La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) acaba de alertar de un problema de seguridad que podría afectar a 300.000 coches de algunos modelos pertenecientes a las marcas Audi, BMW y Skoda.
Por lo general, son las propias marcas quienes, cuando detectan algún problema en sus coches, alertan a los propietarios para que acudan a la red de talleres oficiales para solventarlo.
Es una práctica habitual y forma parte de los mecanismos de garantía que los fabricantes ofrecen para reparar cualquier deficiencia de fabricación que presenten sus vehículos.
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Además, la propia Unión Europea impone una legislación específica en este sentido, obligando a los fabricantes a informar no solamente a los clientes sino también a las autoridades competentes de cualquier anomalía detectada en sus productos.
Base de datos de la DGT
Hoy en día, los controles de calidad y las pruebas de verificación realizadas antes de la comercialización de un modelo son muy estrictas. Tanto por parte de las marcas como en el caso de los proveedores que suministran a estos los componentes necesarios para su fabricación.
Pero, aun así, la red de posventa del fabricante puede detectar alguna anomalía. Entonces, tiene que comunicarla de inmediato a las asociaciones del sector (Anfac, Aniacam, Anesdor…), facilitando todos los datos necesarios para poder detectar los vehículos afectados (número de chasis y fecha de fabricación, entre otros detalles).
Es entonces cuando a través de la base de datos de la Dirección General de Tráfico (DGT) se comunica por carta a los propietarios afectados la necesidad de acudir a una revisión del vehículo que subsane el fallo en cuestión.
Y es por ello muy importante el mantener actualizados los datos personales en el sistema de este organismo oficial, para poder ser localizado a tiempo y recibir la comunicación pertinente.
Reparaciones gratuitas
Por supuesto, la reparación de uno de estos supuestos es completamente gratuita y a cuenta del fabricante. Y si se trata de un defecto de fabricación demostrado, la cobertura de este servicio en la posventa abarcará a toda la producción afectada, independientemente del periodo de garantía estipulado por la ley, que ahora en Europa es de tres años.
Pero incluso con estos mecanismos, es posible que el propietario de un vehículo no llegue a recibir la notificación del problema. Por eso, cuando este afecta a un gran número de vehículos o comprometa su seguridad, se publica en los medios de comunicación y es divulgado también por parte de las asociaciones de consumidores para dar la mayor difusión a estos importantes avisos.
Además, los propios talleres detectan y comunican puntualmente estos problemas a los propietarios durante las revisiones periódicas.
Y, por otro lado, cualquier particular puede realizar una búsqueda para saber si su automóvil está afectado por alguna anomalía, consultando la web de la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aecosan) o la página Rapex de la Unión Europea, donde también se publican todas las alertas referentes a los productos comercializados en su territorio.
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Cuatro décadas informando sobre el mundo del motor y probando coches de todas las categorías. Después de trabajar en diversos medios especializados (Velocidad, Auto1, Solo Auto, Motor 16, Car and Driver, EcoMotor...), ahora en Prisa Media para seguir cubriendo la actualidad en plena revolución tecnológica del automóvil.