Los cuatro SUV que todo el mundo quiere conducir

El SEAT Ateca 1.6 TDi Style impone su conducción (ágil y eficaz) frente al Peugeot 3008 1.6 BlueHDi Active, el Nissan Qashqai 1.5 dCi Acenta y el Kia Sportage 1.7 CRDi Drive.

todoterrenos

Foto: FOTOS: ENRIQUE BROOKING

Empezaron como una moda, pero su escalada parece no tener fin y están desplazando al resto de modelos para convertirse en un fenómeno sociológico. Los todoterrenos modernos o SUV se han convertido en los preferidos de las nuevas generaciones de familias, no solo en España, sino también en Europa, EE UU, China y casi todo el mundo. Sus carrocerías, más grandes y voluminosas, permiten ampliar la capacidad de carga y se adaptan mejor a los nuevos estilos de vida de las familias modernas.

En esta prueba se enfrentan cuatro modelos de tamaño medio que se ­disputan los primeros puestos del mercado. Por una parte está el Peugeot 3008, el último en llegar, pero que se ha situado ya en los primeros puestos de ventas. Y junto a él, el nuevo Seat Ateca, primer SUV de la marca española y otro éxito comercial desde su llegada hace solo unos meses. Los otros dos modelos dominan las ventas en España. Uno es el ­Nissan Qashqai, líder histórico y pionero de los crossover; el otro es el Kia Sportage, la gran revelación y el segundo más vendido.

Se impone por la mínima el Seat, que destaca por su comportamiento dinámico, porque ofrece una agilidad y estabilidad de referencia en la categoría. Aporta una imagen atractiva, un interior cuidado y el mejor equipo de serie en seguridad. Y aunque es algo más caro que los demás, lo compensa con otros detalles. Se ofrece con dos motores TSI de gasolina con 115 y 150 CV (desde 21.640 hasta 26.150 euros). Y hay tres turbodiésel de 115 a 190 CV (de 24.500 a 38.400 euros).

El Peugeot es segundo a solo un punto. Destaca por su diseño, con una imagen vanguardista e imponente y el interior más atractivo y sofisticado. Mantiene el sentido práctico con la mejor habitabilidad, sobre todo en anchura de las plazas traseras, y tiene un buen maletero, pero similar al del Ateca. Y añade las suspensiones más cómodas, aunque a cambio de un mayor balanceo en curva que le penaliza. El SUV francés se vende con dos motores de gasolina de 130 y 165 CV (desde 25.400 hasta 30.850 euros). Y tiene tres HDi turbodiésel de 120 a 190 CV (de 26.900 a 36.750 euros).

El Nissan es tercero y acusa un poco su mayor veteranía, porque está más visto y peor acabado que los anteriores. Pero ofrece un funcionamiento muy suave y correcto en todo y es el más económico: sale algo más barato que los demás y ha sido el que menos ha gastado en prueba. Se vende con dos motores DIG-T (turbo) de gasolina con 115 y 163 CV (desde 21.550 hasta 23.175 euros) y con dos dCi turbodiésel de 110 y 130 CV (de 23.150 a 24.400).

El Kia Sportage se sitúa a solo dos puntos del Nissan y aporta un diseño muy elaborado con estilo propio, el equipo de serie más completo y una garantía imbatible, con siete años o 100.000 kilómetros. Sin embargo, le penaliza una sonoridad mecánica algo superior y una presentación y acabados más discretos y austeros. La gama incluye dos motores GDi de gasolina con 132 y 177 CV (desde 23.100 hasta 34.450 euros) y tres turbodiésel de 115 a 185 CV (de 25.756 a 37.950). Los precios no incluyen descuentos.

CONDUCCIÓN

• Domina el Seat, que es el ­conjunto más equilibrado y eficaz y ofrece un comportamiento más cercano al de los turismos. El 3008 es el mejor preparado para hacer viajes largos en trazados amplios y autopista. Y los demás se sitúan en un punto intermedio, aunque con una calidad de conducción menos refinada que los ­anteriores.

• Los cuatro ofrecen unas prestaciones muy similares, en parte porque los motores turbodiésel también lo son, y todos llevan cambios de seis marchas. Destaca el pequeño 1.5 de 110 CV del Nissan, que aunque tarda en responder hasta que no pasa de 1.600 revoluciones, después sube con brío hasta casi 5.000 y es el más parecido a los motores de gasolina. El Seat equipa un 1.6 de 115 CV con una respuesta parecida al Qashqai, aunque no se estira tanto e invita a cambiar antes. En contrapartida, incluye una opción (195 euros) que permite elegir entre varios programas de conducción –Eco, Normal, Sport e Individual– y cambia la respuesta del motor, dirección y otros detalles.

