Después de conducir durante una semana el nuevo BMW X3 30e xDrive, he llegado a una conclusión bastante sencilla. Estamos ante uno de los SUV prémium híbridos enchufables más completos que se pueden comprar actualmente.
Tiene calidad, confort, tecnología, prestaciones, etiqueta CERO y una capacidad sorprendente para adaptarse a situaciones muy diferentes.
Más información
Sin embargo, existe una condición imprescindible para que todo eso tenga sentido. Una condición tan sencilla que casi parece ridícula. Hay que enchufarlo. Parece obvio, pero no siempre ocurre. Y ahí es donde empieza esta historia.
Porque el BMW X3 híbrido enchufable es uno de esos coches que pueden parecer una compra extraordinaria o una compra discutible dependiendo de cómo se utilicen. Y la diferencia entre una cosa y otra puede estar en algo tan simple como conectar un cable por la noche.

1. Me gusta: lo fácil que es olvidarse de su tamaño
Los SUV modernos tienen una curiosa habilidad para esconder los kilos. El nuevo BMW X3 30e xDrive supera ampliamente las dos toneladas y mide 4,75 metros, pero desde el puesto de conducción cuesta creerlo.
La dirección transmite precisión, el coche entra perfecto en las curvas y los cambios de apoyo se producen con una naturalidad impropia de un vehículo de estas dimensiones. No se comporta como una berlina deportiva, evidentemente, pero sí consigue que el conductor se olvide muy rápido de que está al volante de un gran SUV familiar prémium.

Lo mejor es que no necesita demostrar nada constantemente. Simplemente hace las cosas bien. Y muchas veces eso vale más que cualquier cifra de aceleración o cualquier modo de conducción con nombre futurista.
2. Me gusta: su autonomía eléctrica
Aquí encontramos uno de los grandes argumentos del nuevo BMW X3 30e. La autonomía eléctrica homologada supera los 80 kilómetros. Sí, los hay con más, pero esta ya es una cifra que permite a muchos conductores realizar buena parte de sus desplazamientos diarios sin consumir una sola gota de gasolina. Ir al trabajo, llevar a los niños al colegio, hacer la compra o ir al gimnasio puede convertirse en una experiencia completamente eléctrica.
Es precisamente aquí donde el BMW X3 híbrido enchufable empieza a marcar diferencias. Porque no se limita a ofrecer una pequeña ayuda eléctrica para reducir consumos. Permite utilizar el coche como si fuera un eléctrico durante gran parte de la semana.

Y eso cambia mucho las cosas cuando uno empieza a hacer números. Porque una cosa es leer una ficha técnica y otra muy distinta descubrir que puedes pasar varios días sin visitar una gasolinera.
3. Me gusta: el confort de marcha
Hay coches que te invitan a conducir rápido. El BMW X3 30e xDrive, a pesar de sus nada desdeñables 299 CV, invita a viajar.
La insonorización está muy conseguida, la suspensión absorbe las irregularidades con mucha solvencia y el conjunto transmite una sensación de refinamiento constante. Da igual que circules por ciudad, por autovía o por una carretera secundaria. El coche siempre parece estar cómodo.
Además, el sistema híbrido trabaja con una suavidad ejemplar. Los cambios entre el motor eléctrico y el motor de gasolina pasan prácticamente desapercibidos, algo que contribuye a esa sensación de calidad general que acompaña al coche durante todo el recorrido.
También ayuda la presencia de elementos como los asientos deportivos, el avanzado sistema multimedia, el climatizador de varias zonas y una larga lista de asistentes de conducción. Son detalles que quizá no protagonizan los titulares, pero que marcan la diferencia cuando llevas varias horas al volante.

