Un simple descuido puede convertir un trayecto cotidiano en una situación peligrosa. Aunque el móvil suele concentrar las advertencias, existen otros hábitos que también afectan a la seguridad y que muchos conductores pasan por alto.
La Dirección General de Tráfico ha vuelto a alertar sobre estas conductas a través de sus redes sociales. El organismo recuerda que las distracciones estuvieron presentes en numerosos accidentes durante 2024 y señala varios comportamientos.
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Las distracciones, presentes en los accidentes mortales
Los datos oficiales permiten dimensionar el problema. Según el informe de siniestralidad de la DGT, durante 2024 las distracciones estuvieron presentes en 13.164 siniestros, equivalentes al 18% de los accidentes incluidos en esta estadística.
Su incidencia fue todavía mayor entre los accidentes mortales. La falta de atención apareció como factor concurrente en 406 siniestros, el 30% del total analizado, por delante del consumo de alcohol y de la velocidad inadecuada.
Estas cifras no significan que la distracción fuera la única causa de todos esos accidentes. Los informes policiales pueden identificar varios factores en un mismo siniestro, pero los resultados confirman el riesgo asociado a la conducción desatenta.

Cuatro comportamientos cotidianos que también distraen
En su publicación, Tráfico recuerda que comer mientras se conduce puede reducir la atención y dificultar el control del vehículo. Manipular alimentos o bebidas implica retirar una mano del volante y, en ocasiones, desviar la mirada durante varios segundos.
Otro comportamiento habitual consiste en ajustar el navegador con el coche en marcha. Introducir una dirección, modificar una ruta o consultar detenidamente la pantalla exige una atención visual que debería mantenerse sobre la carretera.
La tercera situación es buscar un objeto dentro del habitáculo. Intentar recuperar unas gafas, localizar algo en la guantera o recoger un elemento que se ha caído puede provocar movimientos imprevistos y reducir la capacidad de reacción ante cualquier obstáculo.
La cuarta advertencia se refiere a conducir con sueño, una circunstancia especialmente peligrosa porque afecta directamente a la concentración y a los reflejos. La somnolencia también puede provocar episodios de microsueño durante los que el conductor pierde temporalmente la capacidad de responder.
La propia DGT distingue entre distracciones visuales, auditivas, físicas y cognitivas, y advierte de que pueden aumentar los tiempos de reacción y provocar que se pase por alto información relevante del tráfico.
Cuántos metros recorre en una distracción
La distancia recorrida durante una distracción ayuda a comprender sus consecuencias. Un vehículo que circula a 120 km/h avanza aproximadamente 33 metros por segundo, por lo que apartar la mirada durante apenas tres segundos supone recorrer unos 100 metros sin prestar atención visual a la carretera.
Incluso a velocidades inferiores, el margen de reacción puede resultar insuficiente. A 50 km/h, un coche recorre casi 14 metros cada segundo, de manera que una distracción de tres segundos equivale a desplazarse más de 40 metros sin observar adecuadamente lo que sucede delante.
El problema no consiste únicamente en dejar de mirar. Las distracciones cognitivas también pueden reducir la capacidad para interpretar las señales, anticipar los movimientos de otros usuarios y reaccionar ante imprevistos, aunque el conductor mantenga aparentemente la vista sobre el asfalto.

Qué recomienda la DGT antes de ponerse al volante
La principal recomendación de Tráfico es preparar todo antes de arrancar. Introducir el destino en el navegador, colocar los objetos necesarios al alcance y ajustar los retrovisores permite evitar numerosas interrupciones durante el desplazamiento.
También resulta importante comprobar el estado de descanso antes de iniciar un viaje. Si aparecen bostezos frecuentes, dificultad para mantener la concentración o sensación de pesadez en los párpados, lo adecuado es detenerse en un lugar seguro y descansar.
En cuanto al móvil, la legislación contempla una multa de 200 euros y la pérdida de seis puntos por utilizarlo sujetándolo con la mano mientras se conduce. Otras conductas que provoquen distracciones pueden ser sancionadas conforme a la infracción concreta que se cometa.
La advertencia difundida por la DGT insiste en una idea sencilla: cualquier actividad que compita con la atención necesaria para conducir puede comprometer la seguridad. Por eso, antes de iniciar la marcha, conviene dejar preparados todos los elementos que puedan convertirse en una distracción evitable.
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