El Jeep Compass entra en una nueva etapa con una idea muy clara: ofrecer más posibilidades que nunca. La marca lo llama libertad de elección, y se traduce en una gama con versiones híbridas, híbridas enchufables y tres alternativas completamente eléctricas.
No es un modelo menor para Jeep. Diseñado en Turín y fabricado en Melfi, el Compass acumula más de 2,5 millones de unidades vendidas desde 2006 y se ha convertido en uno de los pilares globales de la firma.
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Un Compass más grande y práctico
El nuevo Jeep Compass mide 4,55 metros de largo, 1,93 metros de ancho y 1,68 metros de alto. Su distancia entre ejes alcanza los 2,79 metros, unas dimensiones que permiten mejorar de forma notable el aprovechamiento interior.
El maletero crece hasta los 550 litros, 45 más que antes. También dispone de una banqueta posterior dividida en proporción 40/20/40 y hasta 34 litros de huecos portaobjetos en la parte delantera.

Imagen robusta
El diseño conserva las tradicionales siete ranuras, ahora iluminadas, pero adopta unas formas más cuadradas y contundentes. Los voladizos son cortos y las protecciones inferiores rodean buena parte de la carrocería para reducir los daños en pequeños impactos.
Dependiendo de la versión puede montar llantas de hasta 20 pulgadas, faros Matrix LED, barras de techo y diferentes elementos de protección. En el 4xe aparecen además detalles específicos, neumáticos M+S, un gancho de remolque posterior y una suspensión elevada 10 milímetros.

Interior del Jeep Compass: dominado por la tecnología
Dentro, el cambio es todavía más evidente. El salpicadero combina un cuadro digital de 10 pulgadas con una gran pantalla multimedia de 16 pulgadas, conectividad inalámbrica y actualizaciones remotas.
También puede incorporar Head-up Display, llave digital, cámara de 360 grados, equipo de audio Focal y asientos calefactados, ventilados y con masaje. La conducción asistida de Nivel 2 y el sistema Selec-Terrain (con un mando nuevo y en color rojo, para verlo más fácilmente) forman parte del equipamiento disponible.

El 4xe añade soluciones pensadas para un uso más exigente. Sus asientos recurren a un tejido recubierto de poliuretano, más resistente (hasta dos veces más que los asientos normales de la industria) y fácil de limpiar, mientras que los respaldos posteriores incorporan una superficie antirrayaduras especialmente útil para transportar mascotas o material deportivo.

A ello se suman unas alfombrillas de goma más resistentes, concebidas para soportar mejor el barro, el agua y la suciedad. Son detalles pequeños, pero explican bien que Jeep no quiere limitarse a vender una imagen aventurera.
Cinco motores para elegir
La gama arranca con el e-Hybrid de 145 CV, al que sigue un híbrido enchufable de 225 CV. Por encima se sitúan tres eléctricos: uno de 157 kW (213 CV) con 500 kilómetros de autonomía, otro de 170 kW (231 CV) con hasta 674 kilómetros y el 4xe de 276 kW (375 CV).
La versión eléctrica de acceso utiliza una batería de 74 kWh y admite cargas rápidas de hasta 160 kW, con un paso del 20 al 80% en unos 31 minutos. El Long Range recurre a una batería útil de 96,3 kWh y completa la misma operación en 27 minutos.

El Jeep Compass 4xe juega en otra liga
La versión más llamativa de la gama es el nuevo Compass 4xe, un eléctrico con dos motores, tracción total y una potencia conjunta de 276 kW (375 CV). Su batería de 96,1 kWh permite superar los 600 kilómetros de autonomía.
Pero el dato más sorprendente no es la potencia. Y es que el motor posterior puede trabajar con una reductora 14:1 que permite entregar hasta 3.100 Nm en las ruedas traseras, una cifra enorme que sobre el terreno tiene mucho más sentido que en una ficha técnica.
Durante la presentación internacional recorrimos varias zonas off-road en los alrededores de Frankfurt (Alemania). Allí el Compass avanzó por roderas, fuertes pendientes y cruces de ejes con una facilidad difícil de imaginar en un SUV de su tamaño.

La entrega de par es inmediata, pero también muy controlable. Esa combinación le permite avanzar despacio sobre terrenos complicados y superar obstáculos sin necesidad de tomar demasiada inercia, justo lo que se espera de un verdadero todoterreno.
El sistema es capaz incluso de hacer subir al coche por una pendiente del 20% cuando las ruedas delanteras no disponen de tracción. A ello se suman un ángulo de ataque de 28 grados, uno de salida de 31 grados y una capacidad de vadeo de hasta 48 centímetros.
También cumple en carretera
Lo interesante es que todo ese planteamiento no convierte al Compass en un coche incómodo o torpe sobre asfalto. La dirección ofrece un buen guiado, la carrocería se mantiene bien controlada y los 375 CV garantizan una respuesta inmediata.
Eso sí, la suspensión resulta algo más firme de lo esperado en un SUV de orientación familiar. Sobre asfaltos deteriorados transmite más movimientos que algunos rivales, aunque a cambio ofrece una elevada sensación de solidez y contiene muy bien los movimientos de la carrocería.

Precios para España del Jeep Compass
El nuevo Compass parte de 43.200 euros con el e-Hybrid de 145 CV en acabado Altitude. El híbrido enchufable de 225 CV arranca en 46.600 euros, mientras que el eléctrico de 157 kW (213 CV) comienza en 50.600 euros.
El Long Range de 170 kW (231 CV) parte de 53.850 euros y el eléctrico 4xe de 276 kW (375 CV) comienza en 56.850 euros con acabado Upland. La versión Overland eleva el precio hasta 60.350 euros. Ya está a la venta.

Con esta gama, Jeep no solo ofrece más motores. También permite elegir entre eficiencia urbana, viajes de largo recorrido o auténtica capacidad fuera del asfalto. En el nuevo Compass, la libertad de elección ya no es únicamente un eslogan.
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