LO ÚLTIMO
Así es la bestia de 580 CV de Konaté: el coche que ha conquistado a los vestuarios del fútbol europeo

¿Me pueden multar por decorar el coche con motivo del Mundial?: ojo con los espejos, banderas y pegatinas

Madrid |

Personalizar el vehículo está permitido hasta cierto punto, pero la visibilidad y la seguridad marcan los límites reales.

decoración coche españa

Foto: Getty Images

Cuando llegan grandes eventos deportivos como el Mundial, es habitual ver coches decorados con banderas, pegatinas o pequeños detalles en apoyo a una selección, pero es necesario saber que no todo vale.

La normativa en España establece límites claros, y sobrepasarlos puede traducirse en sanciones. Aunque algunos adornos parecen inofensivos, en realidad pueden afectar a la visibilidad o a la seguridad, dos aspectos clave que regula el Reglamento General de Circulación.

La visibilidad del conductor

El artículo 19.1 del Reglamento General de Circulación fija que: “la superficie acristalada del vehículo deberá permitir, en todo caso, la visibilidad diáfana del conductor sobre toda la vía por la que circule, sin interferencias de láminas o adhesivos”.

Esto significa que no se pueden colocar elementos que interfieran en la visibilidad, ya sea en el parabrisas, en las ventanillas o en cualquier zona que genere puntos ciegos.

Aquí entran en juego muchas decoraciones típicas del Mundial. Pegatinas en los cristales, banderas mal colocadas o cualquier elemento que reduzca el campo de visión pueden suponer una infracción.

Un punto especialmente delicado

Uno de los errores más habituales es colocar banderas o cintas en los retrovisores exteriores. En la práctica puede alterar la función de un elemento clave para la seguridad.

Los retrovisores son esenciales para controlar lo que ocurre alrededor del vehículo. Si están parcialmente cubiertos o su movimiento se ve afectado por un adorno, se considera que no cumplen correctamente su función. En este caso, la sanción puede llegar porque el vehículo circula sin garantizar las condiciones de seguridad exigidas.

El espejo interior

Otro clásico es colgar banderas, bufandas o, sobre todo, cintas del espejo retrovisor interior. Aunque es menos evidente que en el caso exterior, también puede suponer un problema. Cualquier objeto que cuelgue puede:

No está expresamente prohibido, pero si interfiere en la visibilidad o distrae al conductor, puede ser motivo de sanción. Aquí entra en juego la interpretación del agente.

¿Se pueden llevar banderas en el coche?

Durante los campeonatos internacionales es frecuente ver banderas sujetas a las ventanillas o colocadas en distintos puntos de la carrocería. En España esta práctica puede realizarse siempre que el accesorio esté correctamente fijado, no supere las dimensiones del coche y no comprometa la seguridad durante la circulación. 

La clave está en que ningún elemento impida el correcto funcionamiento del vehículo. Las matrículas, los retrovisores, los intermitentes y los sistemas de iluminación deben permanecer completamente visibles. Si una decoración tapa cualquiera de estos elementos, el conductor puede enfrentarse a una sanción administrativa.  

Además, las banderas de gran tamaño colocadas de forma improvisada suelen convertirse en un problema cuando aumenta la velocidad. El viento puede desprenderlas y convertirlas en un obstáculo para el resto del tráfico. En caso de circular con cualquier adorno que presente un peligro la sanción partirá desde los 200 euros.

Límites claros en las pegatinas

Las pegatinas son una de las formas más habituales de personalización. Y sí, están permitidas. No obstante, la normativa es clara: no pueden colocarse en superficies acristaladas si afectan a la visibilidad. Esto incluye: parabrisas, ventanillas delanteras y zonas que generen puntos ciegos.

Colocarlas en la carrocería o en la luna trasera, si no afecta a la visión del conductor, suele ser aceptable. El problema surge cuando se utilizan de forma excesiva o en lugares inadecuados.

Seguridad por encima de la celebración

El Mundial suele generar un ambiente festivo que se traslada también a la carretera. Pero esa celebración no puede ir en contra de las normas básicas de circulación.

La clave está en encontrar el equilibrio: personalizar sin comprometer la visibilidad ni el control del vehículo. Los elementos que interfieren con retrovisores, cristales o campo de visión son los más problemáticos y los que más atención reciben por parte de las autoridades.

Sigue toda la información de EL MOTOR desde Facebook, Twitter o Instagram

Antonio Ramos del Olmo Perfil de Antonio Ramos del Olmo en Linkedin

Historiador de formación, periodista deportivo de vocación y apasionado del motor por elección. Terminé contando carreras en vez de guerras. Entre libros, crónicas y gasolina he ido encontrando el camino. Ahora intento comunicarlo sin levantar el pie del acelerador.

Salir de la versión móvil