España lleva años viendo cómo aumenta la edad media de los coches que circulan por sus carreteras. Una tendencia que contrasta con la situación de China, uno de los mayores mercados automovilísticos del planeta, donde los vehículos de gasolina son notablemente más recientes.
Detrás de esta brecha aparecen factores económicos, regulatorios y sociales que explican por qué los conductores españoles mantienen sus vehículos durante mucho más tiempo que los asiáticos. El resultado es un parque móvil cada vez más veterano, situación que preocupa en cuanto a la seguridad vial y la renovación tecnológica.
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Cerca de los 15 años
Los últimos datos disponibles muestran que la edad media de los turismos que circulan por las carreteras españolas se sitúa en torno a los 14,5 años, una de las cifras más elevadas de Europa. Además, más del 60% de los coches supera ya la barrera de los 10 años y cerca de 13 millones tienen más de 15 años.
La situación es especialmente visible fuera de las grandes ciudades. Madrid presenta una de las medias más bajas del país, con vehículos más modernos, mientras que regiones como Castilla y León, Extremadura o Galicia registran edades muy superiores a la media nacional. El envejecimiento del parque móvil español es, naturalmente, un fenómeno que lleva años creciendo de forma gradual.
La situación en China
Según el informe anual sobre el mercado automovilístico chino elaborado por la Asociación China de Fabricantes de Automóviles y Hejun Consulting, los vehículos de combustión interna en circulación tienen una edad media de 8,2 años, prácticamente la mitad que en España.
La explicación se encuentra en varios factores. Por un lado, el espectacular crecimiento económico experimentado por el país durante las últimas décadas ha impulsado la compra de vehículos nuevos. Por otro, el desarrollo del mercado chino es mucho más reciente que el europeo, por lo que una gran parte de los automóviles actualmente en circulación fueron matriculados durante los últimos años.
Europa tampoco sale bien parada
Aunque España destaca por la elevada edad de sus vehículos, no es un caso aislado dentro del continente. La edad media de los coches en la Unión Europea ronda los 12,5, por debajo de la española pero igualmente alejada de los registros de los mercados más dinámicos.
Países como Alemania presentan vehículos significativamente más modernos, con medias cercanas a los 10 años. Francia también se mantiene por debajo de España, mientras que únicamente algunos países del este y del sur de Europa registran cifras similares o superiores.
Las consecuencias
Eso sí, la antigüedad de un vehículo no determina necesariamente su estado de conservación. Existen coches con más de 20 o 30 años perfectamente mantenidos y automóviles mucho más recientes con problemas importantes. Sin embargo, los modelos modernos incorporan avances que simplemente no existían hace décadas.
Sistemas de frenado más sofisticados, asistentes de conducción, estructuras más resistentes y tecnologías destinadas a reducir las lesiones en caso de accidente son algunos ejemplos. A ello se suma la cuestión medioambiental. Los vehículos más antiguos suelen emitir mayores cantidades de contaminantes y presentan consumos superiores respecto a los modelos actuales.
El principal motivo sobre por qué los españoles cambian menos de coche suele estar relacionado con la economía. El aumento del precio de los vehículos nuevos durante los últimos años, unido a la incertidumbre sobre qué comprar; gasolina, híbrido o eléctrico, ha provocado que muchos conductores prolonguen la vida útil de sus coches actuales. También influye el hecho de que los automóviles modernos son cada vez más duraderos y fiables, lo que permite que sigan funcionando correctamente durante más tiempo.
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Historiador de formación, periodista deportivo de vocación y apasionado del motor por elección. Terminé contando carreras en vez de guerras. Entre libros, crónicas y gasolina he ido encontrando el camino. Ahora intento comunicarlo sin levantar el pie del acelerador.
