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Ni el motor ni la velocidad: el detalle que puede hacer que tu coche gaste mucho más combustible

Madrid |

Una costumbre muy extendida entre los conductores puede disparar el gasto en cada trayecto sin que apenas se perciba al volante.

maletero lleno

Foto: Getty Images

Hay conductores que gastan más combustible del necesario sin pisar más el acelerador. El motivo no está en el motor ni en la forma de conducir, sino en un detalle cotidiano que muchos pasan por alto antes de ponerse en marcha.  

Cuando llega el momento de preparar un viaje, casi toda la atención se centra en el equipaje. Sin embargo, una mala costumbre al cargar el coche puede aumentar el consumo mucho más de lo que la mayoría imagina. 

Uno de los grandes enemigos

El peso del vehículo influye de forma directa en la energía necesaria para poner el coche en movimiento. Cuanto mayor es la carga, mayor esfuerzo debe realizar el motor en cada aceleración y, por tanto, más combustible necesita para mantener el mismo ritmo de circulación. 

Es un aspecto conocido por los fabricantes, pero que también ha sido analizado por el ADAC, el mayor club automovilístico de Alemania, dentro de sus recomendaciones para reducir el consumo. Según sus cálculos, transportar 100 kilogramos adicionales puede incrementar el gasto de combustible hasta 0,3 litros por cada 100 kilómetros. 

Puede parecer una diferencia pequeña sobre el papel. Sin embargo, en un desplazamiento de varios cientos de kilómetros o durante todo un año de uso, ese incremento termina suponiendo un consumo significativamente mayor y, en consecuencia, un gasto adicional en cada visita a la gasolinera

Además, el efecto resulta especialmente evidente en los recorridos urbanos. Las continuas arrancadas, frenadas y aceleraciones obligan al motor a vencer constantemente esa masa extra, haciendo que el incremento del consumo sea todavía más perceptible. 

El maletero suele esconder el principal problema 

Uno de los errores más habituales consiste en utilizar el maletero como un espacio de almacenamiento permanente. Herramientas que nunca se utilizan, cajas olvidadas tras un viaje, botellas de agua, material deportivo o incluso objetos relacionados con el trabajo permanecen durante semanas dentro del coche sin que el conductor sea consciente del peso que transporta a diario. 

A ello se suma la costumbre de llevar equipaje innecesario ‘por si acaso’. La suma de pequeños objetos acaba convirtiéndose en varias decenas de kilos que el vehículo debe mover cada vez que sale del garaje. 

El ADAC recomienda revisar periódicamente el interior del coche y retirar todo aquello que no vaya a utilizarse. No solo se libera espacio útil, sino que también se mejora la eficiencia del vehículo sin necesidad de realizar ninguna modificación mecánica. 

En algunos modelos todavía se equipa una rueda de repuesto, cuyo peso puede rondar los 20 kilogramos. Cuando el fabricante lo permite, un kit de reparación de pinchazos puede representar una alternativa más ligera, aunque siempre conviene valorar sus limitaciones antes de prescindir de la rueda convencional. 

Hay un accesorio que penaliza mucho

Si existe un elemento que destaca por encima del resto cuando se habla de consumo, ese es la caja portaequipajes instalada en el techo. Aunque resulta muy práctica para aumentar la capacidad de carga durante las vacaciones, también modifica de forma importante la aerodinámica del vehículo. 

Los datos del ADAC muestran que circular con un cofre de techo puede incrementar el consumo alrededor de un 11% a partir de 80 km/h. Cuando la velocidad alcanza los 130 km/h, ese aumento puede llegar hasta 2 litros adicionales cada 100 kilómetros, una diferencia notable en trayectos largos por autopista. 

El motivo no está relacionado únicamente con el peso añadido. La resistencia que genera el aire sobre este tipo de accesorios obliga al motor a trabajar más para mantener la velocidad, elevando el consumo incluso aunque la caja viaje prácticamente vacía. 

Por ese motivo, los expertos recomiendan desmontarla en cuanto deje de ser necesaria. Es una operación sencilla que permite recuperar la aerodinámica original del vehículo y reducir el gasto de combustible desde el primer desplazamiento. 

Los portabicicletas influyen en la eficiencia 

Los sistemas de transporte exteriores tienen un comportamiento diferente según dónde se instalen. Los portabicicletas situados sobre el techo aumentan considerablemente la resistencia al aire, mientras que los montados sobre la bola de remolque suelen ofrecer un comportamiento más favorable desde el punto de vista del consumo. 

La diferencia puede parecer pequeña, pero en viajes largos termina traduciéndose en varios litros de combustible. Por ello, cuando existe la posibilidad de elegir entre ambos sistemas, los estudios del club automovilístico alemán consideran más eficiente transportar las bicicletas en un soporte trasero. 

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Ruth García Perfil de Ruth García en Linkedin

Nació en Madrid y desde pequeña soñaba con conducir. Estudió Periodismo en la Universidad Rey Juan Carlos y amplió su formación en Barcelona con un máster en Periodismo Deportivo en la Universitat Pompeu Fabra. Especializada en motor y también en competición, combina la redacción con la radio y la cobertura de grandes premios de motociclismo. 

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