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A 168 km/h en un tramo limitado a 40 por obras: este es el delito al que se enfrenta el conductor cazado por el helicóptero de la DGT

Madrid |

La velocidad registrada rebasa los límites establecidos por el Código Penal para este tipo de conductas.

El vehículo que circulaba superando ampliamente los límites de velocidad.

Foto: DGT

La Dirección General de Tráfico (DGT) ha vuelto a poner el foco sobre uno de los comportamientos más peligrosos al volante: el exceso de velocidad en tramos de obras. Durante una reciente campaña especial de vigilancia, el helicóptero Pegasus detectó a un conductor circulando a una velocidad que multiplicaba por más de cuatro el límite establecido en una zona afectada por trabajos de mantenimiento.

La infracción fue detectada el pasado 14 de junio cuando el conductor de un Mazda CX-90 atravesaba una zona de obras bajo vigilancia aérea de la DGT. El vehículo fue captado circulando en un exceso de de 128 km/h sobre el límite establecido.

Miles de infracciones

La detección de este conductor se produjo durante una campaña específica destinada a controlar el cumplimiento de los límites de velocidad en zonas de obras.

Los resultados obtenidos por Tráfico reflejan un problema recurrente en este tipo de tramos. Según los datos difundidos por el organismo, nueve de cada diez denuncias formuladas durante la campaña estuvieron relacionadas con excesos de velocidad.

Durante los siete días que duró el dispositivo especial se detectaron 13.904 conductores incumpliendo los límites establecidos, una cifra que evidencia la dificultad para conseguir que las personas adapten realmente su velocidad cuando atraviesan zonas con señalización temporal. Sin embargo, ninguno de los casos registrados alcanzó una diferencia tan elevada entre la velocidad permitida y la velocidad real como la registrada por este conductor.

De la multa al delito

Superar el límite de velocidad en carretera suele traducirse en una sanción económica y la pérdida de puntos del permiso de conducir, pero cuando el exceso alcanza determinadas magnitudes, la normativa deja de considerarlo una simple infracción administrativa. En este caso, el conductor no solo rebasó el límite máximo sancionable por vía administrativa, sino que entró de lleno en el ámbito penal.

Circular a 168 km/h donde únicamente se permiten 40 km/h supone superar en 128 km/h la velocidad autorizada. La legislación española considera delito contra la seguridad vial superar en más de 80 km/h el límite establecido en vías interurbanas.

Por este motivo, el conductor podría enfrentarse a consecuencias mucho más graves que una multa convencional. Entre las posibles penas previstas se encuentran la prisión de tres a seis meses, multas económicas de mayor entidad o trabajos en beneficio de la comunidad. A ello se suma una posible retirada del permiso de conducir durante un periodo que puede ir desde más de un año hasta cuatro años.

Límites y riesgos en zonas de obras

Muchos conductores perciben los límites temporales instalados durante los trabajos de mantenimiento como excesivamente restrictivos. Pero cabe recordar que en una zona de obras pueden coexistir carriles estrechados, cambios bruscos de trayectoria, desvíos provisionales o maquinaria pesada.

En este sentido, uno de los principales motivos por los que la DGT intensifica los controles en estos tramos es la protección de los operarios. A diferencia de otras zonas de la carretera, en los tramos de obras existen trabajadores expuestos al tráfico mientras desarrollan sus funciones.

Los datos del Registro Nacional de Víctimas de Accidentes de Tráfico muestran que durante 2025 se produjeron 154 siniestros relacionados con trabajos de mantenimiento de carreteras. En esos accidentes resultaron afectados 26 operarios que se encontraban trabajando o desplazándose por la calzada.

El arma de la DGT

Aunque una parte importante de los controles de velocidad se realiza mediante radares fijos y móviles, el helicóptero Pegasus continúa siendo una herramienta especialmente efectiva para vigilar comportamientos de riesgo.

Su capacidad para seguir vehículos desde el aire permite detectar maniobras peligrosas, adelantamientos indebidos o excesos de velocidad en puntos donde los conductores no esperan ser controlados. En esta ocasión, fue precisamente esa vigilancia aérea la que permitió localizar una de las conductas más graves registradas de los últimos tiempos.

Un helicóptero de la DGT en vuelo en una imagen de archivo.

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Antonio Ramos del Olmo Perfil de Antonio Ramos del Olmo en Linkedin

Historiador de formación, periodista deportivo de vocación y apasionado del motor por elección. Terminé contando carreras en vez de guerras. Entre libros, crónicas y gasolina he ido encontrando el camino. Ahora intento comunicarlo sin levantar el pie del acelerador.

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