Cualquier conductor tiene el mismo miedo una vez deja su coche aparcado. No es que se lo roben, que también, pero es menos probable. Es que, al volver, se encuentre con un golpe o un arañazo, ya sea porque alguien ha tenido poco cuidado al estacionar o porque lo han golpeado de alguna manera. Ford quiere dar tranquilidad a los conductores a este respecto, al menos eso promete su última patente.
Registrada en el mercado estadounidense con el número US-12617393-B2 y bajo el nombre de “Sistema para la detección de objetos en movimiento”, lo que propone es bastante llamativo: un sistema por el que el coche es capaz de detectar amenazas que se le aproximen y que le permite apartarse de manera automática.
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Aunque parezca algo futurista, la realidad es que los sistemas y tecnologías que se utilizarían para conseguir algo así ya existen en la actualidad, así que, al menos desde el punto de vista técnico, es algo completamente factible.
La patente se basa en el uso de cámaras exteriores, sensores y radares para formar un perímetro de seguridad alrededor del automóvil. En cierta manera recuerda a la función centinela que ofrecen los Tesla, pero, en lugar de simplemente activarse para grabar cuando alguien o algo se acerca al coche, lo que hace es intentar impedir el choque o impacto de varias maneras.
En primer lugar, lo que el sistema hace es intentar avisar al objeto o la persona que se esté acercando mediante señales luminosas y acústicas, es decir, encendiendo los faros, las luces de emergencia, haciendo sonar el claxon, etc.

Los sistemas del vehículo tienen la capacidad para evaluar el nivel de amenaza que se presenta, de manera que, si los avisos no son suficientes, pasaría a una segunda fase, que es la que resulta realmente llamativa.
Si interpreta que el impacto que va a producirse no se puede evitar. Analizará su alrededor y, si hay espacio para moverse, actuará en consecuencia para intentar salirse de la trayectoria y así no sufrir el percance.
Un ejemplo sencillo de esto sería, si aparcando en paralelo, un coche calcula mal y va a dar el típico “toque” que muchos emplean para aparcar de oído, el Ford, si dispusiera de espacio suficiente, podría moverse hacia adelante o hacia atrás para evitar el impacto.
También se describen casos menos frecuentes como, por ejemplo, que en un aparcamiento de un supermercado un carrito de la compra esté en movimiento por el motivo que sea y vaya a chocar contra el automóvil. De tener espacio suficiente para la maniobra, el coche se movería automáticamente para evitar el choque.
Una tecnología que genera ciertas dudas
La idea es innovadora y llama la atención, pero genera ciertas dudas, como por ejemplo que, si al moverse el vehículo para evitar el choque, pueda dar a otro o simplemente quedarse en una posición que dificulte el tráfico o directamente sea peligrosa.
Desde el medio Ford Authority contactaron con la marca estadounidense para hablar de la patente, a lo que un representante de la compañía les respondió que “presentar solicitudes de patente es una práctica habitual en cualquier empresa sólida, ya que este proceso protege las nuevas ideas y nos ayuda a construir una sólida cartera de propiedad intelectual”
“Las ideas descritas en una solicitud de patente no deben interpretarse como un indicio de nuestros planes de negocio o de productos. Independientemente de lo que detalle la solicitud de patente, siempre priorizaremos al cliente en la toma de decisiones sobre el desarrollo y la comercialización de nuevos productos y servicios”, añadía.
Por eso, de momento se trata de una idea registrada, pero no se sabe si hay intención de hacerla realidad.
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