Hay detalles que pasan completamente desapercibidos cuando uno se sube a un coche, hasta que descubre que detrás de ellos hay una razón mucho más interesante de lo que parece.
Un pequeño aviso colocado en una ventanilla que informa de una posible grabación puede llamar la atención, especialmente cuando se trata de un vehículo utilizado para transportar pasajeros.
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Una misma pegatina, dos usos diferentes
El mensaje que aparece en estos adhesivos suele ser muy sencillo: ‘Recording in progress’, es decir, ‘Grabación en curso’. En otros casos se utilizan frases similares para avisar de la presencia de una cámara.
Pero esta pegatina puede tener dos usos diferentes. Por un lado, puede aparecer en vehículos de plataformas como Uber para advertir de que existe un sistema destinado a registrar lo que ocurre durante el trayecto.
Por otro, también la utilizan propietarios de coches particulares, especialmente quienes cuentan con cámaras de vigilancia instaladas en sus vehículos.
En ambos casos existe un elemento común: informar antes de que ocurra cualquier incidente. La diferencia está en el sistema que hay detrás y en la finalidad que persigue.

Uber ya graba los viajes
Uber lleva tiempo incorporando herramientas destinadas a mejorar la seguridad durante los desplazamientos. Entre ellas se encuentra una función que permite a determinados conductores grabar sus trayectos.
La herramienta «Grabar mi viaje» permite utilizar la cámara y el micrófono del teléfono para registrar un desplazamiento cuando está disponible. También existe la posibilidad de utilizar una cámara instalada en el propio vehículo.
En estos casos, el aviso tiene una función especialmente importante: el pasajero puede saber que existe un sistema de grabación antes o durante el servicio.
No significa, eso sí, que todos los coches de Uber graben automáticamente. La disponibilidad depende del mercado, del dispositivo utilizado y de las condiciones establecidas por la plataforma.

¿Qué puede conseguir Uber con esas grabaciones?
El objetivo principal es disponer de pruebas ante un problema de seguridad. Una discusión, una amenaza o cualquier otro incidente puede resultar difícil de aclarar cuando solo existen versiones enfrentadas.
Una grabación puede aportar información adicional sobre lo sucedido y facilitar la investigación posterior. Uber establece mecanismos específicos para que ese material pueda incorporarse a un reporte cuando se produce una incidencia.
Las grabaciones realizadas mediante la función correspondiente permanecen cifradas y almacenadas en el dispositivo desde el que se generan.
Ni el conductor ni el pasajero pueden utilizarlas libremente como si fueran un vídeo convencional. Su acceso está sujeto a las condiciones establecidas por la plataforma y a los procedimientos previstos para los incidentes.
También sirve para los coches particulares
La misma idea se ha extendido a los vehículos privados. En este caso, el adhesivo suele acompañar a sistemas de cámaras que vigilan el exterior cuando el automóvil está estacionado.
Uno de los ejemplos más conocidos es el ‘Modo Centinela’ de Tesla. Sus cámaras pueden supervisar lo que ocurre alrededor del coche y guardar imágenes cuando detectan determinadas situaciones.
Algunos propietarios colocan pegatinas con mensajes como ‘Recording! Sentry Mode = ON‘ para advertir de que el vehículo puede estar grabando.

Una estrategia para evitar daños
Aquí entra en juego la parte más curiosa de estas pegatinas. Su utilidad no consiste únicamente en dejar constancia de un incidente después de que suceda.
También buscan generar un efecto disuasorio. Si alguien sabe que existe la posibilidad de quedar registrado, puede decidir no acercarse al vehículo con intención de dañarlo o manipularlo.
No existe ninguna garantía de que funcione siempre. Sin embargo, para algunos propietarios el coste reducido de una pegatina hace que merezca la pena utilizarla como una capa adicional de protección.
Una pegatina accesible pero con normas
No hace falta tener un Tesla ni trabajar para una plataforma de transporte para llevar este aviso. Las pegatinas se pueden comprar fácilmente por internet y colocarse en las ventanillas del propio vehículo.
Las que anuncian la presencia de cámaras de grabación cuestan apenas unos euros y existen diferentes diseños y mensajes.
Eso sí, colocar una de estas pegatinas no significa que se pueda grabar sin ningún tipo de límite. La aparición de cámaras dentro y fuera de los vehículos también plantea dudas sobre la privacidad de otras personas.
En un coche particular, por ejemplo, una cámara puede captar a peatones, otros vehículos o personas que simplemente pasan junto al automóvil. Por eso, tanto el dispositivo como la forma en la que se utilizan las imágenes deben ajustarse a la normativa aplicable.
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