Pruebas

Probamos el T-Cross, el SUV pequeño de Volkswagen

A la venta desde 17.600 euros con descuentos, ofrece un diseño elegante y con presencia, además de un interior muy práctico con plazas traseras regulables en longitud.

Volkswagen T Cross

El T-Cross compite con modelos como el Arona, el 2008 o el Captur. / Volkswagen

Se llama Volkswagen T-Cross, es un Tiguan en miniatura y ya está a la venta en España a partir de 18.990 euros, 17.600 si se financia la compra con la marca. El SUV más pequeño de Volkswagen se desmarca de otros competidores con una línea de trazos más cuadrados que amplía el espacio interior.

Esa imagen más clásica y elegante contrasta con la deportividad de sus rivales y será uno de sus argumentos para competir con los grandes superventas de su categoría en España, los Peugeot 2008, Seat Arona y Renault Captur, entre otros. Además, aporta un interior más modulable que permite mover la banqueta trasera en longitud, y un comportamiento sólido y consistente que transmite calidad.

El Volkswagen T-Cross incluye también un equipo de serie muy competo en seguridad con avances como la frenada automática en ciudad, y está disponible con tres motores, tres acabados y 12 colores que se pueden combinar también con diferentes decoraciones interiores. Y se fabrica en Navarra con una previsión de 142.400 unidades este año, aunque también se  producirá en China y Brasil.

Estos son los puntos fuertes del SUV pequeño de Volkswagen.

Diseño exterior con clase

El T-Cross reinterpreta los rasgos del Tiguan en un formato más reducido. Mide solo 4,11 metros de largo para poder circular y aparcar bien en ciudad, pero tiene una carrocería más alta y con los ángulos más rectos de lo habitual que transmite robustez. Presenta un frontal alto con una parrilla vertical vistosa y elegante, una cintura lateral elevada con más chapa que cristal, y una zaga con las ruedas muy pegadas a la base del portón trasero que remata su aspecto sólido y consistente.

Un SUV práctico y modulable

La modularidad interior es otro de los mejores argumentos del Volkswagen T-Cross. Con 1,58 metros de altura, casi 14 centímetros más que el Polo, ofrece un interior amplio y desahogado que da sensación de amplitud, tanto delante como atrás. Pero sobre todo le convierte en el SUV más práctico de su tamaño, porque permite deslizar 14 centímetros el asiento trasero para retrasarlo y aumentar el espacio para las piernas cuando viajan adultos detrás, o adelantarlo para ampliar el hueco para el equipaje.

Volkswagen T Cross

El maletero del T-Cross, con los asientos plegados. / Volkswagen

El resultado es un maletero de 355 litros en el primer caso que suben a 485 cuando se retrasa y llegan hasta 1.281 litros si se pliegan los asientos posteriores. Y como el respaldo del copiloto también se pliega hacia delante, permite cargar bultos de hasta 2,4 metros de largo.

Comportamiento ágil y consistente

La mayor altura de la carrocería no se acusa apenas en el comportamiento dinámico y el Volkswagen T-Cross ofrece una buena agilidad y una estabilidad conseguida en todos los trazados. Así, tiene una dirección precisa y reacciones ágiles en zonas de curvas, y rueda con el aplomo y consistencia de otros coches más grandes en trazados rápidos y autopistas.

Incluye también una insonorización conseguida que apenas deja sentir los ruidos mecánicos y de rodadura, aunque se muestra más silencioso y está mejor aislado el motor 1.6 TDI (turbodiésel) de cuatro cilindros que las dos versiones del 1.0 tricilíndrico de gasolina, de tacto más áspero y menos refinado cuando se estiran las marchas.

Los sistemas de seguridad de serie más completos

Este buen comportamiento se completa con el equipo de serie en seguridad más completo entre los SUV de su tamaño. Aparte de los seis airbags, ABS, control de estabilidad ESP y sensores de presión de ruedas, toda la gama viene de origen con frenada automática de emergencia en ciudad Front Assist, que incluye detección de peatones, mantenimiento automático de carril Lane Assist, aviso de vehículo en ángulo muerto Blind Spot Detection, llamada automática de emergencia en caso de accidente e-call, alerta de tráfico trasero y sensor de fatiga.

Tres motores, tres acabados y 12 colores

El Volkswagen T-Cross es el SUV pequeño con un equipo de serie más generoso. La gama mecánica es bastante limitada y representa uno de sus aspectos menos conseguidos. Solo tiene dos motores 1.0 de gasolina con 95 y 115 CV (desde 19.000 y 21.300 euros) y un 1.6 TDi de 95 CV en turbodiésel (todavía sin precio). Todos se ofrecen con cambio manual de cinco marchas, que es de seis en el de gasolina más potente, disponible también con el automático DSG de siete  (1.200 euros más). Además, en otoño llegará un 1.5 TSI de gasolina y 150 CV, que será el más potente de la gama.

Están disponibles en 12 colores y tres equipamientos: Edition,  Advance y Sport, pero el  primero viene ya muy completo y aparte del equipo de seguridad indicado, añade aire acondicionado y radio con pantalla táctil de 8 pulgadas. Y el Advance suma incluso el control de velocidad de crucero con radar antichoque ACC, climatizador y sensores traseros de aparcamiento y llantas de aleación de 16”.

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