Hay una escena que se repite cada verano. Las maletas empiezan a amontonarse junto a la puerta de casa, aparece una bicicleta que nadie recordaba, alguien pregunta dónde va el carrito del pequeño y, de repente, el maletero parece haberse quedado pequeño antes incluso de salir.
Ese es, precisamente, el momento en el que un coche familiar demuestra si realmente está pensado para una familia. Y durante mucho tiempo muchos conductores han tenido la sensación de que los coches eléctricos todavía no terminaban de responder a esa necesidad.
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Con el nuevo Skoda Peaq, la marca checa quiere demostrar justo lo contrario: que un SUV eléctrico puede ofrecer el mismo espacio, la misma comodidad y la misma capacidad de carga que los mejores familiares tradicionales, pero añadiendo las ventajas de la movilidad eléctrica.
Lo primero que llama la atención es su distintiva firma lumínica en forma de T, introducida por primera vez con el Epiq, se utiliza ahora en el Peaq tanto en la parte delantera como en la trasera. Pero eso es solo el principio.

Muchísimo espacio… y con sentido práctico
El Skoda Peaq entra de lleno en el segmento de los grandes SUV eléctricos familiares. Sus 4,87 metros de longitud permiten ofrecer versiones de cinco o siete plazas, una configuración cada vez más demandada por quienes necesitan transportar a toda la familia sin recurrir a vehículos mucho más grandes.
Con esta longitud, el nuevo buque insignia es 11,6 centímetros más largo que su equivalente con motor de combustión, el Kodiaq. Su distancia entre ejes de 2,96 metros es 17,4 centímetros mayor, superando incluso a la del Superb en 12,4 centímetros.

Pero quizá el dato más llamativo esté detrás. El maletero alcanza hasta 935 litros en la versión de cinco plazas y mantiene 299 litros incluso utilizando la tercera fila de asientos. Traducido al lenguaje de cualquier padre o madre: caben las maletas, el carrito, varias mochilas… y todavía queda espacio para ese equipaje de última hora que siempre aparece cuando ya parecía imposible cerrar el portón. Y si te has venido arriba y no cabe, también tienes un frunk delantero de 37 litros.

A ello se suma uno de los rasgos más característicos de Skoda. Sus soluciones Simply Clever (simplemente inteligente) vuelven a estar presentes con pequeños detalles que terminan marcando la diferencia: una mesa plegable, un compartimento delantero, USB-C incluso en la tercera fila, un limpiador para la pantalla central, compartimentos muy bien aprovechados o un código QR en el maletero con información útil para el usuario. Son esas pequeñas ideas que parecen un simple detalle… hasta que las utilizas por primera vez.

La autonomía ya no es un problema
Hace apenas unos años, cualquier conversación sobre un coche eléctrico terminaba hablando de autonomía. Hoy sigue siendo un aspecto importante, pero cada vez pesa menos cuando las cifras empiezan a ser tan contundentes.
El nuevo Skoda Peaq anuncia hasta 638 kilómetros de autonomía, una cifra que permite afrontar la mayoría de desplazamientos largos con mucha más tranquilidad. Además, gracias a su sistema de carga rápida, puede recuperar del 10 al 80% de la batería en apenas 28 minutos, justo el tiempo que muchas familias emplean en hacer una parada para descansar o tomar un café durante un viaje.

La gama estará formada por las versiones 90 y 90x, de 210 kW (285 CV) y 220 kW (299 CV) con tracción trasera y total respectivamente, ambas alimentadas por una batería de 91 kWh, ofreciendo un equilibrio entre prestaciones, eficiencia y capacidad para afrontar largos recorridos con total normalidad.
La aceleración de 0 a 100 km/h requiere 7,1 segundos y 6,7 segundos, respectivamente, con una velocidad máxima de 180 km/h en los dos casos.

Un salón sobre ruedas pensado para convivir muchos años
Más allá de las cifras, lo interesante del Peaq es la filosofía con la que ha sido concebido. No intenta impresionar únicamente con pantallas gigantes (13,6 pulgadas en el centro y por primera vez en un modelo de la marca montada en vertical), o aceleraciones espectaculares. Busca convertirse en un coche cómodo para convivir con él todos los días.

El enorme techo panorámico inteligente (de más de dos metros cuadrados), los asientos ergonómicos con función de masaje, el sistema de sonido Sonos, la calidad de los materiales o la gran cantidad de huecos portaobjetos transmiten la sensación de que todo ha sido diseñado pensando en quienes van a pasar muchas horas dentro del coche. Y eso, cuando hablamos de un vehículo familiar, probablemente tenga más valor que ganar unas décimas en una aceleración.
No pretende convertirse en el SUV eléctrico más radical ni en el más llamativo del mercado. Su objetivo parece mucho más inteligente: convencer a quienes todavía creen que un coche eléctrico familiar implica demasiadas renuncias.

Y hay un último detalle que seguramente muchos lectores agradecerán conocer. Porque un coche de este tamaño, con este nivel de tecnología y esta autonomía, podría hacer pensar en un precio bastante más elevado. Sin embargo, el nuevo Skoda Peaq estará disponible en España desde 41.900 euros con campañas y financiación (44.950 euros al contado), mientras que la versión de 299 CV con tracción total parte de 45.200 euros con campañas.

Visto todo lo que ofrece, da la sensación de que Skoda vuelve a hacer lo que mejor sabe desde hace décadas: fabricar coches muy prácticos, muy sensatos y con una relación entre espacio, tecnología y precio difícil de igualar.
Periodista especializado en motor desde hace más de 20 años, ha trabajado en diferentes gabinetes de prensa (Federación Española de Automovilismo o Circuito del Jarama) y medios especializados (Motor 16, Marca Motor o Auto Bild). Apasionado de coches, motos y, ahora también, de los cacharros con alas.

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