La Policía Municipal de Pamplona ha inspeccionado más de 800 vehículos de movilidad personal (VMP) en las dos últimas semanas y ha inmovilizado 124 por carecer de seguro obligatorio, una de las nuevas exigencias que marca la normativa estatal. A estas actuaciones se suman 255 denuncias y la retirada de dos unidades por no cumplir las condiciones de homologación.
La campaña, coordinada con el resto de policías locales de la comarca, responde a la entrada en vigor este año de nuevas obligaciones para los usuarios de patinetes eléctricos y similares.
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Desde enero, estos vehículos deben estar registrados en la Dirección General de Tráfico (DGT), contar con una etiqueta identificativa visible y disponer de un seguro de responsabilidad civil con coberturas elevadas.
La iniciativa también se ha desarrollado en otros municipios cercanos a Pamplona, donde se han controlado 437 vehículos y se han impuesto 173 sanciones e inmovilizado 98 VMP, según recoge Europa Press.
Controles desde principios de año
Desde principios de año, el Ayuntamiento y la Policía Municipal de la capital navarra han impulsado una campaña informativa para dar a conocer la obligatoriedad del seguro en los VMP.
Entre otras medidas, en los carriles bici se han pintado mensajes para recordar la necesidad de cumplir la normativa.
El Consistorio destaca que esta labor informativa se ha complementado con acciones sobre el terreno, tanto para informar a los usuarios como para reforzar el control del cumplimiento de la ley.
En los meses de enero, febrero y marzo se realizaron campañas previas. En ese periodo, la Policía Municipal había inmovilizado 109 vehículos y tramitado 70 denuncias.
Del total de denuncias, 44 fueron por circular por la acera, 16 por distracciones como el uso del móvil o auriculares, 8 por ocupación indebida del vehículo y 10 por otras infracciones.
Este refuerzo de la vigilancia se enmarca en un cambio normativo de mayor alcance (la aprobación de la nueva ley del seguro) que afecta a millones de usuarios en toda España. Los patinetes eléctricos pasan a integrarse en una categoría específica, la de “vehículos personales ligeros”, y quedan sujetos a un sistema obligatorio de registro y aseguramiento.
El nuevo modelo pivota sobre tres pilares. El primero es el registro en la DGT, un trámite que permite identificar cada vehículo mediante un número único visible, similar a una matrícula. El segundo, vinculado al primero, es la contratación de un seguro obligatorio de responsabilidad civil, que cubre los daños a terceros en caso de accidente. Y el tercero es el cumplimiento de requisitos técnicos y de circulación ya definidos en los últimos años, como el certificado de circulación o las limitaciones de uso en la vía pública.
Multas de 200 a 1.000 euros
La reforma responde al crecimiento exponencial de estos vehículos en entornos urbanos y al aumento de siniestros asociados a su uso. Según las estimaciones de Tráfico, hay más de cuatro millones de VMP en circulación, un volumen que dificulta el control sin un sistema de identificación y aseguramiento generalizado.
El endurecimiento también se refleja en el régimen sancionador. Circular sin seguro o sin haber completado el registro puede acarrear multas que oscilan entre 200 y 1.000 euros, en función de las circunstancias, incluyendo si el vehículo estaba en marcha o la gravedad de la infracción.
En este contexto, campañas como la desplegada en Pamplona evidencian el paso de la fase informativa a una etapa de control efectivo. Durante los primeros meses del año, las autoridades han combinado acciones pedagógicas, como señalización específica en carriles bici o información directa a los usuarios, con la progresiva aplicación de sanciones.
El objetivo es doble: ordenar un fenómeno de movilidad en expansión y garantizar la cobertura de los daños que puedan ocasionarse, especialmente a peatones. La experiencia reciente demuestra que el uso del patinete eléctrico ya forma parte estructural del tráfico urbano, pero su integración definitiva pasa por asumir obligaciones similares a las de otros vehículos.
Controles en Valencia
Uno de los dispositivos más contundentes se desarrolló hace unos días en Valencia, donde la Policía Local ha controlado 161 patinetes eléctricos desde finales de abril en barrios como Orriols, Torrefiel, Malvarrosa, La Roqueta, La Saïdia o Beteró. El balance es revelador: 129 vehículos inmovilizados y 219 denuncias, una proporción que el propio consistorio considera sintomática de la gravedad del problema.
Hasta el 17 de mayo, la Policía Municipal de Bilbao tiene en marcha una campaña para controlar el uso correcto de los VMP. Los agentes vigilarán el cumplimiento de las normas de circulación, en particular en el Distrito 5 (Ibaiondo), debido a “las inquietudes” de parte del tejido social de esos barrios, según ha informado el Ayuntamiento. La convivencia con los peatones es uno de los asuntos más conflictivos.
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Periodista especializado en seguridad vial. Editor y redactor de El Motor desde 2016. Empezó a escribir de fútbol en 1998 en Diario 16 y ha trabajado en varios proyectos de Prisa Media desde 2000. Licenciado en Periodismo por la Universidad de Navarra, es autor de ‘Aquí no se rinde ni Dios’ (2020).
