Basta un viaje por carretera fuera de España para encontrarse con señales que no figuran en el catálogo de la Dirección General de Tráfico. Algunas llaman la atención por su diseño y otras porque su significado no resulta tan evidente como parece.
Es el caso de una indicación que puede encontrarse en distintos países y que suele llamar la atención por su diseño. A pesar de ello, su función es mucho más sencilla de lo que parece y guarda relación con una norma de circulación española.
Más información
No ordena, sino que avisa
La señal está formada por una cruz negra sobre un fondo amarillo y su función es advertir de la proximidad de una intersección donde confluyen varias vías. No establece prioridades ni obliga a realizar una maniobra concreta, sino que alerta al conductor de que en pocos metros llegará a un punto donde será necesario extremar la atención.
Se trata de una indicación preventiva utilizada en distintos países para anunciar un cruce potencialmente conflictivo, especialmente en carreteras convencionales o tramos rurales donde la visibilidad puede verse reducida. Su objetivo es ofrecer tiempo suficiente para que el conductor adapte la conducción antes de alcanzar la intersección.

Precisamente por ese carácter preventivo, la recomendación es reducir progresivamente la velocidad, observar ambos lados de la carretera y prepararse para responder a la señalización que aparezca inmediatamente después. Será esa señal posterior, si existe, la que determine quién tiene prioridad o si es obligatorio detenerse.
La anticipación resulta especialmente importante en este tipo de cruces porque los accidentes laterales continúan siendo uno de los siniestros más habituales cuando varios vehículos convergen desde direcciones diferentes. Contar con unos segundos adicionales para valorar la situación puede marcar la diferencia.
En España no existe igual
Aunque esa cruz negra sobre fondo amarillo no forma parte del catálogo oficial de señalización español, sí existe un equivalente que persigue el mismo objetivo: advertir de la proximidad de una intersección.

Se trata de la señal P-2, una señal triangular de advertencia de peligro que informa de la cercanía de un cruce donde rige la norma general de prioridad de paso. Es decir, salvo que otra señal indique lo contrario, tendrán preferencia los vehículos que se aproximen por la derecha.
Por ese motivo, al verla es recomendable levantar el pie del acelerador, aumentar la atención sobre el entorno y comprobar la presencia de vehículos, motocicletas, ciclistas o peatones antes de acceder al cruce.
No hay que confundirla con las señales R-3 y R-4
El hecho de que la señal utilizada en otros países tenga un fondo amarillo puede hacer pensar que guarda relación con algunas señales españolas de prioridad. Sin embargo, su significado es completamente diferente y conviene distinguirlas para evitar errores al volante.
La R-3, identificada por un rombo amarillo con borde blanco, indica que el conductor circula por una carretera con prioridad de paso. Esto significa que los vehículos que avanzan por esa vía mantienen la preferencia frente a quienes se incorporan desde otras carreteras, salvo que una señal posterior modifique esa situación.

Muy distinta es la R-4, representada por ese mismo rombo amarillo atravesado por una banda negra diagonal. Su función es señalar el fin de la prioridad de paso, por lo que, desde ese punto, el conductor deja de tener preferencia automática en las siguientes intersecciones y debe volver a atender a la señalización existente o, en su defecto, a la norma general de circulación.

La diferencia resulta fundamental. Mientras que la cruz negra sobre fondo amarillo o, en España, la P-2, únicamente advierte de la proximidad de un cruce donde es necesario aumentar la precaución, las R-3 y R-4 regulan directamente la prioridad de paso.
Sigue toda la información de EL MOTOR desde Facebook, X o Instagram
La señal que cuesta 200 euros: miles de conductores confunden estas dos y una de ellas te prohíbe seguir
Qué significa esta señal y por qué conviene saber cómo tienes que aparcar para evitar problemas