Ya se ha dicho innumerables veces: el dominio de los SUV resulta imparable. Los datos de noviembre reafirmaron la tendencia (los todocaminos representan un 23,9% de las ventasen lo que va de año, según datos proporcionados por las asociaciones de fabricantes, vendedores y concesionarios), y los lanzamientos previstos para el año que viene confirman que el mercado seguirá avanzando en la misma dirección.

Las marcas apuestan por los SUV, aunque algunas lo hacen a pesar de que su territorio natural es otro. Es el caso de Lamborghini, que estrenará en primavera el SUV más rápido del mundo. Con un precio de partida de 171.000 euros y 650 CV de potencia, acelera de 0 a 100 km/h en 3,6 segundos.

También se viste con traje deportivo una de las estrellas de Alfa Romeo, el Stelvio, que en febrero suma a la oferta la versión más potente de la gama (Quadrifoglio Verde), con 510 CV y un precio de partida de 104.000 euros. En el sector premium llamarán la atención, por encima del resto, tres apariciones muy esperadas: los nuevos BMW X2, Volvo XC40 y DS7 Crossback.

Los dos primeros ocuparán un lugar importante entre los SUV compactos de primer nivel (con 4,36 y 4,42 metros de longitud, respectivamente), en competencia directa con el Range Rover Evoque o el Mercedes GLA. En cuanto al DS7 Crossback (4,57 m), competirá con los Audi Q5, BMW X3 o el próximo Jaguar E-Pace, previsto también para enero. También se sumarán a la oferta del sector los renovados Infiniti QX50 y Porsche Cayenne.

Entre los modelos más populares, sin duda 2018 será el año del C3 Aircross, ya a la venta, y del Dacia Duster, recién renovado pero igualmente asequible. Y se espera con impaciencia la presentación del SUV grande de Seat, cuyo nombre aún se desconoce.

El año que viene será también importante para los deportivos, porque reaparecerán en el mercado tres modelos con gran peso histórico: el BMW Z4, el Toyota Supra (almas casi gemelas, renacidos tras el acuerdo entre ambas marcas) y el mítico Alpine A110.

Y, por supuesto, habrá hueco para los eléctricos, con la muy deseada segunda generación del Nissan Leaf, el estreno del Jaguar I-Pace y la supuesta llegada del Tesla Model 3. Los problemas de producción de la marca, sin embargo, retrasarán las entregas del modelo muy probablemente a 2019. También se especula con la posibilidad de que la esperada renovación del Ford Focus cuente con versiones dotadas con algún tipo de electrificación.