Cada vez es más habitual encontrarse en carretera con un coche que, al frenar de forma brusca, convierte sus pilotos traseros en una especie de destello continuo. La escena desconcierta a muchos conductores porque, durante años, las luces de freno siempre funcionaron igual, encendidas de manera fija mientras se pisa el pedal.
Sin embargo, algunos vehículos modernos reaccionan ahora de una forma muy distinta cuando detectan una situación crítica. El efecto visual llama la atención de inmediato y suele aparecer en autopistas o vías rápidas, justo en el momento en el que el tráfico se detiene de forma repentina.
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No es una avería
Aunque muchos automovilistas piensan que se trata de un problema electrónico o de una modificación hecha por el propietario, la realidad es completamente diferente. Ese parpadeo forma parte de un sistema de seguridad integrado en el vehículo y diseñado específicamente para alertar a quienes circulan detrás.
La función entra en acción cuando el coche detecta una frenada de emergencia. En lugar de mantener una luz roja fija, los pilotos comienzan a emitir destellos rápidos para transmitir una sensación de peligro inmediato. El objetivo es que el conductor que viene detrás reaccione antes.
El sistema funciona de manera automática y no requiere ninguna intervención manual. El vehículo interpreta la intensidad de la frenada mediante distintos sensores y decide cuándo activar esta señal luminosa reforzada.
El ojo humano reacciona
La explicación tiene mucho que ver con la percepción visual. Diversos estudios sobre seguridad vial han demostrado que una luz que parpadea capta la atención más rápido que una iluminación constante, especialmente en situaciones de estrés o cansancio.
En carretera, donde unos pocos metros marcan la diferencia entre evitar un accidente o impactar contra otro coche, ganar unas décimas de segundo resulta fundamental. Por eso, muchos fabricantes han comenzado a utilizar este sistema en sus modelos más recientes.
La secuencia luminosa está pensada para generar una alerta muy clara. No se parece al funcionamiento de los intermitentes ni tampoco al de las luces de emergencia convencionales. El ritmo del destello es mucho más rápido y agresivo visualmente.
Cuándo se activa esta función
La señal de frenada de emergencia no aparece durante una conducción normal. Solo entra en funcionamiento cuando el coche interpreta que la desaceleración es suficientemente intensa como para representar un riesgo para el tráfico posterior.
Habitualmente, el sistema se activa a partir de determinadas velocidades y durante frenadas especialmente bruscas. En muchos modelos, el umbral comienza alrededor de los 55 kilómetros por hora, aunque depende de la configuración de cada fabricante.
Cuando la situación vuelve a estabilizarse, las luces dejan de parpadear automáticamente. Si el vehículo termina completamente detenido, algunos modelos activan entonces las luces de emergencia tradicionales para aumentar todavía más la visibilidad.
Cada vez más presente en Europa
Lo que hace unos años estaba reservado a vehículos premium empieza a extenderse de forma masiva. La industria del automóvil lleva tiempo reforzando todos aquellos sistemas capaces de reducir accidentes por alcance, uno de los incidentes más frecuentes en vías rápidas.
Las autoridades europeas consideran que este tipo de señales visuales ayudan a reducir el tiempo de reacción de los conductores y mejoran la comunicación entre vehículos en momentos críticos. Por ese motivo, cada vez más fabricantes incorporan esta tecnología de serie.
La evolución del automóvil también está cambiando el papel de la iluminación. Las luces ya no solo sirven para ver o ser visto. Ahora forman parte activa de los sistemas de asistencia y seguridad, capaces de interpretar situaciones de peligro antes incluso de que muchos conductores sean plenamente conscientes de ellas.
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Nació en Madrid y desde pequeña soñaba con conducir. Estudió Periodismo en la Universidad Rey Juan Carlos y amplió su formación en Barcelona con un máster en Periodismo Deportivo en la Universitat Pompeu Fabra. Especializada en motor y también en competición, combina la redacción con la radio y la cobertura de grandes premios de motociclismo.
