Eléctricos

Mercedes EQV 300: refinamiento de berlina, etiqueta Cero y ocho plazas

Un monovolumen ‘premium’ de baterías que ofrece 357 kilómetros de autonomía y el confort de los mejores turismos de la marca.

Mercedes EQV 300

A pesar de su tamaño, el EQV 300 ofrece una respuesta mecánica contundente.

Eléctrico puro de gran formato. Fabricado en Vitoria (Álava), el Mercedes EQV 300 se ofrece en dos tamaños de carrocería: Larga de 5,14 metros (79.084 euros) y Extralarga de 5,37 metros (79.878 euros). Y es una fórmula única en el mercado, ya que ofrece un vehículo tan sofisticado como una berlina de lujo, pero con seis, siete u ocho plazas según la configuración elegida y con una silenciosa mecánica que posee la etiqueta Cero de la DGT.

Exteriormente se diferencia muy poco del resto de la gama Clase V. Una parrilla frontal y llantas de distinto diseño y una trampilla para la toma de recarga en el flanco delantero izquierdo son los rasgos que identifican a esta versión a pilas del monovolumen de Mercedes.

También ha variado ligeramente su altura, dos centímetros más, para proteger mejor la batería que va alojada bajo el piso y no restar capacidad en el interior, ni a los pasajeros ni al maletero (1.030 litros en la versión Larga con ocho plazas, y que aumenta hasta 1.410 en la carrocería Extralarga).

Carga rápida en 45 minutos

El motor eléctrico del Mercedes EQV 300 rinde 204 CV y la batería, refrigerada por agua y con ocho años de garantía (160.000 kilómetros), dispone de una capacidad de 100 kWh (90 kWh útiles) que permiten al monovolumen homologar hasta 357 kilómetros de autonomía (WLTP). El alcance se alarga hasta 482 en un ciclo exclusivamente urbano. El consumo medio oficial es de 28,2 kWh cada 100 kilómetros.

Para la recarga se puede enchufar tanto a la corriente alterna doméstica o en cargadores públicos de hasta 11 kW de potencia como a la corriente continua de los postes rápidos, en los que admite hasta 110 kW. En el enchufe de casa normal (2,3 KW) se tardarían casi 40 horas para una carga completa, pero con un wallbox que admita hasta 7,4 kW bajaría a 14 horas, y a unas 10 horas si soporta hasta 11 kW. Y en el caso de un cargador rápido de 110 kW, la pila recupera un 80% de su capacidad en 45 minutos.

Al conducir el Mercedes EQV 300 se nota un refinamiento mecánico y una comodidad equiparable a los de una berlina en cuanto a suspensión, dinamismo y precisión en la dirección. Además de sus avanzadas ayudas a la conducción de serie, el monovolumen eléctrico puede equipar opcionalmente otros sofisticados sistemas como la suspensión neumática autonivelable Airmatic, al igual que las mejores berlinas de la marca alemana.

Una vez al volante se pueden elegir cuatro modos de conducción: Confort, que combina buenas prestaciones con energía para la calefacción y el aire acondicionado; Económico, que limita la potencia en beneficio de la autonomía; Económico +, enfocado a alargar al máximo el radio de acción y Sport, que privilegia las respuestas para conseguir las mejores prestaciones. En esta última posición, el Mercedes EQV 300 resulta especialmente ágil y rápido para su tamaño, acelerando con mucha contundencia en carretera, donde su velocidad máxima está limitada a 140 km/h para no consumir demasiado pronto su energía (se puede aumentar a 160 km/h como opción).

Regeneración a la carta

Y el conductor también puede seleccionar cinco niveles de recuperación, seleccionables con las palancas del volante, que aprovechan de menos a más las frenadas y retenciones para regenerar electricidad y así cargar la pila en marcha. En la posición D Auto, el coche elige de forma predictiva cuándo regenerar energía; en la D +, se desplaza sin ofrecer resistencia y no regenera; en D, el sistema aplica una resistencia equiparable al freno motor de las mecánicas convencionales; en D -, la fuerza de retención aumenta frenando más el coche y en D — (la posición máxima) la retención detiene por completo el coche si se deja de acelerar, lo que permite la conducción con un único pedal.

Como ejemplo práctico, en un trayecto de 20 kilómetros por ciudad y vías rápidas de circunvalación, el sistema de recarga recuperó en las frenadas y retenciones energía para recorrer 4,5 kilómetros. 

Conectividad avanzada

La conectividad del Mercedes EQV 300, equipado con el sistema multimedia con asistente de voz MBUX, permite climatizar el vehículo a distancia o programar la navegación para anticipar las paradas de recarga. Y también posibilita el acceso –mediante la aplicación Mercedes me Charge– a los puntos de recarga públicos de más de 300 compañías suministradoras, incluida la red Ionity. Los clientes registrados podrán así gestionar de forma automática las reservas, los tiempos de carga y los pagos. Por otro lado, Mercedes ha establecido un acuerdo con Iberdrola para ofrecer a sus clientes la instalación de un cargador doméstico con tarifa plana, incluido en las condiciones de adquisición.

En la campaña de lanzamiento del Mercedes EQV 300, la marca alemana iguala la ayuda del Moves II (hasta 5.500 euros de descuento), ya que el monovolumen supera el límite de precio establecido para recibirla oficialmente. De esta forma, las tarifas bajarían a 73.584 y 74.378 euros, respectivamente. Además, cada concesionario puede ofrecer alguna promoción adicional. Y financiando la compra, la marca ofrece cuatro años de mantenimiento y una cuota mensual desde 650 euros.

Cerrar

NEWSLETTER

Toda la actualidad del mundo del automóvil y la moto, tecnología, seguridad, conducción y eficiencia en tu buzón de correo.

¡Me interesa!
Por ahora no