Han pasado más de cinco décadas desde que el primer Range Rover apareció en 1970. Desde entonces ha utilizado motores de gasolina, diésel y, más recientemente, sistemas híbridos enchufables. Ahora llega un cambio mucho más profundo: por primera vez habrá un Range Rover completamente eléctrico.
Y no será precisamente modesto. El nuevo Range Rover Electric (así será su nombre oficial) ofrece hasta 550 CV, anuncia 600 kilómetros de autonomía y ya puede pedirse en España desde 163.250 euros.
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550 CV y prestaciones de V8
La propulsión corre a cargo de dos motores eléctricos de 260 kW, uno para cada eje, que proporcionan tracción total. La potencia conjunta alcanza los 550 CV y el par máximo llega hasta unos contundentes 850 Nm.
Son cifras suficientes para mover al enorme todoterreno de 0 a 100 km/h en 4,5 segundos. El adelantamiento de 80 a 120 km/h requiere solamente 2,7 segundos, unas prestaciones que Range Rover compara con las de sus versiones V8.

La energía procede de una enorme batería de 118,5 kWh útiles, formada por 344 celdas prismáticas y asociada a una arquitectura eléctrica de 800 voltios.
Range Rover anuncia hasta 600 kilómetros de autonomía WLTP. La marca ofrece además una estimación de utilización real de hasta 535 kilómetros, aunque lógicamente dependerá de factores como temperatura, velocidad, recorrido y estilo de conducción.

220 kilómetros en diez minutos
Mover una batería semejante obliga a prestar especial atención a la recarga. Utilizando un cargador rápido de corriente continua adecuado, el Range Rover Electric puede pasar del 10% al 80% en unos 22 minutos.
Otra forma de entenderlo resulta todavía más gráfica: conectado a su máxima velocidad de carga puede recuperar aproximadamente 220 kilómetros en diez minutos.

La gestión térmica también ha recibido especial atención. El sistema ThermAssist puede reducir hasta un 40% el consumo energético destinado a calefacción y, en determinadas condiciones, añadir alrededor de 40 kilómetros de autonomía.
Sigue queriendo ensuciarse de barro
La gran pregunta era si electrificar un Range Rover obligaría a sacrificar precisamente aquello que construyó su reputación. La respuesta de sus ingenieros parece haber sido bastante sencilla: primero debía ser un Range Rover y después un eléctrico.
Puede vadear hasta 90 centímetros de agua y enfrentarse en movimiento a pendientes de hasta 45 grados. Su nuevo sistema Integrated Traction Management controla los motores cada 50 milisegundos y, según JLR, gestiona el deslizamiento hasta 100 veces más rápido que un sistema equivalente con motor de combustión.

Incluso la conducción con un solo pedal se ha adaptado al todoterreno. Permite dosificar con precisión el avance en superficies complicadas mientras recupera energía al levantar el pie del acelerador.
Más de 1,5 millones de kilómetros de pruebas
Range Rover asegura haber sometido al coche a uno de los programas de desarrollo más exigentes de su historia. Ha recorrido más de 1,5 millones de kilómetros, pasando por temperaturas de -40 grados en Suecia y por el calor extremo del desierto de Dubái.

El fabricante ha presentado además unas 300 solicitudes de patente, la mayor cantidad asociada a un único vehículo de su historia. Entre ellas aparecen desarrollos relacionados con la batería, los motores y la gestión térmica.
Desde 163.250 euros en España
Los pedidos ya están abiertos y el nuevo Range Rover Electric tiene un precio de partida de 163.250 euros en España. La gama contempla acabados SE, HSE y Autobiography, además de las variantes SV, SV Ultra y SV Black.

También habrá una First Edition limitada a 2.500 unidades para todo el mundo, además de numerosas posibilidades de personalización a través del programa Range Rover Bespoke.
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