Conseguir el carnet suele significar también ganar independencia: dejar de depender de los padres, organizar los primeros viajes y convertirse, casi inevitablemente, en quien lleva al resto del grupo cuando llega el fin de semana.
Sin embargo, desde este mes hay jóvenes europeos que tendrán que mirar quién se sube al coche antes de arrancar. Una nueva legislación limita algunas situaciones muy habituales entre los recién aprobados y la noche es uno de sus principales objetivos.
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La noche tiene límites
Desde el 1 de octubre de 2026, Irlanda del Norte aplica un nuevo sistema denominado Graduated Driver Licensing (GDL). Una de sus medidas más llamativas afecta a los conductores menores de 24 años durante los seis primeros meses después de superar el examen práctico.
Entre las 23:00 y las 06:00, estos automovilistas únicamente pueden transportar a un pasajero de entre 14 y 20 años. En la práctica, un joven de 19 puede regresar a casa acompañado por un amigo de 18, pero no llevar a otros dos de la misma edad.
La restricción desaparece cuando los ocupantes tienen 21 años o más y tampoco afecta a los familiares directos. El objetivo, por tanto, no consiste en establecer un número máximo general de personas dentro del vehículo, sino en reducir durante determinadas horas la presencia conjunta de jóvenes.
Existe además una excepción peculiar. Pueden viajar varios pasajeros de entre 14 y 20 años si en el asiento delantero se encuentra una persona de al menos 21 años que posea un permiso completo desde hace tres como mínimo. Si ese mismo acompañante se sienta detrás, la exención deja de ser válida.
La multa por incumplirlo
Ignorar esta condición puede tener consecuencias considerables para alguien que acaba de empezar a conducir. Transportar a más jóvenes de los permitidos puede terminar con una multa de hasta 1.000 libras y sumar tres puntos de penalización al carnet.
El sistema funciona justo al contrario que en España. Los conductores no parten de un saldo que disminuye con cada infracción, sino de cero puntos y estos se van acumulando a medida que cometen infracciones.
La diferencia resulta especialmente importante para los conductores recién aprobados. Durante los dos primeros años, alcanzar seis puntos provoca la revocación automática del permiso. Para volver a conducir tendrán que solicitar una licencia provisional y superar otra vez los exámenes teórico y práctico.
Para facilitar los controles también cambia la conocida placa R, de Restricted, que deben mostrar los vehículos utilizados por recién aprobados. La identificación será obligatoria durante dos años, frente al único año establecido hasta ahora.
Durante los seis primeros meses aparecerá una R azul sobre fondo blanco. Después, los colores se invertirán durante los 18 meses restantes. De esta manera, los agentes pueden reconocer visualmente qué automovilistas se encuentran todavía dentro de la fase sometida a las limitaciones nocturnas.
¿Por qué se han fijado en los pasajeros jóvenes?
La elección de esta medida responde a la siniestralidad registrada entre los conductores de menor edad. En 2024, quienes tenían entre 17 y 23 años representaban aproximadamente el 8% de los titulares de permisos de coche de Irlanda del Norte, pero estaban implicados como responsables en el 24% de los accidentes mortales o graves.
En esos siniestros fallecieron o resultaron gravemente heridas 164 personas. Además, entre los pasajeros que murieron o sufrieron lesiones graves cuando viajaban con automovilistas de ese grupo, un 76% tenía entre 14 y 20 años.
El horario elegido tampoco es casual. Los datos correspondientes al periodo comprendido entre 2020 y 2024 muestran que el 37% de los pasajeros de 14 a 20 años muertos o heridos graves mientras viajaban con conductores de 17 a 23 sufrió el siniestro entre las 23:00 y las 06:00.
No es el único cambio
La reforma comienza mucho antes de poder llevar amigos en el automóvil. Los aspirantes que obtengan su permiso provisional a partir del 1 de octubre deberán completar al menos seis meses de aprendizaje antes de poder presentarse a la prueba práctica, independientemente de su edad.
Durante ese periodo tendrán que completar un programa específico compuesto por 14 módulos obligatorios. Su evolución quedará registrada en un cuaderno de aprendizaje y cada apartado deberá ser validado por un instructor autorizado o una persona habilitada para supervisar la formación.
Entre los contenidos se incluyen no solo el manejo del automóvil, sino aspectos relacionados con el comportamiento, las emociones y su influencia sobre la conducción. Existe además un módulo voluntario para aprender a circular por autopista acompañado de un instructor autorizado.
Una restricción desaparece después de décadas
La reforma también elimina una particularidad que hasta ahora afectaba a los recién aprobados. Durante su primer año tenían prohibido superar las 45 mph, aproximadamente 72 km/h, incluso cuando la carretera permitía circular a una velocidad superior.
Quienes accedan al permiso mediante el nuevo sistema ya no estarán sujetos a ese máximo específico. Tras aprobar podrán alcanzar el límite establecido para cada vía, incluidas las autopistas.
El cambio constituye la revisión más amplia del sistema de obtención del permiso en Irlanda del Norte en casi 70 años. El Departamento de Infraestructuras pretende que los nuevos conductores acumulen más experiencia antes de enfrentarse sin supervisión a algunas de las situaciones asociadas a una mayor siniestralidad.
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Nació en Madrid y desde pequeña soñaba con conducir. Estudió Periodismo en la Universidad Rey Juan Carlos y amplió su formación en Barcelona con un máster en Periodismo Deportivo en la Universitat Pompeu Fabra. Especializada en motor y también en competición, combina la redacción con la radio y la cobertura de grandes premios de motociclismo.
