Hasta el 90% de las personas con miedo a conducir logra volver al volante cuando recibe ayuda especializada y trabaja esta fobia mediante una exposición progresiva y segura. Así se puso de manifiesto en el Circuito de Montmeló (Barcelona) durante la presentación de Gaming Therapy, un programa impulsado por Europcar que combina terapia emocional, simuladores y conducción real para ayudar a personas con amaxofobia.
Son aquellas que padecen un miedo intenso, persistente o incapacitante para conducir, una situación que puede llevar a evitar el volante por completo o a limitar determinados trayectos, como autopistas, túneles, puentes, atascos o conducción nocturna.
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El programa, desarrollado junto con la especialista Cristina Rojas y con la parcicipación de la presentadora de Cuatro Laila Jiménez, parte de una realidad que afecta a más de nueve millones de conductores en España, que sufren algún tipo de ansiedad al volante. Entre el 70% y el 90% consigue superar este miedo cuando recibe ayuda adecuada, pero solo la buscan 3 de cada 10 personas.
La directora general adjunta de Europcar para España y Portugal, Isabel Martínez, explicó durante la presentación del programa de rehabilitación al volante que de la amaxofobia “se habla poco, pero toca a mucha gente”. Para muchas personas el miedo a conducir “condiciona decisiones cotidianas, laborales, familiares y personales”.
Una movilidad inclusiva
En palabras de Martínez, el objetivo de Gaming Therapy es “sensibilizar, dar visibilidad” y trasladar que existen soluciones: “Lo que queremos es que la movilidad sea algo accesible para todos”, abundó.
En esta primera edición han participado cuatro mujeres y dos hombres en un programa articulado en tres fases. La primera se desarrolla desde casa, con el videojuego Gran Turismo 7, un volante y la tecnología DualSense. La segunda fase se realiza en simuladores de conducción más inmersivos y realistas, con el mismo juego y el mismo circuito, bajo la supervisión de Rojas, quien ya acompaña en este proceso a los participantes en la gestión de sus emociones.
El vídeo del día
El tercer capítulo se abordó el lunes pasado en el Circuito de Catalunya, sobre la misma pista, pero en este caso real y al volante de un vehículo, con la que previamente se han familiarizado desde el videojuego y el simulador.
Europcar hará un seguimiento de los conductores y pacientes participantes para seguir acompañándolos y comprobar cómo evoluciona su proceso una vez se incorporen progresivamente al tráfico diario.
Vergüenza y culpa
Cristina Rojas explica que este es un problema que a menudo se oculta: “Muchas personas con miedo a conducir sienten vergüenza y culpa, especialmente porque tienen carnet de conducir, pero no conducen o lo hacen con muchas limitaciones”.
La especialista subraya que la amaxofobia no siempre implica dejar de conducir por completo. En muchos casos, las personas se ponen al volante, pero evitan situaciones concretas como autopistas, autovías, túneles, puentes, atascos, conducción nocturna o trayectos fuera de su entorno habitual.
Entre las causas más habituales, aparecen los siniestros de tráfico vividos en primera persona o presenciados en personas cercanas, ataques de ansiedad al volante, miedo a experimentar síntomas físicos mientras se conduce, autoexigencia, perfeccionismo o sensación de amenaza ante la circulación y el comportamiento de otros conductores.
Rojas insiste en que la exposición progresiva debe ir acompañada de un trabajo emocional previo: “Hay un pilar muy importante, que es la exposición gradual, pero también teniendo una base emocional de cómo yo percibo esta situación: ¿es una amenaza?, ¿es una oportunidad?, ¿es placentero conducir? Para muchas personas sí, para otras no”.
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Periodista especializado en seguridad vial. Editor y redactor de El Motor desde 2016. Empezó a escribir de fútbol en 1998 en Diario 16 y ha trabajado en varios proyectos de Prisa Media desde 2000. Licenciado en Periodismo por la Universidad de Navarra, es autor de ‘Aquí no se rinde ni Dios’ (2020).
