Pruebas

Volvo XC40 Recharge, el eléctrico que reinventa la marca

Es uno de los SUV a pilas más potentes y rápidos de la oferta actual, viene con Google de serie y simplifica al máximo la conducción para reforzar el confort al volante.

Volvo XC40

La versión eléctrica del XC40 anuncia una autonomía oficial de hasta 418 kilómetros. / Volvo

Un Volvo diferente a todos los Volvo. El XC40 Recharge es el primer coche eléctrico moderno del fabricante sueco, y estrena varias características llamativas que se aplicarán en los próximos modelos y pasarán a ser un estándar en la marca.

La versión XC40 Recharge o de baterías es igual que las conocidas de motor de combustión del SUV compacto de Volvo. Pero resulta todavía un poco más cómoda, también más silenciosa y, sobre todo, mucho más limpia, porque no genera emisiones. Tiene etiqueta Cero.

Volvo XC40: dos precios

Por el momento se comercializa con la mecánica superior, que incluye dos motores, uno por eje, que rinden 408 CV en total y aportan tracción 4×4. La autonomía oficial llega a 418 kilómetros, aunque en uso real se queda en unos 300, sobre todo porque en cuanto se aprovecha su poderío mecánico la energía baja con rapidez.

Se ofrece con dos acabados, uno de acceso por 52.628 euros, que es compatible con las ayudas del Plan Moves III (hasta 7.000 euros; la tarifa se queda en 45.628), y otro superior que sube a 54.622 euros y no puede beneficiarse de las subvenciones. A cambio, está última incluye tres años de garantía, tres de mantenimiento y otros tres de seguro a todo riesgo (con franquicia).

En 2022, una versión inferior

Las prestaciones resultan espectaculares, y basta acelerar con decisión para que el coche salga catapultado con una contundencia nunca sentida en un Volvo. De hecho, pasa de 0 a 100 km/h en solo 4,9 segundos, un registro asombroso. La espalda se hunde en el asiento con fuerza y conviene incluso tensar el cuello para evitar sacudidas.

Es el SUV a pilas de tamaño compacto más potente del mercado, y también el más rápido. Y no se desinfla al aumentar el ritmo, como sucede en otros eléctricos, y corre lo mismo de 0 a 100 km/h que de ahí hasta la velocidad máxima, autolimitada a 180 km/h.

Pero para los usuarios que no valoren tanta potencia ni prestaciones, la marca lanzará una variante inferior de 204 CV, con un solo motor y tracción delantera, que bajará a unos 43.000 euros (y podrá acogerse asimismo al Plan Moves III).

Mucho brío, rango medio

El XC40 Recharge mide 4,42 metros de longitud, incluye cinco plazas y suma dos maleteros, trasero de 413 litros y un cofre anterior, bajo el capó, con otros 31 litros. Y puede cumplir como coche único, aunque como es habitual en los modelos de baterías, asumiendo limitaciones de autonomía en los viajes.

Volvo declara un consumo medio oficial de 23,9 kWh cada 100 kilómetros, aunque en las pruebas, ha rondado los 26 kWh: 25 con un uso tranquilo y casi 28 al acelerar más de la cuenta. Su empuje permite cambiar de ritmo con un brío y celeridad impactantes, y adelantar, por ejemplo, en tiempos récord y en espacios mínimos.

Pero la batería, de 75 kWh útiles, se agota con rapidez si se aprovechan con cierta frecuencia los 408 CV. Con una conducción normal se pueden hacer 300 o 320 kilómetros, pero al disfrutar su potencia y prestaciones, el radio de acción cae a 220 kilómetros o incluso menos.  

Conducción simplificada

Pero el empuje no es la única sorpresa del Volvo XC40 Recharge, porque el modelo estrena también un nuevo concepto que elimina muchas opciones de ajuste disponibles hoy y busca que el conductor solo acelere, frene y gire.

Para empezar, no hay modos de conducción (deportivo, confortable…); tampoco hay un botón de arranque físico ni otro para el freno de mano, basta frenar y poner el cambio en D para moverse, y en P para parar y dejar el coche bloqueado.

Además, el funcionamiento de los sistemas de seguridad ya no se puede ajustar, y lo mismo sucede con la retención y la recuperación de energía al desacelerar y frenar. La única opción disponible es activar el modo One Pedal Drive, que introduce el máximo efecto de frenado y ayuda a ampliar el radio de acción por carga.

Pesado pero competente

El XC40 Recharge supera los 2.100 kilos, pero se maneja bien, porque la suspensión sujeta la carrocería con eficacia (apenas balancea) y el coche circula con mucho aplomo y confort.

La dirección permite guiar al coche con precisión, y los dos motores, uno por eje, reparten el peso de mejor forma que en un modelo de tracción delantera y este XC40 eléctrico ofrece una maniobrabilidad satisfactoria en zonas viradas o carreteras secundarias.

Es un modelo más cómodo que dinámico, pero se desenvuelve con competencia por casi cualquier escenario.

Google de serie

Otro gran cambio. La pantalla central acoge ahora un nuevo sistema operativo, desarrollado en colaboración con Google, que funciona con base Android e integra, entre otras cosas, acceso directo, igual que en el móvil, a los mapas, el buscador y las aplicaciones asociadas del gigante tecnológico. Y todo funciona con rapidez.

También estrena una nueva instrumentación digital, de diseño minimalista y fija (sin opciones de configuración), que se introducirá también, al igual que el sistema operativo, en los próximos Volvo.

La recarga, por último, se puede realizar en casa (soporta hasta 11 kW de potencia de entrada) y también en postes rápidos de hasta 150 kW.

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