La visita de Pedro Sánchez en China que todos comentan: así fue su interacción con el coche de Xiaomi

El presidente del Gobierno lleva a cabo esta semana su cuarto viaje al país asiático en los últimos cuatro años.

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Pedro Sánchez en el coche de Xiaomi en China. | https://x.com/sanchezcastejon

Entrar en una nave industrial de Xiaomi en Pekín y encontrarse con un coche eléctrico en primer plano no estaba en el guion clásico de una visita diplomática. Pedro Sánchez avanzó unos metros, se detuvo y observó un SUV eléctrico rodeado de ingenieros y pantallas.

No era un ‘gadget’ ni un móvil. Era el segundo coche de la marca y su primero en formato SUV.

Pedro Sánchez y Xiaomi

La escena marcó el tono de la visita a China. Más allá de la política y los acuerdos comerciales, la automoción eléctrica se coló en la agenda del presidente del Gobierno. Y lo hizo con una pregunta clave para el mercado español: qué papel jugarán los fabricantes chinos en las carreteras de España.

La parada en Xiaomi no fue anecdótica. La compañía es una de las tecnológicas chinas con mayor presencia en nuestro país. Llegó a España en 2017 con móviles y electrónica de consumo. Hoy tiene tiendas propias, logística consolidada y una marca reconocida por el gran público.

El coche de Xiaomi

Ese recorrido previo explica el interés que despierta su salto al automóvil. Xiaomi no debutó con un coche urbano ni experimental. Lleva el concepto de su primer coche, la berlina Xiaomi SU7 a un formato de SUV medio, con un diseño de corte deportivo, mucha tecnología y una gama conformada por tres versiones eléctricas.

El nombre de ese coche es YU7. Durante la visita, Sánchez pudo ver distintas versiones del modelo y parte del ecosistema industrial que lo rodea: baterías, motores eléctricos y plataformas digitales. Todo integrado en una misma estrategia de movilidad eléctrica.

¿El YU7 para cuándo en España?

El YU7 ya es una realidad en China. Se lanzó al mercado en 2025 y se trata de un SUV de 4,99 metros de largo, 1,99 metros de ancho y 1,60 metros de alto; con una distancia entre ejes de tres metros. En España, de momento, solo se puede observar de lejos.

En China cuenta con tres mecánicas, siendo el tope de gama el YU7 Max, que tiene tracción 4×4, dos motores, entrega 690 CV y 866 Nm, pasa de 0 a 100 km/h en 3,2 segundos y su velocidad punta es de 253 km/h. Monta una batería más grande, de 101,7 kWh, y su alcance es de 770 kilómetros.

La pregunta es inevitable: cuándo llegará el SUV de Xiaomi a Europa. La propia compañía ha marcado un horizonte claro. El desembarco europeo está previsto, como pronto, a partir de 2027. No antes.

El motivo no es solo industrial. Xiaomi debe afrontar homologaciones, adaptación de software y un contexto europeísta marcado por aranceles a los coches eléctricos chinos. La hoja de ruta exige tiempo, pruebas y ajustes regulatorios.

Aun así, hay señales que alimentan la expectación. En los últimos meses se han visto unidades de prueba del Xiaomi YU7 circulando por Europa, incluidas carreteras españolas. No son coches a la venta, pero sirven para validar sistemas y medir reacción del público.

Xiaomi YU7
La versión más potente del Xiaomi YU7 desarrolla 690 CV.

La estrategia de Xiaomi

El YU7 no apunta al segmento más barato. Mide cerca de cinco metros y se sitúa en la franja de los SUV eléctricos de gama media-alta. Eso lo coloca en competencia directa con modelos de Tesla, BMW o Mercedes, al menos sobre el papel.

La diferencia está en la estrategia de Xiaomi. Integración digital completa, sistemas propios y una política de precios más ajustada que la media europea. En China, esa receta ha funcionado. En Europa, el reto será mayor.

Aquí entra España en la ecuación. Durante la visita, el Gobierno volvió a destacar el papel del país como hub industrial y logístico. No es la primera vez, pero en el contexto del coche eléctrico cobra una relevancia distinta.

Fabricar o ensamblar en Europa reduce riesgos. Menos impacto de aranceles, plazos más cortos y mayor integración con la cadena de proveedores locales. España cuenta con experiencia en automoción y una red de suministradores que ya trabaja con marcas chinas.

Madrid y Barcelona aparecen siempre en los primeros planes. Son las ciudades con mayor infraestructura de recarga, más ayudas autonómicas y un público más familiarizado con el vehículo eléctrico. También concentran las restricciones de tráfico y las Zonas de Bajas Emisiones.

Ese contexto urbano es clave para Xiaomi. El coche eléctrico no se compra solo por precio o diseño. Normativa, acceso a ayudas y facilidad de carga pesan cada vez más en la decisión de compra.

Mientras tanto, el mercado no se detiene. La DGT refuerza controles, las normativas ambientales evolucionan y los fabricantes tradicionales ajustan tarifas para no perder terreno. Cada movimiento, incluso simbólico, tiene impacto.

Coche Xiaomi
Logo de Xiaomi en el SU7, primer coche de la compañía.

¿Entonces?

No hubo anuncios de fábricas ni acuerdos cerrados. Tampoco fechas concretas para la llegada del coche a nuestros concesionarios. Pero el mensaje quedó claro: el diálogo está abierto y la movilidad eléctrica forma parte de él.

El YU7 todavía no se vende en España. No tiene precio en euros ni campaña comercial. Y aun así, ya influye en el debate sobre competencia, precios y futuro del coche eléctrico en Europa. La visita a Xiaomi no cierra una historia. La deja en marcha. Con plazos largos, decisiones pendientes y muchas incógnitas por despejar.

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