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Evita multas en estas vacaciones: ¿es ilegal usar detectores e inhibidores de radares en el coche?

Madrid |

Mientras algunas herramientas son legales, otras pueden provocar multas de miles de euros y la pérdida de puntos del carné.

detector de radares

Foto: Getty

Las vacaciones de verano suelen traer consigo millones de desplazamientos por carretera. También una mayor presencia de controles de velocidad, campañas de vigilancia y dispositivos de control repartidos por toda la red viaria. No es extraño que muchos conductores recurran a aplicaciones o sistemas de aviso para conocer la ubicación de los radares, pero no todos son legales.

De hecho, existe una importante confusión entre conceptos como avisadores, detectores e inhibidores. Aunque a menudo se utilizan como sinónimos, la legislación española establece diferencias claras entre ellos y las consecuencias pueden ser muy distintas.

Radares en las carreteras

La vigilancia de la velocidad sigue siendo una de las principales herramientas de la Dirección General de Tráfico para mejorar la seguridad vial.

Actualmente, la DGT dispone de cientos de radares fijos, de tramo y móviles distribuidos por las carreteras de su competencia. Además, en los últimos años se han incorporado nuevos dispositivos de control y se han reforzado los sistemas automáticos de vigilancia.

A esto se suman los helicópteros Pegasus, drones y cámaras capaces de detectar distintas infracciones. Por ello, muchos conductores buscan sistemas que les permitan conocer la ubicación de los controles de velocidad.

Los radares fijos forman parte del paisaje de las carreteras en España.

Los llamados avisadores de radar son los únicos sistemas permitidos por la normativa. Su funcionamiento es muy sencillo: utilizan bases de datos públicas donde figuran las ubicaciones conocidas de radares fijos y otros puntos de control.

Aplicaciones como Google Maps, Waze o Social Drive ofrecen este tipo de información de manera completamente legal y gratis, mientras que Coyote es la opción de pago más habitual.

El motivo es que no interfieren con los radares ni los detectan en tiempo real. Simplemente informan al conductor de una ubicación previamente registrada, pero por eso mismo pueden utilizarse sin riesgo de sanción.

Dos de las aplicaciones más utilizadas.

Prohibidos aunque no interfieran

La situación cambia cuando se habla de detectores de radar. Estos dispositivos son capaces de localizar los radares mediante la captación de las ondas que emiten los cinemómetros. Cuando detectan una señal, advierten al conductor mediante alertas visuales o sonoras.

Aunque no alteran el funcionamiento del radar, su utilización está prohibida. Actualmente, la sanción por utilizar detectores de radar asciende a 500 euros y la retirada de tres puntos del permiso de conducir.

Muchos de estos equipos se instalan de forma oculta en el vehículo, por lo que también conviene extremar las precauciones al comprar un coche de segunda mano.

Los detectores y los inhibidores de radares están prohibidos.

Pueden arruinarte las vacaciones

Si los detectores están prohibidos, los inhibidores están considerados una infracción mucho más grave. La diferencia es fundamental. Mientras un detector se limita a localizar el radar, un inhibidor actúa sobre él. Estos sistemas emiten señales capaces de interferir temporalmente en el funcionamiento del cinemómetro para impedir o dificultar su medición.

Precisamente por esa capacidad de alterar los dispositivos de control, la legislación castiga con dureza su utilización. La multa alcanza los 6.000 euros y supone la pérdida de seis puntos del carné. Además, el taller que instale este tipo de sistemas también puede enfrentarse a importantes sanciones económicas.

Los detectores y los inhibidores de radares están prohibidos.

Conocer la diferencia

La tecnología ha hecho que existan cada vez más herramientas relacionadas con los controles de velocidad. Sin embargo, la frontera entre lo legal y lo ilegal sigue siendo muy clara.

Los avisadores informan. Los detectores localizan. Los inhibidores interfieren. Y esa diferencia es la que determina si el conductor puede utilizarlos libremente o si se expone a sanciones que, en los casos más graves, alcanzan varios miles de euros.

Un radar de la DGT en una carretera española.

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Antonio Ramos del Olmo Perfil de Antonio Ramos del Olmo en Linkedin

Historiador de formación, periodista deportivo de vocación y apasionado del motor por elección. Terminé contando carreras en vez de guerras. Entre libros, crónicas y gasolina he ido encontrando el camino. Ahora intento comunicarlo sin levantar el pie del acelerador.

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