Los vídeos de coches que se aparcan solos sin conductor dentro se han convertido en virales, especialmente con ejemplos procedentes de China, donde marcas como Huawei están empujando los límites de la conducción asistida.
La pregunta es inevitable: ¿existe algo así en España o es todavía ciencia ficción? La respuesta es más matizada de lo que parece. La tecnología ya está presente en muchos coches actuales, pero su nivel de autonomía y las condiciones legales marcan diferencias importantes respecto a lo que se ve en esos vídeos.
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Lo que ya hacen los coches en España
Hoy en día, muchos modelos disponibles en el mercado español incorporan sistemas de aparcamiento automático. Se trata de asistentes que permiten al coche realizar maniobras de estacionamiento en paralelo o en batería con una intervención mínima del conductor.
El sistema controla la dirección y, en algunos casos, también el acelerador y el freno. La diferencia clave es que el conductor sigue dentro del vehículo, supervisando el proceso y preparado para intervenir en cualquier momento, a diferencia del último vídeo viral en China donde una mujer se baja de su Huawei y se olvida completamente del proceso.
El siguiente nivel
La evolución más reciente es que algunos modelos permiten realizar la maniobra desde fuera del coche. En estos casos, el coche puede entrar o salir de una plaza de aparcamiento sin conductor en el interior, aunque es recomendable tener una supervisión cercana al vehículo.
Es decir, es incorrecto el comportamiento de la conductora en este vídeo viral, ya que debe estar al lado y mantener el control en todo momento.
En Europa, y por tanto en España, existen dos grandes barreras por las que aún no vemos coches totalmente autónomos aparcando solos:
- La legislación, que limita el uso de sistemas completamente autónomos en entornos abiertos.
- La homologación, que exige supervisión humana en la mayoría de funciones.
Esto significa que, aunque la tecnología existe, su uso real está restringido. No es una cuestión de capacidad técnica, sino de regulación y seguridad.
Por qué en China van más rápido
El vídeo viral procede del país asiático, el cual tiene un mercado donde el desarrollo del coche autónomo avanza a un ritmo diferente. Fabricantes como Huawei, BYD o NIO están integrando sistemas de conducción avanzada que permiten:
- Navegación autónoma en ciudad.
- Aparcamiento automático sin intervención directa.
- Gestión remota del vehículo.
En muchos casos, estas funciones están permitidas en entornos concretos o bajo condiciones específicas, haciendo que el resultado, desde fuera, parezca mucho más avanzado que en Europa.
La situación en España
Aunque no hay modelos que reproduzcan exactamente ese comportamiento autónomo total, sí hay coches en España que se acercan bastante en funcionalidad.
Entre ellos destacan, por ejemplo:
- Modelos de Tesla con funciones de “Smart Summon”, capaces de moverse solos en parkings.
- BMW Serie 7 o iX con sistemas de aparcamiento remoto.
- Volvo XC90.
- Mercedes-Benz EQS.
- Volkswagen Sharan.
Límites actuales y futuro
El nivel de automatización en el aparcamiento está avanzando rápidamente, pero sigue estando condicionado por dos factores: la responsabilidad legal, quién responde en caso de fallo y el entorno, calles abiertas frente a espacios controlados.
En parkings privados o zonas cerradas, estas funciones pueden evolucionar más rápido. Pero en vías públicas, el margen es menor. Por eso, la tecnología que se ve en redes sociales todavía no forma parte del día a día en España.
Pero a pesar de las limitaciones, la tendencia es clara: avanzamos hacia el aparcamiento totalmente autónomo. Los coches están integrando cada vez más sensores, cámaras y sistemas de inteligencia artificial capaces de interpretar el entorno con precisión. En otras palabras, la base tecnológica ya está implantada.
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Historiador de formación, periodista deportivo de vocación y apasionado del motor por elección. Terminé contando carreras en vez de guerras. Entre libros, crónicas y gasolina he ido encontrando el camino. Ahora intento comunicarlo sin levantar el pie del acelerador.
