En el exclusivo mundo de los vehículos de lujo y los coleccionistas, es habitual hallar ejemplares con pasados singulares y dueños verdaderamente célebres. Es el caso de este Mercedes SL (R 107), que espera ser redescubierto en un concesionario de Alemania.
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Allí lleva más de una década: ¿por qué? Quizás porque el concesionario sigue esperando una oferta única o, quizás, porque su primer dueño es el actual presidente de Estados Unidos.
En julio de 1987, Donald Trump era un empresario inmobiliario que decidió adquirir un Mercedes SL (R 107). La compra la efectuó en Sovereign Motorcars (Brooklyn, Nueva York) y pagó por el modelo alemán 60.880 dólares, impuestos incluidos (51.490 euros, según el cambio actual).
En 1992, después de divorciarse de su esposa Ivana, ella recibió el coche y se lo llevó a Florida. Años más tarde, pasó a manos de un concesionario de Palm Beach que lo puso a la venta en 2014 y fue Baz Dream Cars quien se hizo con él: esta empresa alemana vende coches clásicos en Alemania.

Con la documentación original
El Mercedes SL conserva la documentación original y esto no deja lugar para las dudas. Atestigua la compra de Donald Trump y, además, conserva las matrículas personalizadas de su exmujer: en ellas aparece “Ivana 1”. A esto hay que añadir una carta de la propia Ivana Trump para el comprador del coche: está firmada y tiene una cara sonriente dibujada a mano.
Lo cierto es que el modelo tenía todos los ingredientes para no tardar en encontrar un comprador, pero no ha sido así: lleva 12 años esperando en el concesionario alemán, donde lo arrancan de vez en cuando.

Esperando la oferta perfecta
Los dueños de Baz Dream Cars han declarado en varios medios alemanes que, en este tiempo, casi no han recibido ofertas: sólo dos interesados ofrecieron 100.000 y 110.000 euros.
Explican que ellos pagaron unos 70.000 euros por el Mercedes SL de Donald Trump: a la compra hay que añadir los gastos de transporte, las aduanas y el IVA de importación. Creen que ser propietario de este modelo es una oportunidad única y, por ello, esperan una oferta única.

Menos de 19.000 kilómetros
Lo cierto es que el Mercedes SL tiene 11.612 millas en el odómetro (18.687 kilómetros) y esta cifra, prácticamente, no ha aumentado desde entonces. Su nivel de equipamiento es muy completo, ya que sólo le falta la calefacción auxiliar.
Su ficha desvela que el único trabajo realizado fue una nueva capa parcial de pintura (Rojo Barolo 540) y el tapizado de los asientos de cuero. Bajo la carrocería original aparece un V8 con 231 CV que se asocia con una transmisión automática de cuatro velocidades.
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