• El Peugeot utiliza un 1.6 ­BlueHDi más potente, con 120 CV, pero empieza a empujar con fuerza algo más tarde, a partir de 1.700, y aunque después se muestra más contundente, invita a cambiar de marcha al llegar a 4.000, porque no se gana más potencia estirando más. Y cuenta también con un ­programa Sport que varía la respuesta del acelerador y la dureza de la dirección. Por último, el ­motor del Kia es el más grande, un 1.7 de 115 CV, y, gracias a su mayor cilindrada y a unas marchas más cortas, responde con más fuerza a bajo régimen: empuja desde solo 1.200 revoluciones. Pero tiene un tacto más áspero de diésel y es el menos refinado.

• El Ateca ofrece una estabilidad y comportamiento superiores y más cercanos a los turismos de su tamaño, porque entra mejor en las ­curvas, obedece con más precisión al volante, balancea poco y acusa menos las inercias. De los otros tres, el mejor es el Nissan, que también se muestra ágil, aunque con menos agarre y eficacia en curva que el Seat. Y tiene unas ayudas electrónicas demasiado alarmistas que entran en acción antes de lo deseable. Los otros dos van bien, pero son más altos y lo acusan en las curvas, porque balancean más al apoyar, y resultan un poco más lentos en los cambios de dirección, pero la diferencia con el Qashqai es mínima. Además, el 3008 tiene una dirección que no transmite las sensaciones de lo que pasa entre la rueda y la carretera, una carencia que exige prestar más atención a la conducción. En cambio, circula con aplomo y finura en carreteras ­amplias y autopistas, lo que le convierte en el mejor dotado para este tipo de trazados.

• Todos han frenado prácticamente en la misma distancia sin mostrar desequilibrios en caso de apuro. Además, el Seat y el Peugeot tienen un tacto mecánico y unos mandos más refinados que realzan su calidad de conducción y hacen sentirse en un coche algo superior.

VIDA A BORDO

• El Peugeot 3008 ofrece el interior más completo por espacio, presentación y acabados. Le sigue el Seat, muy bien ordenado, y el Nissan y el Kia están un paso por detrás en amplitud y presencia.

El i-Cockpit del Peugeot 3008.

• Superioridad del Peugeot en casi todo lo que afecta al interior. Es el más amplio atrás y el mejor para alojar a tres adultos, tanto por anchura como por altura. Y no lleva túnel central en el piso, que siempre molesta al pasajero que va en medio. En cambio, tiene un puesto de conducción pecu­liar y polémico: exige cambiar las rutinas bajando el volante, que es más pequeño de lo normal, para poder ver la instrumentación y no se adapta bien a los más bajos. El siguiente más amplio es el Seat, algo más estrecho, pero con suficiente altura y más espacio para las piernas que el 3008. El Nissan es más bajo y estrecho por dentro, y los pasajeros de los lados tocan con la cabeza en los laterales del techo si viajan tres adultos, lo mismo que en el Kia. El coreano es el más justo en anchura y aunque tiene más espacio para las piernas atrás que el Qashqai, el paso de ruedas molesta en los riñones de los pasajeros de los lados si van tres personas.

• El 3008 y el Ateca tienen los mejores maleteros, con bandejas regulables en altura y doble fondo para dejar objetos. El Qashqai permite compartimentar el piso con dos bandejas, pero ajustan mal y son incómodas. Y al igual que el Kia, tienen maleteros más pequeños. El Ateca y el 3008 incluyen más y mejores huecos.

• El Peugeot es también el más cómodo de suspensiones, con una calidad de filtrado que le sitúa como el mejor para viajar. Los otros tres van bien, aunque el Ateca tiene recorridos de suspensión más cortos y menos progresivos. El Peugeot y el Seat están mejor aislados de mecánica y rodadura, y el Nissan y el Kia son más ásperos y suenan a diésel, en especial el coreano.

IMAGEN Y DISEÑO

• Territorio Peugeot. El 3008 es uno de los modelos con más personalidad de los últimos años y aporta un estilo sólido y vanguardista que le distingue de sus rivales, aunque la zona lateral trasera y la zaga elevada parecen inspirados en el Evoque. Pero fusiona elegancia y solidez, y ofrece una imagen poderosa con detalles sofisticados, como el frontal, los faros o los pilotos traseros. El Kia está también muy logrado y destaca por la clase de la parrilla, pero todo el conjunto se ha resuelto con gusto. El Seat resulta más convencional, pero tiene un frontal con carácter y unos trazos sencillos, elegantes y atemporales que pueden envejecer bien. Y el Nissan es una evolución del anterior con una imagen correcta, pero lleva más tiempo y está más visto.