4. Me gusta algo menos: su precio
Vamos a dejar una cosa clara desde el principio. Los 68.100 euros que cuesta el BMW X3 30e xDrive no son precisamente calderilla.
Sin embargo, ocurre algo curioso cuando uno empieza a analizar lo que ofrece. Hablamos de un SUV prémium, con tracción total xDrive, tecnología híbrida enchufable de última generación, una notable autonomía eléctrica, etiqueta CERO, una calidad de construcción sobresaliente y un equipamiento tecnológico muy completo.
Además, el nuevo BMW X3 incorpora elementos como la gran BMW Curved Display, el sistema BMW Operating System 9, conectividad avanzada y una presentación interior claramente orientada al segmento prémium.

La cifra sigue siendo elevada. Nadie lo va a negar. Pero cuanto más tiempo pasas con el coche, más fácil resulta entender dónde está invertido ese dinero.
Lo que no me ha gustado…
Aquí aparece el único punto realmente crítico de este coche. El problema del BMW X3 30e xDrive no es el coche. El problema puede ser perfectamente su propietario.
Si se enchufa con frecuencia, permite recorrer muchos kilómetros en modo eléctrico, reduce consumos de manera notable y aprovecha todas las ventajas de la tecnología híbrida enchufable. Pero si nunca se conecta a una toma de corriente, gran parte de sus virtudes desaparecen.
Entonces aparece el peso adicional de la batería (de casi 20 kWh, por cierto), aumenta el consumo de combustible y uno empieza a preguntarse por qué ha pagado más dinero por una tecnología que no está utilizando correctamente.

Es como comprarse una bicicleta eléctrica y decidir pedalear siempre con la batería descargada. Funciona, claro. Pero tampoco parece la mejor idea del mundo.
Y lo peor es que sucede más veces de las que imaginamos. Todavía hay conductores que compran un híbrido enchufable atraídos por la etiqueta CERO y que después apenas lo conectan a la red. En esos casos, el coche sigue siendo bueno. Lo que deja de tener sentido es su compra.
Un interior que sigue siendo muy BMW
Otro aspecto que merece una mención especial es el habitáculo. El nuevo BMW X3 híbrido enchufable ofrece una calidad percibida muy elevada, buenos materiales, ajustes sólidos y una presentación tecnológica moderna sin caer en excesos. Todo transmite sensación de robustez y refinamiento, dos características que históricamente han definido a la marca alemana.
Las plazas traseras ofrecen espacio suficiente para que una familia viaje cómodamente y el maletero mantiene una capacidad perfectamente válida para el uso cotidiano. Puede que no sea el más grande del segmento, pero resulta más que suficiente para vacaciones, escapadas o el día a día. Su capacidad va de los 460 hasta los 1.600 litros. No está mal, pero no es espectacular.

Lo que más me ha gustado de este coche
Lo curioso es que el nuevo BMW X3 30e xDrive no intenta impresionarte constantemente. No te bombardea con aceleraciones absurdas. No te promete revolucionar la movilidad. Tampoco intenta parecer una nave espacial sobre ruedas. Simplemente hace muchas cosas bien, y algunas muy bien, al mismo tiempo.
Es uno de esos coches difíciles de criticar. Tiene una excelente calidad de construcción, ofrece una conducción refinada, dispone de una autonomía eléctrica realmente útil, incorpora mucha tecnología y consigue combinar confort, eficiencia y prestaciones con una naturalidad admirable.

Por eso la conclusión es tan sencilla como curiosa. El coche es magnífico. Probablemente sea uno de los SUV híbridos enchufables prémium más equilibrados y aconsejables que existen actualmente.
La verdadera pregunta no es si merece la pena comprarlo. La verdadera pregunta es si quien lo compre estará dispuesto a hacer algo tan simple como enchufarlo cada noche.
Sigue toda la información de EL MOTOR desde Facebook, X o Instagram
El pique entre un BMW X3 y un Renault 5 en plena AP-7 que ha indignado a los usuarios: adelantamientos, frenazos y maniobras peligrosas
El nuevo BMW iX3 se convertirá en el coche eléctrico con mayor autonomía del mercado