Eléctricos

El mejor Kia Niro es el nuevo eléctrico

Sin distinguirse apenas de sus hermanos de gama, el e-Niro llega como una opción 100% eléctrica. Y por sensaciones de conducción y prestaciones resulta el más apetecible.

Niro

El diseño de la versión eléctrica del Niro no difiere de las convencionales. / Kia

El Kia Niro es un SUV polivalente compacto de 4,37 metros de largo y motorizaciones de bajas emisiones. Después del lanzamiento del híbrido e híbrido enchufable, el eléctrico e-Niro llegará a partir de mayo. Aunque todavía no tiene precios definidos en España, estarán en torno a 40.000 euros, todavía muy por encima de sus homólogos de motor térmico y supeditados a los descuentos de lanzamiento de la marca y a las ayudas oficiales a los vehículos de bajas emisiones para poder ser competitivos.

En su versión eléctrica, el Niro propone dos potencias diferentes con baterías de distinta capacidad. La primera es de 38,2 kWh y tiene un rendimiento de 136 CV; la segunda, que ya se ha podido probar en la presentación internacional, de 64 kWh y 204 CV. La versión más potente será la que acapare la mayoría de las ventas de esta nueva versión del Niro, ya que dispone de una autonomía máxima de 455 kilómetros según el nuevo ciclo de homologación WLTP (289 kilómetros en la versión de 38,2 kWh).

Este rango de acción confiere al Kia e-Niro argumentos suficientes para competir con los coches tradicionales de gasolina o diésel. Y es que, además de poder viajar más de 400 kilómetros sin recargar su batería, el e-Niro más potente plantea unas prestaciones contundentes, con una aceleración de 0 a 100 km/h en 7,8 segundos y una recuperación de 80 a 120 km/h en 5,0 segundos. Son datos propios de modelos de corte deportivo.

Buena aerodinámica

Por fuera, el e-Niro no cambia apenas respecto a las otras versiones. Lo más llamativo son unas llantas específicas de 17 pulgadas y su frontal, que en esta versión eléctrica no tiene tomas de refrigeración para mejorar la penetración aerodinámica, que consigue un coeficiente muy bajo para tratarse de un SUV, de tan solo Cx 0,29. Es en el interior donde aparecen  las mayores diferencias de la versión eléctrica, donde ya no existe la palanca selectora del cambio, que ha sido sustituida por una rueda con tres únicas marchas (marcha atrás, punto muerto y avance) de manejo muy sencillo.

Una pantalla central de 7 u 8 pulgadas según el nivel de acabado integra los servicios de navegación TomTom Live, que la marca ofrece actualizada por siete años. Y también el acabado del Niro eléctrico es diferente, con una tonalidad azul que lo distingue de los modelos híbridos.

Otro aspecto reseñable del interior del e-Niro es su habitabilidad que, al contrario de muchos coches eléctricos, no ha perdido apenas espacio al alojar las siempre voluminosas baterías. Mientras que las plazas traseras siguen ofreciendo un espacio suficiente para que viajen cómodamente tres adultos (pese a haber cedido algo de altura y espacio para las piernas), el maletero es de 451 litros, el mayor de todos los de su clase, y que abatiendo los respaldos se convierten en 1.405.

Conducir el Kia e-Niro es tan sencillo como gratificante. Para empezar, el compromiso entre comodidad y eficacia dinámica está bien conseguido y la estabilidad transmite confianza sobre cualquier tipo de carretera, pese al considerable aumento de peso que implican las baterías (1.791 kilos en orden de marcha sin conductor). El hecho de disponer de un centro de gravedad más bajo mejora incluso en ocasiones el comportamiento en curva respecto a las versiones híbridas.

Autonomía real

Otra característica no menos importante del e-Niro es una respuesta inmediata de su motor a cualquier velocidad. Detrás del volante conserva los mismos mandos del cambio de las versiones con cambio automático pero con otra finalidad. Con ellas se pueden subir (derecha) o bajar (izquierda) los tres niveles de regeneración de electricidad durante las bajadas o las frenadas. Gracias a este sistema, que también puede funcionar de forma predictiva en conexión con el GPS, es fácil contener el consumo, utilizar el motor como freno y alargar la autonomía. Durante la primera toma de contacto en Francia se comprobó que en uso entre ciudad y carretera secundaria los 400 kilómetros se pueden alcanzar con facilidad y, en autopista rodando a velocidades de 130 km/h pueden superarse los 250 kilómetros antes de tener que recurrir a una carga rápida.

Sin marchas ni embrague, la conducción del e-Niro se simplifica al máximo. Y se puede elegir entre cuatro modos diferentes de gestión del motor, acelerador  y dirección: Eco, Eco+  (que economiza al máximo el consumo de electricidad), Normal y Sport. A estos sistemas se suman otros de ayuda a la conducción como el control de crucero inteligente, frenada de emergencia, detector de fatiga, luces automáticas y el asistente de mantenimiento de carril hasta 130 km/h, lo que da al Kia e-Niro condición de coche semi-autónomo de Nivel 2.

La toma de carga del e-Niro se encuentra escondida detrás de una trampilla en el frontal. Es del tipo Combo y enchufada a una toma de corriente doméstica (7,2 kW) recupera 100 kilómetros de autonomía cada dos horas y media. Si se utiliza un cargador rápido de 100 kW, se consigue pasar del 20% al 80% de carga en 42 minutos.

Por ahora, el e-Niro es el único coche de uso familiar eléctrico de este tamaño compacto y su único rival comercial es el Nissan Leaf, un poco más grande de tamaño pero inferior en habitabilidad. El Kia e-Niro es toda una sorpresa, especialmente en la versión más potente que acalla las críticas a los eléctricos sobre autonomía de sus baterías. Un precio todavía por encima frente a los térmicos y una red de carga insuficiente son los únicos inconvenientes para que no sea ya una opción viable al coche tradicional.

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