Las aplicaciones de navegación llevan años ayudando a evitar atascos, radares o incidencias en carretera, pero la siguiente evolución ya no consiste únicamente en calcular el camino más corto. La inteligencia artificial comienza a modificar la forma en la que cada conductor interactúa con el navegador.
Ese cambio ya ha empezado a desplegarse y supone un giro importante en la experiencia de uso. Waze ha incorporado nuevas herramientas capaces de adaptarse a los hábitos del usuario, interpretar órdenes formuladas con lenguaje natural y ofrecer recorridos pensados para necesidades muy concretas.
Más información
Los motoristas tendrán un tratamiento específico
Las motos pueden circular con mayor facilidad por determinadas calles, pero también son mucho más sensibles a elementos del firme que apenas afectan a un turismo. Por ese motivo, el algoritmo empieza a tener en cuenta riesgos específicos que hasta ahora pasaban desapercibidos.
Entre ellos aparecen baches, badenes, pasos de peatones elevados, irregularidades del asfalto, finales bruscos del arcén o puentes estrechos, obstáculos que pueden comprometer la estabilidad de una motocicleta incluso a velocidades reducidas.
La información procede de dos fuentes distintas. Por un lado, de los millones de avisos que realizan los usuarios en tiempo real. Por otro, de un equipo especializado de editores encargado exclusivamente de revisar la cartografía para identificar nuevos puntos conflictivos para los motoristas.
El nuevo modo ya está disponible en países como Argentina, Brasil, Colombia, México, Perú, Malasia y Filipinas, mientras continúa preparándose su llegada a otros mercados, entre ellos el europeo.
La ruta deja de ser igual para todos
Hasta ahora, la mayoría de aplicaciones calculaban el mejor itinerario basándose en el tráfico, la distancia o el tiempo estimado de llegada. La nueva generación de navegación añade una variable más: las preferencias personales de quien está al volante.
En el caso de Waze, el sistema es capaz de analizar los desplazamientos habituales y detectar patrones de conducción. Si un usuario acostumbra a elegir autopistas frente a calles urbanas, priorizará ese tipo de recorridos cuando existan varias alternativas con tiempos similares.
También ocurre en sentido contrario. Quienes prefieren atravesar el centro de las ciudades o evitar vías rápidas recibirán propuestas adaptadas a esa forma de desplazarse. La personalización puede desactivarse en cualquier momento y el conductor mantiene la posibilidad de seleccionar otra ruta distinta.
Menos interrupciones
Otra de las novedades responde a una demanda habitual de muchos usuarios. Durante un viaje largo es frecuente escuchar música, un podcast o una llamada manos libres, algo que puede verse interrumpido continuamente por las instrucciones del navegador.
Para reducir esas interrupciones aparece un nuevo modo que limita las indicaciones habladas sin eliminar la información realmente importante. La aplicación continúa avisando de cambios de carril, giros, peligros o incidencias relevantes, pero evita mensajes innecesarios durante el trayecto.
El objetivo no es reducir información, sino hacerla más útil y menos invasiva. De esta forma, el conductor recibe únicamente las alertas imprescindibles mientras disfruta de una experiencia más cómoda al volante.
Hablar con el navegador será suficiente
La integración de Gemini, la inteligencia artificial desarrollada por Google, también cambia la manera de comunicar incidencias durante un viaje.
Hasta ahora era necesario navegar entre varios menús para indicar un accidente, una retención o una carretera cortada. Con la nueva actualización basta con utilizar una frase sencilla, como indicar que una vía está cerrada, para que el sistema interprete automáticamente la incidencia.
Posteriormente, esa información se envía a los editores responsables del mapa, que verifican el aviso antes de incorporarlo a la cartografía. Este proceso permite mantener los mapas actualizados con mayor rapidez sin aumentar la carga de trabajo para el conductor.
Buscar un destino
La inteligencia artificial también modifica la forma de encontrar lugares durante un desplazamiento. Ya no será necesario introducir el nombre exacto de un establecimiento o navegar entre distintas categorías.
El usuario podrá formular preguntas naturales como «busca una cafetería abierta ahora», localizar una gasolinera con los precios más bajos o encontrar un aparcamiento cercano al destino. La aplicación interpretará el contexto de la petición y propondrá diferentes opciones sin necesidad de escribir una dirección completa.
Esta función comienza su despliegue dentro del programa beta y comparte filosofía con otras herramientas de búsqueda conversacional desarrolladas por Google, aunque adaptadas específicamente al entorno de la navegación.
Sigue toda la información de EL MOTOR desde Facebook, Twitter o Instagram
Nació en Madrid y desde pequeña soñaba con conducir. Estudió Periodismo en la Universidad Rey Juan Carlos y amplió su formación en Barcelona con un máster en Periodismo Deportivo en la Universitat Pompeu Fabra. Especializada en motor y también en competición, combina la redacción con la radio y la cobertura de grandes premios de motociclismo.
