El arcén es uno de los espacios más malinterpretados de la carretera. Para muchos conductores es una vía de escape en los atascos, un lugar ‘seguro’ para parar un momento o incluso un carril improvisado para avanzar cuando el tráfico se colapsa.
Sin embargo, la normativa española es clara: el arcén no es un carril de circulación para turismos, y su uso indebido está sancionado. Saber cuándo se puede usar el arcén con un coche y cuándo no puede evitar importantes multas, puntos y, sobre todo, situaciones de riesgo.
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La norma general
La regla básica es sencilla: los coches no pueden circular por el arcén. Está reservado prioritariamente para peatones, ciclistas y determinados vehículos obligados a utilizarlo, además de servir como zona de seguridad para emergencias.
Utilizarlo para adelantar, avanzar en una retención o ‘ganar tiempo’ es siempre ilegal, incluso aunque el tráfico esté completamente parado. Esta prohibición se aplica tanto en carreteras convencionales como en autopistas y autovías, donde además el control y las sanciones suelen ser más severos.

Cuándo sí puede usar el arcén un coche
Existen excepciones muy concretas, recogidas en el Reglamento General de Circulación y supervisadas por la Dirección General de Tráfico.
La más clara es la avería o emergencia. Un turismo puede detenerse en el arcén cuando el vehículo sufre una avería, ha tenido un accidente o cuando el conductor o un ocupante se encuentra indispuesto.
En estos casos, la detención debe ser imprescindible, el coche debe colocarse lo más a la derecha posible y señalizarse correctamente con las luces de emergencia y los dispositivos homologados.

También es legal ocupar el arcén cuando un agente de tráfico lo ordena o cuando la señalización provisional (obras, accidentes, desvíos) obliga a ello. En estas situaciones, la orden o la señal prevalecen sobre la norma general.
Existe además un supuesto excepcional: evitar un peligro inmediato. Por ejemplo, esquivar un obstáculo repentino en la calzada. Eso sí, se trata de una maniobra puntual, no de circular de forma continuada por el arcén.
Atascos, retenciones y el gran error habitual
Uno de los mitos más extendidos es que, si el tráfico está parado, se puede avanzar por el arcén. Es falso.
Aunque haya una retención kilométrica, el arcén no se convierte en un carril adicional para turismos. Solo determinados vehículos autorizados (emergencias, asistencia o mantenimiento) pueden utilizarlo para avanzar.

Circular por el arcén en un atasco es una infracción sancionable y, además, bloquea un espacio clave para ambulancias, grúas o patrullas.
Las sanciones suelen alcanzar 200 euros, y si la maniobra genera peligro, puede implicar pérdida de puntos.
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