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Qué son los “dientes de dragón” de esta carretera de Burgos

La Dirección General de Carreteras ensaya en un tramo de vía convencional dos nuevas señales horizontales que inducen a reducir la velocidad.

Las marcas viales experimentales en Nava de Roa (Burgos).

Las marcas viales experimentales en Nava de Roa (Burgos). / MINISTERIO DE TRANSPORTES

Así como hicieron la DGT y la Junta y Castilla y León en 2016 –pintando líneas verdes en algunas carreteras convencionales–, ahora el Ministerio de Transportes ha marcado el asfalto con dientes de dragón y líneas quebradas para que los conductores reduzcan la velocidad. Efectos ópticos transformados en señales de tráfico.

El trampantojo experimental se ha pintado en la travesía de la N-122 Nava de Roa (Burgos) como parte de un proyecto de la Dirección General de Carreteras, que está elaborando una nueva normativa sobre marcas viales. El ensayo pondrá a prueba los dos sistemas de señalización antes de incorporarlos a la norma.

El lienzo se extiende entre los kilómetros 293,652 y 294,356 de la vía, y las obras abstractas son dos. Por un lado, al principio de la travesía, los conductores verán lo que el ministerio denomina “dientes de dragón”: unos picos como de sierra que encierran al conductor en su carril, estrechan simbólicamente la calzada y lo invitan (esa es la intención) a levantar el pie del acelerador casi al momento. 

Un poco más allá (o más acá, depende de dónde se venga), un nuevo paso de cebra queda precedido de “líneas de borde quebradas”, esto es, pequeñas rayas blancas que zigzaguean junto al arcén con el mismo propósito, relata Transportes: “Concienciar al conductor de que se aproxima a una sección particular por lo que deberá reducir la velocidad”.

Como la interpretación de las marcas y la respuesta de los conductores son por el momento impredecibles, el siguiente paso será analizar la eficacia de estas señales de tráfico antes de extender su uso al resto de la red viaria.

En Castilla y León existe un precedente similar, fruto del acuerdo entre la Junta y la Dirección General de Tráfico. En las carreteras CL-615 y CL-613, a su paso por la provincia de Palencia, se pintaron hace cinco años líneas verdes en paralelo a las rayas exteriores de la calzada, con el fin, también, de limitar los excesos de velocidad.

Las marcas de colores en el asfalto se habían experimentado con éxito en Suecia y Holanda, según explicó la DGT en su momento, ya que generan la impresión de estrechamiento e inducen a una reducción subconsciente de la marcha. En esas vías palentinas se instalaron además carteles informativos en los que se anunciaba un radar de tramo, con la intención de que los conductores asociaran las líneas verdes a zonas de carretera de velocidad controlada.

Dientes de dragón

El proyecto se puso en marcha en  2016 y un año después se apreciaron los frutos: en la carretera CL-613, el número de fallecidos y de accidentes con heridos graves descendió un 63% y un 75%, respectivamente. En la CL-615 las cifras fueron similares, con caídas del 59% y el 72%.

También en los pasos de cebra

Los efectos ópticos como solución de seguridad vial se han utilizado también en algunas ciudades para disminuir el número de atropellos. Ayuntamientos como los de Almussafes (Valencia), Vila-real (Castellón) o Puente San Miguel (Cantabria) han pintado, por ejemplo, pasos de cebra con efecto tridimensional, inspirados en proyectos de Islandia y la India.

Vila-real estrenó pasos de cebra tridimensionales en 2018.

Vila-real estrenó pasos de cebra tridimensionales en 2018. / Ayuntamiento de Vila-real

 

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