Viajo a la Fórmula E con un Opel Mokka GSE para descubrir por qué la marca lo hará bien en este campeonato

La firma alemana llegará a este campeonato la próxima temporada, en una muestra más de su apuesta firme por la movilidad sostenible y la electrificación.

Opel GSE

Que la competición es el laboratorio de pruebas perfecto para los coches de calle es un mantra que los fabricantes de todo el mundo no se cansan de repetir. Y no es una simple frase hecha. Es la realidad y Opel quiere experimentarla de nuevo de primera mano en un Mundial de la FIA, en este caso, el de la Fórmula E. Una apuesta que va en concordancia con la importancia que va adquiriendo la tecnología eléctrica en sus modelos, como el Mokka GSE.

Hemos tenido la oportunidad de probarlo en el sur de Francia, donde a la firma alemana celebró la puesta de largo con el Gen4, el monoplaza con el que se estrenarán en la próxima temporada del certamen eléctrico. El Opel Mokka GSE, lanzado a finales del año pasado, fue el modo de desplazamiento desde el aeropuerto de Marsella al circuito de Paul Ricard, así como a otros destinos cercanos, en una ocasión ideal para descubrir las bondades de este SUV compacto eléctrico con espíritu deportivo.

Deportivo por fuera… y por dentro

Para empezar, el Opel Mokka GSE entra por los ojos. La versión a dos colores, con los laterales en gris metálico y el negro que recorre desde el capó hasta la parte superior trasera, acentúa aún más las líneas agresivas y limpias del coche con un toque de su amarillo corporativo en competición en las pastillas de freno que destaca de lejos. Y los juegos de luces dibujados con líneas rectas completan un diseño que no deja indiferente y que también se traslada al interior.

Deportivo y tecnológico. Esas dos palabras definen lo que se encuentra el conductor según se sienta frente al volante del Mokka GSE y el asiento en forma de bucket le abraza mientras contempla las dos pantallas que ocupan la mitad del frontal del salpicadero. En ellas, el sistema te permite disponer de varias configuraciones para mostrar información de todo tipo: cómo se distribuye la potencia eléctrica, el estado del coche, un completo sistema de navegación…

Hasta 280 CV en Modo Sport

Gracias a esto último y a sus claras indicaciones se puede completar sin duda alguna los diferentes trayectos que permitieron poner a prueba el Mokka GSE en condiciones variadas. Desde tramos largos de autopistas, por ciudad y en carreteras comarcales con cerradas curvas dignas de un rally, donde Opel siempre se ha movido como pez en el agua. Y aprueba con nota en todos ellos, en especial cuando se activa su Modo Sport con el que rinde 207 kW (280 CV).

Opel Fórmula E

Con esa configuración, entrega la potencia de forma inmediata y sin interrupciones de ningún tipo como buen eléctrico para poder acelerar de 0 a 100 km/h en 5,9 segundos, una cifra nada desdeñable con la que se deja atrás a muchos turismos de combustión.

Ahora bien, si se quiere aprovechar al máximo su autonomía de 336 kilómetros, es necesario ser suave al acelerar y utilizar uno de sus otros dos modos (Normal o Eco). En resumen, el Opel Mokka GSE no defraudará a quien busque un SUV compacto de conducción sostenible y divertida con un toque deportivo.

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