Pruebas

Audi Q2, un SUV equilibrado, dinámico y ‘premium’

De tamaño contenido, manejable y bien asentado sobre el asfalto, el todocamino invita a conducir por cualquier tipo de carretera.

Audi Q2

El Q2 se ha renovado esta temporada.

Desde que apareció en el mercado en 2017, al Audi Q2 (4,21 metros) le han salido al paso muchos y variados competidores (BMW X2, Cupra Ateca, DS3 Crossback, Range Rover Evoque, Mercedes GLA, Mini Countryman, VW-T-Roc, Volvo XC-40…). Ahora actualiza su imagen con una parrilla más baja, tomas de aire rediseñadas, luces diurnas e intermitentes diferentes y, en el caso del acabado S-Line de la presente prueba, faros de serie con tecnología led. Por dentro, tan solo varía la palanca selectora del cambio, de diseño mejorado, y un casi imperceptible cambio en las salidas circulares de aireación. 

Ya en marcha, el motor 1.5 TFSI de 150 CV del Audi Q2 convence desde el principio por su silencio de funcionamiento, su elasticidad y la suavidad de sus respuestas. Estas están siempre bien controladas por el cambio automático S-Tronic de siete marchas, que destaca por su funcionamiento rápido y preciso. 

Desconexión de cilindros 

Esta mecánica no dispone de apoyo eléctrico microhíbrido como otros modelos de la marca (A3), pero dispone de parada automática del motor en las detenciones y un sistema que desconecta dos de los cuatro cilindros cuando se circula por carretera a punta de gas, entre 1.400 y 4.000 revoluciones. En la práctica, y teniendo un poco de cuidado con el acelerador, en viaje por autovía, a velocidades legales, registra un consumo medio de 6,3 litros, que sube a 7 circulando por ciudad. Son unos valores más que razonables para un motor de esta potencia y un coche que pesa casi 1.400 kilos. 

Y al conducirlo también se aprecia un destacable dinamismo. La dirección de asistencia variable progresiva ahora es de serie en toda la gama del Audi Q2: facilita al máximo las maniobras en parado, pero se endurece a medida que se gana velocidad para aumentar la precisión en las curvas. Por su lado, la suspensión deportiva rebaja la altura del coche en 10 milímetros, aportando más rigor y firmeza al conjunto. Y Audi también ofrece como opción una suspensión regulable para seleccionar el tarado adecuado para cada circunstancia. 

De tamaño contenido, manejable y bien asentado sobre el asfalto, el Audi Q2 invita a conducir por cualquier tipo de carretera. Su elaborada suspensión y buen aislamiento hacen de él un excelente viajero, y ofrece la suficiente comodidad para afrontar trayectos de larga distancia. El espacio es generoso en todas las plazas y detrás dispone de un maletero de 405 litros, que puede agrandarse hasta 1.050 abatiendo los asientos. 

Cuando se deseen más sensaciones, no habrá más que pulsar el modo Sport para ganar en respuesta y aprovechar mejor el satisfactorio dinamismo que ofrece este polivalente SUV. Con un precio de 36.510 euros, el Q2 35 Q2 TFSI S line es una refinada opción entre los todocaminos, bien equipado, deportivo y con buenas prestaciones. Y a la vez contiene su consumo y sirve tanto para el uso cotidiano como para viajar con comodidad cuando se necesite. 

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