Es habitual pensar que todo lo que aparece junto a una carretera está dirigido a los conductores. Sin embargo, existen algunas marcas que no regulan la circulación y cuya verdadera utilidad parece una incógnita.
Una de ellas llama especialmente la atención por su diseño de rejilla en colores amarillo y negro, un aspecto que no guarda parecido con ninguna señal convencional y que hace que muchos automovilistas pasen junto a ella sin saber qué está indicando.
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Una señal que no forma parte del código de circulación
A diferencia de las señales verticales y horizontales recogidas en el Reglamento General de Circulación, esta no pertenece al catálogo oficial y, por tanto, no forma parte del contenido que se estudia para obtener el permiso de conducir.
Eso explica que la mayoría de los conductores no sepan interpretarla cuando la encuentran por primera vez. Al no incluir símbolos, números ni mensajes, resulta difícil asociarla con una función concreta o relacionarla con algún elemento de la vía.
Pese a ello, sí tiene una misión muy definida y su colocación responde a criterios técnicos relacionados con el mantenimiento de las carreteras y la gestión de situaciones de lluvia intensa.
La función que esconde esta rejilla amarilla y negra
Lejos de advertir un peligro o de ofrecer instrucciones a los vehículos, esta marca señala la ubicación exacta de un imbornal, es decir, el punto por el que se evacúa el agua de lluvia hacia la red de drenaje.
Los imbornales son elementos fundamentales para evitar que el agua se acumule sobre la calzada durante episodios de precipitaciones intensas, reduciendo así el riesgo de grandes encharcamientos.
Cuando estos desagües quedan bloqueados por hojas, barro, ramas o cualquier otro residuo, el agua deja de fluir correctamente y aumenta la posibilidad de que se formen bolsas de agua que afecten a la circulación o incluso provoquen pequeñas inundaciones.
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Una referencia muy útil cuando llegan las lluvias intensas
Durante un episodio de fuertes precipitaciones, los imbornales pueden quedar completamente cubiertos por el agua, lo que dificulta localizarlos a simple vista incluso para quienes conocen perfectamente la zona.
Gracias a esta señalización, los equipos encargados del mantenimiento de la vía y de las emergencias pueden identificar rápidamente dónde se encuentra cada desagüe y actuar sin perder tiempo buscándolo bajo el agua.
Una vez localizado el punto exacto, resulta mucho más sencillo retirar los elementos que obstruyen el paso del agua y recuperar la capacidad de drenaje con mayor rapidez.
No está pensada para los conductores
Aunque esta marca se encuentre junto a la carretera, no está dirigida a quienes circulan por ella, sino a los profesionales encargados de conservar la infraestructura y actuar cuando las condiciones meteorológicas complican la situación.
Por ese motivo, no aparece en el examen teórico del permiso de conducir ni forma parte de la señalización destinada a ordenar el tráfico, ya que su finalidad es exclusivamente técnica.
Su existencia demuestra que, además de las señales que todos conocen, las carreteras incorporan otras referencias menos visibles que ayudan a gestionar la infraestructura y permiten intervenir de forma más eficaz cuando es necesario.
Cada vez resulta menos extraño
Aunque no está implantada de forma uniforme en toda España, cada vez es más habitual encontrar este tipo de marcas en determinadas carreteras y entornos urbanos donde los sistemas de drenaje requieren una identificación rápida.
Su presencia depende de la administración responsable de la vía y de las características de cada zona, por lo que es posible recorrer cientos de kilómetros sin verla o encontrarla con relativa frecuencia en municipios especialmente sensibles a los episodios de lluvias intensas.
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Nació en Madrid y desde pequeña soñaba con conducir. Estudió Periodismo en la Universidad Rey Juan Carlos y amplió su formación en Barcelona con un máster en Periodismo Deportivo en la Universitat Pompeu Fabra. Especializada en motor y también en competición, combina la redacción con la radio y la cobertura de grandes premios de motociclismo.
