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Beber agua en el coche está permitido, pero la Guardia Civil te puede multar: ¿cómo se explica?

Madrid |

Miles de conductores lo realizan durante los viajes sin imaginar que, en determinadas circunstancias, puede acabar derivando en una sanción.

botella coche calor

Una botella de agua en el interior de un coche.

Con el calor disparado y las carreteras llenándose de vehículos, muchos automovilistas mantienen una costumbre aparentemente inofensiva que pasa desapercibida durante la mayor parte del año. 

Sin embargo, ese pequeño gesto que acompaña a miles de desplazamientos vuelve a generar dudas entre quienes desconocen dónde está realmente el límite que vigilan los agentes de tráfico. 

Una práctica habitual

Las altas temperaturas obligan a extremar ciertas precauciones durante los trayectos largos. Entre ellas destaca la necesidad de mantener una correcta hidratación, especialmente en jornadas de intenso calor. 

Los expertos en seguridad vial recuerdan que la pérdida de líquidos puede afectar al organismo antes incluso de que aparezca la sensación de sed. Esto provoca una disminución progresiva de la capacidad de reacción. 

La fatiga, la falta de concentración o el cansancio visual son algunos de los efectos asociados a una hidratación insuficiente, una situación que puede influir negativamente en la conducción

Por ese motivo, organismos relacionados con la movilidad llevan años insistiendo en la importancia de beber líquidos durante los desplazamientos, sobre todo en vacaciones y operaciones salida. 

La duda que sigue generando debate

A pesar de estas recomendaciones, existe una pregunta que aparece cada verano. Muchos conductores quieren saber si beber agua mientras circulan puede derivar en una multa. 

La confusión surge porque numerosas personas creen que existe una prohibición específica sobre esta acción. Sin embargo, la normativa española no menciona expresamente el hecho de beber agua al volante

Lo mismo sucede con otras conductas que suelen generar controversia, como conducir con determinadas prendas, comer durante un trayecto o manipular algunos elementos del habitáculo

La legislación no establece una lista cerrada de actividades autorizadas y prohibidas. En realidad, el foco se encuentra en otro aspecto mucho más importante para los agentes encargados de la vigilancia. 

Lo que realmente analizan

Cuando un conductor circula por una vía pública, debe conservar en todo momento la capacidad necesaria para manejar el vehículo con seguridad. 

Esto implica mantener una atención constante sobre la carretera, disponer de una visión adecuada del entorno y conservar libertad suficiente para reaccionar ante cualquier incidencia. 

Los agentes no suelen valorar únicamente el gesto concreto que realiza una persona. También observan el contexto en el que se produce y las consecuencias que tiene sobre el control del automóvil

Por ejemplo, no presenta la misma situación alguien que toma un pequeño sorbo en un momento puntual que quien permanece varios segundos manipulando una botella mientras circula entre tráfico denso. 

¿Puede existir sanción por este motivo? 

La respuesta depende fundamentalmente de la valoración realizada por los agentes presentes en ese momento. 

Si consideran que la conducta observada ha afectado al control del vehículo o ha supuesto una merma evidente de la atención, pueden interpretar que existe una infracción relacionada con la conducción segura. 

La normativa establece que el conductor debe conservar permanentemente las condiciones necesarias para garantizar la seguridad propia y la del resto de usuarios de la vía. 

Por tanto, el problema no radica en la bebida en sí misma, sino en que la acción pueda provocar una limitación de movimientos, una distracción relevante o una pérdida temporal del control. 

Las multas que pueden imponerse 

Cuando las autoridades entienden que una determinada conducta ha comprometido la seguridad durante la circulación, la infracción suele encuadrarse dentro de las consideradas leves. 

En esos casos, las sanciones económicas pueden alcanzar los 100 euros, aunque cada situación se analiza individualmente y depende de las circunstancias observadas. 

Las recomendaciones de los expertos 

Los profesionales de la seguridad vial coinciden en que mantenerse hidratado sigue siendo una prioridad durante cualquier desplazamiento prolongado. 

Para reducir riesgos, aconsejan aprovechar las paradas programadas para beber con tranquilidad y recuperar líquidos sin necesidad de realizar maniobras adicionales mientras se conduce. 

También recomiendan planificar descansos periódicos, especialmente durante episodios de calor intenso, ya que ayudan a combatir la fatiga y favorecen una conducción más segura. 

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