Pruebas

El Land Rover Defender estrena mecánica híbrida enchufable

La nueva versión P400e cuenta con etiqueta Cero, puede tener consumos razonables y mantiene las mismas aptitudes 4x4.

El Land Rover Defender estrena mecánica híbrida enchufable

El Defender P400e puede circular 43 kilómetros sin emisiones y gastar 3,3 litros en los primeros 100 kilómetros. / Land Rover

Igual de capaz como todoterreno pero mucho más eficiente. El Land Rover Defender sigue desplegando su gama, y la nueva versión híbrida enchufable, que se denomina P400e, es una de las alternativas más recomendables de este histórico 4×4 británico, por su menor consumo y emisiones y también por los beneficios que aporta la etiqueta Cero, como el estacionamiento gratuito en la calle.

El nuevo Defender de Land Rover recuerda al original, pero solo en el diseño, porque todo el coche recoge ahora el diseño y los avances de un automóvil del siglo XXI, transmite calidad y sofisticación y resulta mucho utilizable como coche único familiar, entre otras cosas porque el interior está más cuidado y en carretera circula con la estabilidad y confort de un SUV moderno.

Se vende con dos carrocerías, 90 o de tres puertas (4,32 metros de longitud) y 110 o de cinco (4,75 metros), y compite con otros todoterrenos míticos y muy capaces fuera del asfalto como el Jeep Wranger y el Mercedes Clase G.

La nueva versión híbrida enchufable P400e solo se vende con el traje de cinco puertas y tiene un precio elevado: desde 76.347 euros.

Como el resto de versiones, incluye cambio automático de ocho marchas y tracción 4×4 con reductora, y suma también 404 CV y suspensión neumática de altura regulable.

El Defender P400e rueda con finura y confort, y la elevada potencia mueve sus 2,6 toneladas con solvencia. Se ha podido conducir en carretera, donde aporta una buena manejabilidad, incluso en vías secundarias, y también en el campo, un escenario en el que se muestra igual de capaz que las versiones de gasolina o diésel y es de los modelos más eficaces del mercado.

Con la batería cargada (de 19,2 kWh), anuncia una autonomía eléctrica de hasta 43 kilómetros y un consumo de 3,3 litros en los primeros 100 recorridos, aunque en la toma de contacto el gasto subió a siete litros. Después, al agotar la pila, el consumo ascendió a 11 litros. Las prestaciones son siempre desahogadas, aun sin carga en el acumulador, y permiten acelerar de 0 a 100 km/h en solo 5,6 segundos.

Esta variante puede incluir cinco o seis plazas, y su maletero es menor que el de las versiones de combustión convencionales, porque baja de 743 a 670 litros, aunque sigue siendo muy amplio y práctico para el uso familiar.

En la presentación también se pudo conducir la versión diésel superior, la D300 de 300 CV, que gasta más que la enchufable mientras ésta tenga batería, pero recupera luego terreno en los desplazamientos largos, porque se puede viajar en autopista a 120 km/h con un gasto de nueve litros. Y su menor peso (2,4 toneladas) y respuesta briosa del motor, hacen que se conduzca con mayor soltura. El precio es casi equivalente al de la variante enchufable: desde 75.750 euros (72.051 con carrocería de tres puertas). Esta opción de gasóleo incluye hibridación ligera y tiene etiqueta ECO.

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