Pruebas

Los cinco grandes avances del Renault Captur, uno de los SUV más populares

Mejor diseño, mayor calidad interior, amplia gama de motores, lo último en seguridad y más de 100 opciones de decoración para la segunda entrega del todocamino francés.

Renault Captur

El Captur mejora en diseño, calidad interior y seguridad.

Un producto más vistoso y versátil ante cualquier uso. Es el resumen del nuevo Renault Captur, la segunda entrega del SUV compacto de Renault, que entra ahora mejor por los ojos, tanto por fuera como sobre todo por dentro, y crece en tamaño para ganar habitabilidad, aplomo y confort, al mismo tiempo que amplía la potencia de sus motores y el equipamiento disponible. Y así, se postula como un modelo más completo y capaz que puede cumplir incluso como coche único de la casa, al menos para los usuarios sin hijos o con un niño pequeño.

Desde su lanzamiento en 2013 hasta este mismo año, el Renault Captur ha sido el SUV compacto más popular, tanto en España como en el resto de Europa. Y es uno de los mejores ejemplos de modelos Made in Spain, porque se fabrica casi en exclusiva en Valladolid para abastecer a 70 países en cinco continentes diferentes (se hace también en China, pero esa factoría solo nutre a ese mercado). De hecho, su producción acaba de alcanzar un hito importante, porque la planta castellana ha ensamblado hace apenas unos días la unidad número 1,5 millones.

Los pedidos del Captur II, que es como lo denomina Renault, se abrirán a mediados de diciembre y las primeras unidades se entregarán en enero o febrero de 2020. Hacia marzo saldrán las versiones de GLP o gas licuado del petróleo, y antes de verano aparecerá la variante E-Tech o híbrida enchufable, con 160 CV y una autonomía en modo eléctrico de hasta 45 kilómetros.

Sin embargo, todavía no se han comunicado las tarifas oficiales (se anunciarán a finales de noviembre o inicios de diciembre), ni el equipamiento para España ni tampoco los consumos y emisiones oficiales de cada motor, que están todavía pendientes de homologación. Y esta es la peor carta del nuevo modelo, porque podría subir bastante de precio (la evolución del coche a mejor es considerable) y perder una de las ventajas competitivas que le han permitido superar, hasta ahora, a la competencia, que por su parte también ha crecido y evolucionado.

Pero veamos los cinco ases en la manga que guarda el Renault Captur II, que, de momento, le mantienen en posiciones adelantadas frente a los Seat Arona y Skoda Kamiq, y el nuevo Nissan Juke. En breve se presentarán los también nuevos Ford Puma y Peugeot 2008, y habrá que recomponer las comparaciones.

Mejor diseño

El mismo estilo, pero con mayor tamaño, empaque y músculo. El Renault Captur II tiene más volumen y presencia, y parece más coche. Y de hecho lo es, porque mide 4,23 metros de longitud, 11 centímetros más, y es también más ancho.

Las nuevas dimensiones refuerzan su planta y amplían también la habitabilidad, porque las plazas traseras pueden acoger a adultos altos con mayor desahogo y el maletero pega un buen estirón hasta los 536 litros, aprovechando el doble fondo y el hueco de la rueda de recambio. Manteniendo estos dos elementos, la capacidad disponible es de 377 litros con la fila posterior en la posición más retrasada, y de 455 al adelantarla. En cualquier caso, el Captur II ofrece bastante más volumen de carga y, junto con la mayor amplitud en la cabina, puede dar un mejor servicio como familiar.

Mayor calidad interior

La mejora es incluso más visible que en el exterior. Ahora presenta un salpicadero más elaborado y vistoso, y transmite mayor calidad, en materiales y ajustes. La impresión cambia radicalmente, y si antes dejaba un poco frío, el nuevo modelo logra convencer a más personas y con mayor satisfacción.

Los detalles prácticos estrenados por el Captur I se mantienen y potencian. La guantera principal (la que va frente al copiloto), sigue saliendo como un cajón y está refrigerada, pero ahora es más grande y permite llevar más cosas. Y la fila trasera corredera se desliza más, pasando de 12 centímetros de recorrido a 16, aumentando así las opciones de reparto del espacio entre pasajeros y equipajes.

El mayor tamaño se acompaña además de un chasis con mayor anchura de ejes que potencia el aplomo de marcha, y la insonorización, más eficaz y que aporta mejoras de hasta dos decibelios, termina de crear un conjunto más cómodo, estable y con sensaciones de coche de categoría superior.

Amplia gama de motores

Ocho versiones para elegir: tres de gasolina, tres de gasóleo, una de GLP y otra híbrida enchufable. Las de gasolina son un 1.0 TCe turbo de tres cilindros y 100 CV (10 más que antes), asociado a un cambio manual de cinco marchas, y dos 1.3 TCe, uno con 130 CV (disponible con caja manual de seis y automática EDC de siete) y otro 1.3 TCe de 154 CV (solo con la EDC de siete).
En diésel hay otras tres opciones: 1.5 Blue dCi de 95 CV manual de seis relaciones), y dos 1.5 Blue dCi de 115 CV, uno asociado a la transmisión manual (de seis) y otro a la EDC (de siete).

Asimismo, hacia marzo llegará una variante de GLP sobre el motor 1.0 TCe, y el depósito del gas, como es habitual, se integrará en el hueco de la rueda de recambio, que por tanto desaparece, y ofrecerá una autonomía con este carburante que rondará los 480 kilómetros.

Por último, la variante híbrida enchufable, que se llamará E-Tech, combinará motores 1.6 de gasolina y eléctrico, rendirá 160 CV y proporcionará una autonomía en modo eléctrico de 45 kilómetros que, según la marca, podría llegar a 65 si solo se realizan trayectos urbanos, entre semáforos.

Frente al Nissan Juke, con el que comparte plataforma, contrasta la gran diferencia de sus gamas mecánicas, que se reduce en el Nissan a un único motor y llega a ocho en el Renault Captur.

Sistemas de ayuda y seguridad

El Captur II está disponible con una amplia gama de sistemas de seguridad y asistencia a la conducción, aunque de momento, el único dispositivo que se ha confirmado vendrá de serie es la frenada automática de emergencia con detección de vehículos, peatones y ciclistas.

Pero el modelo podrá incluir, de origen o como opción, dos asistencias que funcionan como un piloto semiautomático: una está pensada para los atascos, y toma como referencia el vehículo de delante para copiar sus movimientos y guardar la distancia de seguridad; la otra se dirige a los trayectos con autopista, en los que suma la asistencia de dirección y ayuda al conductor a mantener el coche centrado en el carril.

Además, estarán disponibles otros equipos como las luces largas automáticas, el reconocimiento de las señales de tráfico, una cámara con visión perimétrica del coche (360 grados) y la alerta de tráfico cruzado al desaparcar saliendo marcha atrás.

Decoración al gusto

Más de 100 combinaciones para elegir. Solo en la carrocería, jugando con los colores del techo y el cuerpo, los espejos, las llantas y otras opciones, se suman 90 alternativas diferentes. Y en el interior, cambiando las tonalidades de tapicería, de los revestimientos y de las bandas decorativas del salpicadero, el catálogo contempla 18 presentaciones distintas.

Puede parecer un aspecto secundario, pero según Renault, el diseño ha sido hasta ahora la principal motivación de compra del Captur I (35% de peso en las decisiones de compra), y en el modelo II, esperan que cobre todavía mayor relevancia, entre otras cosas, porque se han ampliado las posibilidades de customización.

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