El verano entra en su fase de mayor movilidad y miles de desplazamientos coinciden estos días con un escenario que sigue obligando a extremar la precaución. Las altas temperaturas y el riesgo de incendios continúan marcando la actualidad en buena parte de España.
Mientras muchas carreteras recuperan la normalidad tras las últimas emergencias, los servicios de emergencia y Protección Civil recuerdan que el peligro no termina cuando el fuego deja de verse. Hay riesgos que todavía afectan a quienes se ponen al volante.
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El peligro puede que no haya desaparecido
Los incendios registrados durante las últimas semanas en comunidades como Castilla y León, la Comunidad de Madrid o la Comunitat Valenciana han obligado a cortar carreteras, desalojar viviendas y movilizar un importante dispositivo de emergencias.
Sin embargo, una vez que las llamas dejan de ocupar los titulares, muchas personas interpretan que todo ha vuelto a la normalidad. Las autoridades insisten en que esa sensación puede resultar engañosa.
Un incendio estabilizado no equivale a un incendio extinguido. Todavía pueden permanecer puntos calientes bajo la superficie, árboles dañados con riesgo de caída o zonas donde una racha de viento provoque una reactivación del fuego.
Precisamente por ese motivo, los organismos encargados de la gestión de emergencias mantienen numerosas restricciones incluso cuando la situación parece estar controlada desde el exterior.
Las recomendaciones a quienes utilizan el coche
La mayoría de los avisos difundidos durante los últimos días tienen un claro componente relacionado con la movilidad. Uno de los principales consiste en evitar cualquier desplazamiento hacia las zonas afectadas, salvo que sea estrictamente necesario.
Los servicios de emergencias recuerdan que está prohibido acceder a montes o pistas forestales con vehículos, excepto aquellos autorizados para intervenir en las labores de extinción y vigilancia.
Mantener despejados los caminos resulta fundamental para facilitar el trabajo de bomberos, brigadas forestales, Guardia Civil, Unidad Militar de Emergencias y resto de efectivos que continúan actuando sobre el terreno.
Las autoridades también recomiendan consultar siempre la información oficial antes de iniciar un viaje, ya que las restricciones pueden cambiar rápidamente y afectar tanto a carreteras secundarias como a accesos principales.
El monte todavía esconde peligros
Que las llamas hayan desaparecido no significa que el terreno haya recuperado la normalidad. Una zona afectada por un incendio puede seguir siendo peligrosa durante varios días, e incluso semanas, dependiendo de la evolución del fuego.
Entre los principales riesgos se encuentran árboles debilitados que pueden desplomarse sin previo aviso, ramas fracturadas, cenizas inestables, desprendimientos y focos de calor ocultos bajo la superficie, capaces de reactivarse si cambian las condiciones meteorológicas.
A ello se suma que el viento puede avivar pequeñas brasas que parecían completamente apagadas, obligando a reanudar las labores de vigilancia o extinción en puntos donde aparentemente ya no existía peligro.
Ni fotografías ni rutas improvisadas
Otro comportamiento habitual durante el verano consiste en acercarse en coche para observar un incendio o grabar imágenes. Sin embargo, los servicios de emergencias recuerdan que esta práctica puede generar problemas añadidos.
La presencia de vehículos particulares en carreteras secundarias o accesos próximos al fuego puede provocar retenciones y dificultar la llegada de los medios de extinción a las zonas donde son necesarios.
Por ese motivo, las autoridades insisten en respetar los cortes de tráfico y no intentar acceder por caminos alternativos o pistas forestales cerradas al público.
El humo también obliga a cambiar la forma de conducir
Las llamas no son el único problema. El humo y las cenizas pueden reducir considerablemente la visibilidad y aumentar el riesgo de accidente incluso a varios kilómetros del foco del incendio.
Si durante la conducción aparece una nube de humo, lo recomendable es reducir la velocidad, aumentar la distancia de seguridad y evitar maniobras bruscas, ya que la percepción de la carretera puede cambiar en apenas unos metros.
En caso de una elevada concentración de humo, también se aconseja mantener cerradas las ventanillas y utilizar la recirculación del aire para limitar la entrada de partículas al habitáculo.
El móvil puede convertirse en un elemento de protección
Otra de las recomendaciones oficiales pasa por llevar siempre el móvil durante cualquier desplazamiento.
España dispone del sistema ES-Alert, que permite enviar avisos de Protección Civil directamente a todos los dispositivos que se encuentran dentro de un área afectada por una emergencia.
Gracias a este sistema, los conductores pueden recibir instrucciones inmediatas sobre evacuaciones, restricciones de movilidad o situaciones de peligro sin necesidad de consultar aplicaciones o redes sociales.
Las autoridades aconsejan mantener activadas estas alertas y permanecer atentos a cualquier comunicación oficial, especialmente durante los meses de mayor riesgo.
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Nació en Madrid y desde pequeña soñaba con conducir. Estudió Periodismo en la Universidad Rey Juan Carlos y amplió su formación en Barcelona con un máster en Periodismo Deportivo en la Universitat Pompeu Fabra. Especializada en motor y también en competición, combina la redacción con la radio y la cobertura de grandes premios de motociclismo.
