LO ÚLTIMO
BYD Seal U DM-i o Toyota RAV4 Plug-in: ¿qué SUV híbrido enchufable merece más la pena?

BYD Seal U DM-i o Toyota RAV4 Plug-in: ¿qué SUV híbrido enchufable merece más la pena?

Madrid |

El nuevo RAV4 cambia las reglas de una comparativa que hace apenas un año parecía mucho más favorable al modelo chino.

Comparativa BYD_Toyota

Una interesante comparativa entre dos SUV híbridos enchufables.

Hace unos años la pregunta habría resultado bastante peculiar. ¿Un Toyota o un BYD? Hoy ya no tanto. La marca china ha crecido a enorme velocidad en España y su Seal U DM-i fue, de hecho, el vehículo enchufable más vendido en España en 2025.

Toyota, mientras tanto, acaba de renovar uno de los SUV que mejor representan su historia híbrida. Y el nuevo Toyota RAV4 mejora precisamente donde el BYD había puesto el listón muy alto: autonomía eléctrica, eficiencia y utilización cotidiana sin gasolina.

Dos SUV familiares, pero el BYD es bastante más grande

Para hacer una comparación razonable hemos elegido el BYD Seal U DM-i Comfort y el RAV4 Plug-in Hybrid 300 Advance de tracción delantera. Ambos son híbridos enchufables de cinco plazas y reciben la etiqueta CERO de la DGT.

El BYD mide 4,77 metros de largo, 1,89 de ancho y 1,67 de alto, con 2,765 metros entre ejes. El Toyota es sensiblemente más corto: 4,60 metros, 1,85 de ancho, 1,68 de alto y una batalla de 2,69 metros.

El RAV4 mide 4,60 metros de longitud.

Es decir, el Seal U ofrece 17,5 centímetros adicionales de longitud y 7,5 de batalla. Sobre el papel debería traducirse en más espacio longitudinal, aunque curiosamente esa ventaja apenas aparece cuando llega el momento de cargar las maletas.

El BYD Seal U DM-i es un SUV del segmento D Mide 4,77 metros..

El BYD Comfort ofrece 425 litros de maletero, mientras que el RAV4 enchufable tiene 446 litros. Prácticamente un empate, pero esos 21 litros a favor del Toyota pueden ser decisivos en un viaje de verano, con mucho, muchísimo equipaje.

Maletero con 446 litros en el RAV4.
El maletero es algo pequeño, con sus 425 litros. Por lo menos, tiene formas muy cuadradas y aprovechables.

Toyota gana ahora en autonomía eléctrica

Aquí llega probablemente la mayor sorpresa. El Seal U DM-i Comfort utiliza una Blade Battery LFP de 26,6 kWh y homologa 125 kilómetros de autonomía eléctrica WLTP, cifra que puede llegar hasta 177 kilómetros en ciclo urbano.

El BYD Seal U DM-i tiene una autonomía eléctrica de más de 125 kilómetros.

El nuevo RAV4 utiliza una batería de iones de litio de 22,7 kWh, pero anuncia hasta 137 kilómetros eléctricos WLTP en su versión de tracción delantera. Es decir, consigue oficialmente 12 kilómetros más pese a disponer de una batería de menor capacidad.

El PHEV tiene una autonomía eléctrica muy notable, de casi 140 kilómetros.

Es una diferencia especialmente significativa porque el anterior RAV4 Plug-in se quedaba bastante más abajo. Toyota ha convertido precisamente la autonomía eléctrica en uno de los grandes avances de esta nueva generación.

Y Toyota también carga mucho más rápido

Los híbridos enchufables suelen utilizarse principalmente con carga doméstica, pero aquí Toyota incorpora otra ventaja interesante. Ambos pueden aprovechar 11 kW en corriente alterna, suficiente para realizar recargas relativamente rápidas en casa si se dispone de la instalación adecuada.

La diferencia aparece en corriente continua. El Seal U DM-i admite 18 kW, mientras que el nuevo RAV4 puede alcanzar 50 kW en CC, dependiendo de la versión. Toyota anuncia alrededor de media hora para recuperar del 10% al 80% de la batería en condiciones adecuadas.

Esta posibilidad hace al Toyota bastante más práctico si alguna vez se pretende recuperar batería durante un viaje. No obstante, recargar un PHEV en una estación rápida pública puede resultar bastante menos interesante económicamente que hacerlo tranquilamente en casa.

218 CV contra 268 CV

El BYD combina un gasolina atmosférico 1.5 de 98 CV con un motor eléctrico de 197 CV. La potencia máxima conjunta del sistema queda en 218 CV, enviados a las ruedas delanteras.