• El 3008 es también el más atractivo por dentro, con un tablero muy vistoso que incluye unos mandos originales imitando las teclas de piano. El ambiente es el más sofisticado, pero le penaliza el puesto de conducción i-Cockpit, porque exige adaptarse a él y no va bien para conductores de baja estatura. El diseño interior del Seat es más convencional, pero tiene un aire moderno y vistoso, y sobre todo es práctico porque está muy bien ordenado. El Nissan muestra un aspecto atractivo, pero más simple que los anteriores, y el Kia es el más sencillo y austero.

PRECIOS Y EQUIPAMIENTO

• El Qashqai es algo más asequible, pero la diferencia no resulta definitiva: sale apenas 600 euros más barato que el 3008 y el Kia, que cuestan casi igual, 25.200 y 25.256, respectivamente. El Seat sube 500 ­euros más que los dos últimos, hasta 25.835, todos con descuentos incluidos, aunque sin las primas por entregar un coche a cambio y, sobre todo, por financiación con la marca, que suelen ser muy generosas.

• El Seat es el más completo en seguridad. Todos incluyen de serie seis airbags, ABS, control de estabilidad ESP y sensor de presión de ruedas. Y, salvo el Nissan, añaden alerta de cambio de carril. El Peugeot y el Seat vienen con detector de fatiga; el primero y el Kia suman el lector de señales, y este y el Ateca incluyen asistente de faros, que pasa de largas a cortas en carretera. Pero el más completo es el Seat, que suma frenada automática de emergencia en ciudad y reposacabezas activos.

Recarga inalámbrica del móvil en el SEAT Ateca.

• El Kia, en cambio, viene mejor equipado de serie y sobre todo tiene la mejor garantía. Aparte de la dotación de seguridad, todos incluyen lo fundamental: climatizador, ordenador de viaje, control de velocidad, radio-CD con mandos en el volante y conexiones USB y bluetooth, sensores de lluvia, faros y de aparcamiento (traseros), retrovisores eléctricos, llantas de aleación de 17 pulgadas y sistema start & stop. El Nissan añade los sensores delanteros de aparcamiento, pero tiene la consola con la pantalla más pequeña, que además en el Peugeot y el Seat son táctiles y de ocho pulgadas en el primero. Salvo el 3008, todos incluyen el plegado eléctrico de los retrovisores, y el Ateca incluye cargador inalámbrico para el móvil y este mes los faros Full Led de regalo. Pero el más completo es el Kia, que suma de serie el navegador, cámara de visión trasera, barras exteriores portaequipajes y control de descenso de pendientes.

• El Sportage tiene también la mejor garantía, con ­siete años o un máximo de 150.000 kilómetros, ­frente a los tres años o 100.000 kilómetros del Qashqai y la ­habitual de dos años sin límite de kilómetros del 3008 y el Ateca.

CONSUMOS Y EMISIONES

• Los consumos son ajustados en todos, gracias a los motores 1.6 turbodiésel. Pero el Qashqai ha logrado una ventaja clara en la prueba: puede gastar menos de 6 litros en conducción suave y alrededor de 7,5 en ciudad o apurando las marchas. El Ateca ha gastado medio litro más en iguales condiciones, y los otros dos han necesitado un litro más que el Nissan: 7 en conducción tranquila y alrededor de 8,5 en ciudad y exprimiendo más el motor.

• El Nissan se queda en 99 g/km de CO2, frente a 104 del Peugeot, 113 del Seat y 119 del Kia.

CONCLUSIÓN

Máxima igualdad y victoria por la mínima del Seat Ateca, que, aunque sale algo más caro, impone una conducción más ágil y estable, un equipo de seguridad superior y un conjunto muy equilibrado. Le sigue a un punto el Peugeot 3008, que aporta una imagen vanguardista e imponente, un interior moderno y sofisticado y las suspensiones más cómodas para viajar. Pero balancea más en las curvas y tiene un puesto de conducción poco versátil. El Nissan Qashqai es tercero, pero destaca por su suavidad, tiene un motor pequeño y brillante que gasta menos, cumple en todo y es la mejor opción si se busca economía, porque es el más barato. El Kia Sportage aporta un diseño con estilo propio, el mejor equipo de serie, con navegador incluido, y una garantía imbatible, pero con un interior y acabados más austeros.

Sigue toda la información de EL MOTOR desde Facebook, Twitter o Instagram

Salir de la versión móvil