El Mercedes-AMG G 63 se ha convertido en uno de los coches habituales en los garajes de los futbolistas. Cristiano Ronaldo, Cucurella, Llorente y otros jugadores han elegido este todoterreno, pero ahora existe una versión todavía más exclusiva.
El preparador alemán Brabus ha llevado este vehículo a un extremo difícil de imaginar. Su última creación, presentada en Mónaco, esconde una transformación tan radical como exclusiva y tiene un precio al alcance de muy pocos.
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Un Mercedes Clase G que ha perdido el techo
El nuevo Brabus 900 Rocket Edition Cabrio parte del Mercedes-AMG G 63, aunque la transformación va mucho más allá de modificar su apariencia o aumentar la potencia del motor.
El preparador alemán ha convertido el todoterreno en un descapotable de cuatro puertas, conservando sus características líneas cuadradas. Es, además, el primer modelo de la familia Rocket que adopta una carrocería completamente abierta.
Para conseguirlo, los ingenieros de Brabus han desarrollado más de 500 componentes destinados a integrar una capota eléctrica de dos piezas. El mecanismo permite abrir o cerrar el techo en apenas 20 segundos.
La estructura incorpora un refuerzo delantero de fibra de carbono y un arco de seguridad de acero situado detrás de las puertas posteriores. Cuando se circula descubierto, la parte trasera de la capota queda recogida detrás de los asientos.
Según el fabricante, los trabajos de refuerzo permiten mantener una rigidez estructural equivalente a la del modelo cerrado. Cada ejemplar debe superar también más de diez horas de pruebas de estanqueidad bajo lluvia artificial antes de su entrega.

Un motor V8 de 900 CV y 1.250 Nm
La eliminación del techo no es la única modificación importante. Brabus también ha reconstruido el V8 biturbo original de Mercedes-AMG, aumentando su cilindrada desde los cuatro litros hasta los 4.407 centímetros cúbicos.
La preparación incluye nuevos pistones forjados, bielas reforzadas, un cigüeñal específico y dos turbocompresores de mayor tamaño, capaces de trabajar con una presión máxima de 1,4 bares.
El resultado son 900 CV a 6.200 revoluciones por minuto y un par máximo de 1.250 Nm. No obstante, este último se limita electrónicamente a 1.050 Nm cuando el motor está instalado en el vehículo.
Las prestaciones anunciadas resultan especialmente llamativas para un automóvil de estas dimensiones. El descapotable acelera de 0 a 100 km/h en 3,7 segundos y alcanza una velocidad máxima limitada electrónicamente a 240 km/h.
También incorpora un sistema de escape deportivo de acero inoxidable con válvulas regulables. El conductor puede modificar su sonido mediante los diferentes modos de conducción, incluida una función más discreta denominada Coming Home.
Llantas de 24 pulgadas y fibra de carbono
La carrocería combina superficies negras mates y brillantes con numerosos elementos de carbono visto. El frontal recibe un paragolpes específico, grandes entradas de aire y una parrilla iluminada, mientras que el capó incorpora una pronunciada elevación central.
Los pasos de rueda ensanchados permiten instalar unas enormes llantas de 24 pulgadas inspiradas en el diseño de tres radios que Brabus introdujo durante los años ochenta.
Los neumáticos delanteros tienen unas dimensiones de 295/30, mientras que los posteriores alcanzan los 345 milímetros de anchura. A ello se suma una suspensión regulable Brabus RideControl, desarrollada con KW, que permite rebajar la altura de la carrocería hasta 45 milímetros.
El interior mantiene el mismo planteamiento. Los asientos, los paneles de las puertas y otras superficies están revestidos de cuero negro y Alcantara, con costuras rojas y el característico acolchado de la firma.
Los detalles en rojo también aparecen en los mandos, las salidas de ventilación y otros elementos del habitáculo. La fibra de carbono se extiende por el salpicadero y los pedales, mientras que las puertas posteriores incorporan bisagras específicas que permiten abrirlas hasta 90 grados.

Solo diez unidades y un precio millonario
Brabus ha decidido limitar la producción del 900 Rocket Edition Cabrio a diez ejemplares para todo el mundo. Cada uno podrá personalizarse de acuerdo con las preferencias de su propietario.
El modelo presentado en Mónaco tiene un precio de 1.059.980 euros en Alemania, con el IVA incluido. Su tarifa antes de impuestos asciende a 890.740 euros, por lo que el importe final en otros mercados dependerá de los gravámenes aplicables.
La exclusividad también llega a la documentación. Cada vehículo incorpora un pasaporte digital basado en tecnología blockchain que permite registrar su autenticidad, historial de propiedad y especificaciones.
En cuanto al consumo, la ficha oficial de Brabus declara 16,3 litros cada 100 kilómetros en ciclo combinado WLTP.
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