Pruebas

Llega el Formentor VZ5, el Cupra más musculoso

Con un motor 2.5 de cinco cilindros y 390 CV, costará unos 60.000 euros y se fabricará en Martorell en una serie limitada de 7.000 unidades.

Cupra Formentor VZ5

El Formentor VZ5 despliega todo su potencial en circuito.

Se identifica como VZ5 y es la versión superior del Cupra Formentor, una historia de éxito del automóvil español, porque a pesar del parón de la pandemia, lleva ya vendidas cerca de 20.000 unidades en todo el mundo. La nueva propuesta equipa un potente motor 2.5 de cinco cilindros y que rinde 390 CV, pero todo el coche ha recibido un profundo trabajo de ajustes para  digerir el aumento de potencia manteniendo el equilibrio de conjunto y la seguridad.  

El Cupra Formentor VZ5 se fabricará en Martorell en una serie limitada de solo 7.000 unidades, que cuando lleguen al mercado a final de año convertirán el SUV en el modelo de serie más rápido y potente que se ha fabricado en la historia de España. Y aunque todavía no hay precios, la tarifa rondará los 60.000 euros. Estas son los aspectos más destacados del Formentor VZ5:

 

Cinco cilindros y altas prestaciones  

Las siglas VZ5 del último Formentor indican ya el ADN del nuevo Cupra: VZ como abreviatura de veloz y el ‘5’ por el motor 2.5 de cinco cilindros de Audi que equipa. Además, añade también un cambio automático DSG 7 de siete velocidades y la tracción 4×4 4Drive.  

Pero lo más importante es que rinde 390 CV y ofrece 480 Nm de par o fuerza de empuje, un detalle clave para un SUV, que le permite trasladar así su poderío a las prestaciones. Y son exultantes, porque acelera de 0 a 100 km/h en solo 4,2 segundos y alcanza 250 km/h (velocidad autolimitada). 

Imagen contundente y funcionalidad familiar 

El VZ5 mantiene el gancho estético del resto de los Formentor con algunos retoques de detalle que en su mayoría pasan desapercibidos. Porque lo único claramente diferenciador es la sigla VZ5 del portón trasero, que no se replica en ningún sitio más. Pero añade unas llantas de 20 pulgadas con neumáticos 255/35/20, que junto con la suspensión con altura rebajada lo hacen parecer más ancho, bajo y deportivo, y sobre todo le dan un aspecto más agresivo y contundente. Además, lo logra manteniendo la misma habitabilidad y maletero del resto de sus hermanos para seguir cumpliendo también como coche familiar.  

Máxima eficacia  

Las mejoras más importantes no están a simple vista y buscan digerir el aumento de potencia optimizando el rendimiento de todo el conjunto. Así, se ha rebajado la suspensión un centímetro respecto al VZ (310 CV), que a su vez la llevaba ya otro centímetro más baja que los demás Formentor. Y este detalle acerca su centro de gravedad al de su hermano el Cupra León, que en realidad es el mismo coche, pero con los laterales más altos y una zaga y un frontal rediseñados.  

Esta base de partida se completa con una lista interminable de mejoras que afectan a todos los órganos mecánicos. Las modificaciones buscan compensar el aumento de potencia del Cupra Formentor VZ5, 80 CV más, y también el mayor peso, que sube 60 kilos hasta los 1.704. Por eso los grandes cambios están en los frenos, que incluyen un servofreno eléctrico de tacto más deportivo y un equipo Brembo con discos mayores (310 milímetros) y pinzas Akebono de seis pistones. Además, se han recalibrado los reglajes de la dirección, suspensión y el diferencial, entre otros detalles.  Pero lo más importante es que se ha reprogramado la electrónica para coordinar la respuesta conjunta de toda la mecánica y ofrecer la máxima eficacia y disfrute en la conducción.  

Un SUV casi de carreras 

El resultado es un SUV familiar que transmite las sensaciones de un coche de competición, aunque los límites de su espectacular eficacia en curva solo se pueden disfrutar en un circuito cerrado, que es donde se realizó su presentación. El Cupra Formentor VZ5 sorprende por la respuesta poderosa del motor, que se estira con naturalidad por encima de 7.000 revoluciones y va enlazando las marchas en un suspiro. Así, tiene un tacto de dirección muy rápido y preciso, y obedece al instante a lo que se le indica desde el volante. Y como las suspensiones sujetan bien la carrocería, gira muy plano en las curvas sin apenas balancear y logra unas velocidades de paso sorprendentes para su tamaño. 

Los frenos hacen su trabajo con contundencia y sin llamar la atención, que es siempre una buena señal, porque aparte de parar en distancias mínimas, aguantan bien la fatiga. Pero lo que más impacta –y es la confirmación definitiva del buen trabajo realizado en la parte dinámica por el Centro Técnico de Seat y Cupra en Martorell– es que se comporta como un super-GTi de carácter deportivo. Cuando se llega cerca de sus  límites en circuito, no hace sentir en ningún momento que se está conduciendo un SUV. Porque se maneja con dos dedos, gira en un baldosín y se detiene en un suspiro. E hipnotiza tanto con su agilidad y eficacia, que no caes en que sí, estás llevando un SUV. Se disfruta en todas partes, pero más en circuito, donde entrega toda su magia sin el menor rubor. 

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