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¿Un coche partido y varias personas? La curiosa señal que parece un accidente, pero significa algo muy distinto

Madrid |

Su diseño puede resultar desconcertante, pero guarda relación con una nueva forma de entender la movilidad en las ciudades.

señal coche compartido

Foto: Getty Images

Hay señales que parecen esconder un mensaje mucho más complicado de lo que realmente indican. Es el caso de este curioso pictograma, en el que un coche aparece partido por la mitad y rodeado de varias personas. 

A primera vista, resulta difícil saber qué pretende representar. No anuncia una avería ni una situación de emergencia, sino una forma de utilizar el automóvil que cada vez está más presente en las ciudades. 

El coche partido tiene un significado muy concreto 

El pictograma se utiliza en Alemania para identificar el carsharing, es decir, los servicios de vehículos compartidos. Está vinculado a la señalización de estacionamiento y permite reconocer espacios destinados a este tipo de automóviles. 

La imagen forma parte de la señalización alemana desde 2021 y funciona como complemento de las indicaciones relativas al estacionamiento. Su presencia permite reservar determinadas plazas para los vehículos incluidos en estos servicios. 

La clave está, por tanto, en las personas que aparecen alrededor del automóvil. No representan una situación que deba producirse físicamente en ese momento, sino los distintos usuarios que pueden utilizar un mismo vehículo. 

No significa que haya que viajar con cuatro personas 

El dibujo puede llevar a una interpretación equivocada: pensar que solo los coches con varios ocupantes pueden utilizar esas plazas. 

No es así. La señal no establece una ocupación mínima ni obliga a que cuatro personas viajen en el vehículo. Lo que identifica es la condición de coche compartido. 

Por eso, un turismo particular que encuentre una de estas plazas no puede utilizarla simplemente porque esté libre. En Alemania, estacionar indebidamente en un espacio reservado para carsharing puede acabar en una sanción y, dependiendo de las circunstancias, en la retirada del vehículo. 

Además, existe una particularidad llamativa: determinadas señales complementarias pueden permitir que los vehículos compartidos estacionen en zonas donde normalmente existen restricciones

En España no existe este pictograma 

La imagen no forma parte de la señalización vial española. Un conductor que recorra una ciudad de España no encontrará este mismo símbolo instalado junto a una plaza de aparcamiento. 

Pero eso no significa que no hayan desarrollado una forma de identificar los vehículos compartidos. 

La Dirección General de Tráfico contempla un distintivo específico para ellos. Se trata de la V-26, una señal que se coloca en el propio automóvil y que tiene una función muy diferente de las conocidas etiquetas ambientales. 

La quinta pegatina de la DGT 

La V-26 es un distintivo azul en el que aparece un vehículo blanco rodeado por varias figuras. Su función es identificar los coches y motos que están registrados específicamente para uso compartido. 

Etiqueta V-26 de la DGT.

Por tanto, no tiene relación con las etiquetas B, C, ECO y Cero. Tampoco informa sobre las emisiones del vehículo ni sobre su capacidad para acceder a una zona de bajas emisiones. 

El distintivo permite que los agentes y las administraciones reconozcan estos vehículos y puedan aplicar las condiciones específicas que correspondan a los servicios de movilidad compartida. 

El reglamento establece que debe colocarse preferentemente en el ángulo superior izquierdo del parabrisas, mientras que las etiquetas ambientales se sitúan en el inferior derecho. 

También puede afectar a los carriles VAO 

El uso compartido del automóvil no solo está relacionado con el estacionamiento. En España, determinados vehículos pueden beneficiarse de las condiciones establecidas para los carriles destinados a vehículos de alta ocupación, siempre de acuerdo con la señalización y las reglas de cada vía. 

Estos carriles buscan aprovechar mejor la capacidad de los automóviles y fomentar desplazamientos en los que varias personas utilizan un mismo vehículo. 

La V-26 facilita precisamente la identificación de los vehículos que forman parte de esta modalidad, aunque su presencia no convierte automáticamente a cualquier coche compartido en apto para circular por un carril reservado. 

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Ruth García Perfil de Ruth García en Linkedin

Nació en Madrid y desde pequeña soñaba con conducir. Estudió Periodismo en la Universidad Rey Juan Carlos y amplió su formación en Barcelona con un máster en Periodismo Deportivo en la Universitat Pompeu Fabra. Especializada en motor y también en competición, combina la redacción con la radio y la cobertura de grandes premios de motociclismo. 

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