Pruebas

El SUV más vendido en EE UU desde hace 30 años llega a España

El Ford Explorer es un todocamino XXL con siete plazas, mecánica enchufable, buenos consumos y un mejor precio que el de sus rivales.

Ford Explorer precio

El Explorer solo se comercializa con el acabado ST Line. / Ford

Ford quiere conquistar su hueco entre los SUV más grandes del mercado europeo, un reto complicado, porque se trata de un territorio copado por las marcas premium alemanas con los Audi Q7, BMW X7 y Mercedes GLS. Y únicamente Volvo ha logrado pelear ahí con el XC90. Pero a pesar de la dificultad, el nuevo Ford Explorer tiene argumentos importantes para conseguirlo.

Por ejemplo, el precio, porque se vende ya desde 79.350 euros, 73.300 con descuento de lanzamiento y hasta 1.800 menos si se financia con Ford Multiopción. Estas son las siete grandes fortalezas del Ford Explorer que viene ahora a Europa.

Una historia de éxito

Lo primero que impresiona del super-SUV de Ford es su éxito comercial, porque lleva siendo el SUV más vendido en EEUU desde 1990, la cuna y un mercado ultra competitivo es este tipo de modelos. Y ha triunfado también en toda América Latina logrando una aceptación generalizada y dilatada en el tiempo que no se logra sin calidad, precio y otros argumentos.

ADN americano en amplitud

El Ford Explorer reúne todo lo que caracteriza a los grandes SUV americanos. Empezando por su tamaño, con 5,06 metros de longitud, y su imagen poderosa, con un frontal enorme y contundente, y una silueta moderna de aire deportivo. Siguiendo con esos amplios butacones de los 4×4 tan populares allí, una suspensión cómoda y siete plazas de las de verdad, aptas para adultos, y repartidas en tres filas.

Y terminando con un gran maletero: 1.137 litros plegando la tercera fila y hasta 2.274 recogiendo también la segunda, unas capacidades superiores a las de sus rivales europeos. Y es capaz de remolcar hasta 2.500 kilos, más que suficiente para carros de motos, caravanas e incluso barcos de recreo.

Potencia para todo: 375 CV más 100 CV eléctricos

El siguiente punto fuerte de este Ford es su mecánica híbrida enchufable, que aprueba el reto del consumo, asignatura pendiente siempre de los grandes SUV americanos. Así, equipa un potente motor 3.0 V6 Ecoboost de 375 CV al que ayuda otro eléctrico de 100 CV. Y tiene unas baterías de 13,6 kWh que le dan 42 kilómetros de autonomía eléctrica (ciclo WLTP) y se pueden recargar en cualquier enchufe doméstico en solo 5 horas y 50 minutos.

La otra ventaja de este conjunto es un par o fuerza de empuje de 825 Nm, que junto a su avanzado cambio automático de 10 marchas le permiten mover con bastante carácter y soltura sus 2,5 toneladas de peso, por encima de tres toneladas a plena carga con siete pasajeros y equipaje.

Consumo y eficiencia: de 6 a 7 litros y etiqueta Cero

Sin embargo, y pesar de su tonelaje, el Ford Explorer homologa un consumo medio WLTP de solo 3,1 litros y 71 g/km de CO2 (primeros 100 kilómetros) que le dan la deseada etiqueta Cero de la DGT. Además, incluye cuatro modos de uso para gestionar la pila: EV Auto (híbrido), EV Now (ahora), EV Later (después) y EV Charge (carga). Pero lo mejor es que en la práctica y durante la prueba de la presentación le han permitido ofrecer consumos reales de entre 6 y 7 litros, incluso en zonas viradas y sin apenas batería.

Un SUV XXL muy ágil

El Ford Explorer que viene a Europa ya no tiene las suspensiones americanas de siempre, muy blandas y sueltas, pero sigue ofreciendo un confort de marcha sobresaliente en todas las superficies, incluidas pistas de tierra, donde absorbe todo sin apenas inmutarse.

Pero a pesar de su tamaño, ahora ofrece un comportamiento dinámico sorprendentemente ágil, incluso en trazados tan estrechos y virados como los del Priorat catalán donde se ha celebrado la presentación. Así, entra muy bien la curva, mantiene la carrocería sujeta sin balanceos escandalosos cuando se sube el ritmo y frena bien sin desfallecer en las bajadas. Y a la vez viaja con mucho aplomo y comodidad en autopista.

Buenas aptitudes y tres programas para el campo

Aunque no es un todoterreno puro, el Ford Explorer mantiene muchos de los recursos que han convertido a los SUV de Ford en referencias a superar en EE UU. Y una de ellas es la eficacia de sus sistemas de tracción 4×4, legendarios en las F-Series, las pick-up grandes de la marca del óvalo que domina las ventas absolutas y son históricamente el modelo más vendido del mercado estadounidense.

Así, las suspensiones absorben muy bien en el campo y permite circular sin problemas en pistas forestales. Y entre sus siete programas de conducción para elegir (Manual, Eco, Sport, Remolque, Deslizante, Pista y Nieve/Barro) los tres últimos son de gran ayuda para circular con seguridad fuera del asfalto.

Menos caro y más equipado que sus rivales

Por último, el Explorer se vende en España desde 79.350 euros, 73.300 con descuento de lanzamiento. Y solo está disponible en el acabado deportivo ST Line, menos pretencioso que el Titanium. Es un coche caro en términos absolutos, pero sus rivales premium están entre los 80.000 euros de los Audi Q7 y BMW X5 y los 100.000 del BMW X7 y los 130.000 del Mercedes GLS equivalentes.

Además, ninguno incluye un equipamiento de serie tan completo, tanto en confort como en seguridad: viene con climatizador trizona para todas las plazas, asientos delanteros eléctricos con tapicería de cuero, techo panorámico, pantalla táctil de 12,3 pulgadas, centro wifi para 10 dispositivos y un potente equipo de música Bang & Olufsen con 15 altavoces y 980 watios. Y también ayudas a la conducción como radar antichoque ACC y hasta el piloto automático Ford Co-Pilot 360 para autopista, que gira el volante en las curvas, aunque exige mantener las manos sobre él.

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