Acelera de 0 a 100 km/h en 8,9 segundos y alcanza 170 km/h. Más que suficiente para un SUV familiar, pero el Toyota juega claramente con unas prestaciones superiores.

Por detrás del Seal U, algo ya habitual: pilotos led unidos con una tira de luz.

El RAV4 Plug-in Hybrid 300 combina un motor de gasolina 2.5 de cuatro cilindros con un propulsor eléctrico y una batería de iones de litio de 22,7 kWh. En la versión 4×2 desarrolla 268 CV y envía la potencia a las ruedas delanteras; hace el 0-100 en 7,5 segundos y llega a 180 km/h. Quien quiera todavía más puede optar por el AWD-i: 304 CV, cuatro ruedas motrices y 5,8 segundos para alcanzar los 100 km/h.

El Toyota RAV4 es algo más tradicional en su zaga.

El BYD contraataca con equipamiento

Donde BYD continúa jugando muy fuerte es en lo que entrega desde abajo. El Seal U DM-i incluye elementos como pantalla de 15,6 pulgadas, instrumentación digital de 12,3 pulgadas, techo panorámico y cámaras de 360 grados.

Interior sencillo, pero de calidad, donde el protagonismo lo adquiere la gran pantalla central.

También puede incorporar asientos delanteros eléctricos, calefactados y ventilados, equipo de sonido Infinity de 10 altavoces y V2L, una función que permite utilizar la energía almacenada en la batería para alimentar aparatos eléctricos externos.

La tecnología DM-i de BYD adopta además una filosofía particular. Aunque existe un motor de gasolina, el sistema intenta priorizar todo lo posible el funcionamiento eléctrico y utilizar el propulsor térmico de la manera más eficiente posible.

Toyota responde con una generación completamente nueva, mucha tecnología de seguridad y conectividad y un planteamiento algo más tradicional. Además, juega una carta importante a largo plazo: Toyota Relax permite ampliar anualmente la cobertura del vehículo hasta los 15 años, siempre que se cumplan las condiciones establecidas por la marca.

En el interior, totalmente reformado, cuenta con la nueva plataforma digital ARENE.

BYD ofrece, por su parte, seis años o 150.000 kilómetros de garantía para el vehículo, además de una cobertura específica más prolongada para su batería de tracción.

La gran diferencia sigue estando en el precio

El Seal U DM-i Comfort tiene un PVP de 38.500 euros. A partir de ahí aparecen campañas comerciales, financiación y ayudas públicas que pueden reducir considerablemente la factura (hasta menos de 32.000 euros), aunque conviene no confundir esas cifras promocionales con el precio de tarifa.

Detrás, mucho espacio tanto para las piernas como para la cabeza en el BYD.

El configurador del Toyota RAV4 permite comprobar los precios y acabados disponibles del nuevo modelo. El RAV4 Plug-in Hybrid 300 Advance parte de una cifra superior a la del BYD, exactamente 47.075 euros, por lo que el modelo chino conserva una ventaja de varios miles de euros antes de entrar en promociones particulares.

Y esta diferencia importa. Porque quien compre uno de estos coches probablemente pretenda aprovechar durante años su capacidad de circular habitualmente en eléctrico, pero seguirá teniendo el motor de gasolina disponible para viajar sin depender de los cargadores.

Detrás hay mucho espacio. Más que suficiente para tres adultos.

Entonces, ¿cuál merece más la pena?

El Seal U DM-i Comfort continúa siendo probablemente la compra más racional para quien priorice precio, equipamiento, espacio y una autonomía eléctrica elevada. Sus 125 kilómetros homologados permiten realizar muchos desplazamientos cotidianos prácticamente como si fuera un eléctrico.

Sin embargo, el nuevo RAV4 ha dado un salto enorme. Por más dinero ofrece 50 CV adicionales, mejores prestaciones, hasta 137 kilómetros eléctricos y una carga rápida de hasta 50 kW que el BYD no puede igualar.

Por eso ya no existe el ganador aplastante que podría parecer observando únicamente el precio. El BYD Seal U gana por relación entre lo que cuesta y lo que ofrece; el Toyota RAV4 gana en prestaciones, autonomía eléctrica y rapidez de carga.

Sigue toda la información de EL MOTOR desde Facebook, Twitter o Instagram

Alfredo Rueda Perfil de Alfredo Rueda en Linkedin

Periodista especializado en motor desde hace más de 20 años, ha trabajado en diferentes gabinetes de prensa (Federación Española de Automovilismo o Circuito del Jarama) y medios especializados (Motor 16, Marca Motor o Auto Bild). Apasionado de coches, motos y, ahora también, de los cacharros con alas.

Salir de la versión móvil