¿Cómo aparcar el coche?: los mejores consejos para estacionar sin sufrir

Aparcar en batería, en línea o en espiga. Distintas formas de estacionar, pero todas requieren de práctica y también de buenos consejos que lo harán más fácil.

aparcamiento
Buscar un sitio es una de las tareas más estresantes para un conductor.

Si se conduce habitualmente por zonas urbanas, aparcar es una operación que habrá que repetir con frecuencia. Las plazas reservadas para el estacionamiento de los vehículos en las ciudades suelen estar delimitados por señalización horizontal sobre la calzada y pueden ser de dos tipos: en batería o en línea. 

El aparcamiento en batería consiste en que los coches estacionan uno al lado del otro. En el caso de hacerlo en línea, se disponen en fila, situándose cada uno por detrás del precedente. 

El aparcamiento en batería es muy habitual, y no solo en superficie. La mayoría de las plazas de los aparcamiento subterráneos o cubiertos están configuradas siguiendo esta disposición en paralelo. 

Para aparcar en batería de forma correcta y sin añadir mayor estrés a la vida cotidiana, habrá que seguir unos sencillos consejos: 

Aparcar en batería

  1. Al llegar a una plaza libre donde se desee aparcar, lo primero será indicarlo mediante el intermitente del lado donde se vaya a realizar la maniobra. 
  2. Al detenerse para ocupar la plaza libre hay que procurar situarse a unos dos metros de los vehículos ya aparcados. Esta distancia facilitará la maniobra de marcha atrás; cuanto más lejos se inicie, más sencilla será de realizar. 
  3. Retroceder primero en línea recta hasta que la parte posterior de nuestro vehículo llegue a la altura del faro del coche ya estacionado. 
  4. Entonces habrá que girar por completo la dirección y continuar marcha atrás con cuidado para entrar en el espacio libre de aparcamiento.  
  5. Mientras se realiza esta maniobra habrá que vigilar la trayectoria por los retrovisores, los sensores de aparcamiento o con la cámara trasera de marcha atrás. Lo ideal es dejar la misma distancia entre los vehículos que se encuentren aparcados a cada lado. Y en cuanto se consigue, hay que enderezar la dirección para entrar bien centrados. 
  6. Si se constata que la distancia respecto a los otros vehículos no es equidistante, hay que volver a avanzar un poco hacia adelante, ajustar la dirección y volver a maniobrar marcha atrás hasta conseguir entrar con la holgura suficiente entre vehículos.  
  7. Al finalizar la maniobra, y con el coche ya bien colocado sobre su plaza, hay que enderezar la dirección hasta dejar las ruedas rectas, accionar a fondo el freno de mano y poner el punto muerto del cambio. 

Para aparcar en batería es más práctico hacerlo marcha atrás, porque al salir de la plaza tendremos mejor visión del tráfico o de los peatones que se aproximen. Pero también es posible hacerlo de frente, por ejemplo si hay que cargar algo en el maletero. 

Se procede de igual manera. Hay que poner el intermitente del lado en que se vaya a maniobrar, dejando suficiente espacio para realizar el giro y centrando el coche entre los dos que se encuentren ya aparcados a los lados. O, si no los hay, ayudándose de las marcas pintadas en el suelo. 

Aparcamiento en espiga

También es posible que el aparcamiento en batería sea de disposición diagonal o en espiga, con los coches colocados en oblicuo para dejar más espacio a la vía de circulación.

En ese caso se procede de la misma manera, teniendo buen cuidado de tomar como referencias los coches ya aparcados o la señalización horizontal del área de aparcamiento en cuestión. 

Estacionar en línea

En el caso del aparcamiento en línea, con los coches dispuestos en fila uno detrás del otro, el procedimiento es el siguiente: 

  1. Señalizar con antelación la maniobra con el intermitente del lado donde se vaya a aparcar.  
  2. Situarse primero en doble fila, aproximadamente a un metro de la línea de coches ya aparcados. 
  3. Retroceder con cuidado en línea recta hasta que la mitad de la puerta trasera del coche llegue a la altura del parachoques trasero del que ya está aparcado delante del hueco disponible. 
  4. Girar a tope la dirección hacia ese lado y seguir retrocediendo despacio. Habrá que vigilar la trayectoria mediante el retrovisor correspondiente, los sensores sonoros o la cámara trasera si se dispone de ella.  
  5. Cuando el retrovisor llega a la altura del parachoques del coche aparcado, habrá que estar formando un ángulo de unos 45º respecto a la acera.  Entonces hay que girar la dirección a tope hacia el otro lado y seguir retrocediendo con cuidado hasta comprobar que el turismo está bien alineado en la fila de coches aparcados. S el coche sobresale demasiado sobre la calzada, rectificar con pequeñas maniobras para aproximarlo más al bordillo de la acera.
  6. Para finalizar, enderezar las ruedas para que queden rectas y no olvidar poner el freno de mano.

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