Pruebas

Jaguar mejora la calidad de sus SUV, los E-Pace y F-Pace

Los modelos estrenan retoques en la carrocería, interiores diferentes y mucho más refinados, y motores con etiquetas ECO y Cero.

SUV Jaguar

El Jaguar F-Pace 2021 está disponible con motores microhíbridos de gasolina y diésel, y también con mecánica enchufable..

Renovación profunda. Jaguar pone al día sus dos SUV, el compacto E-Pace y el mediano F-Pace, y ambos se convierten en mejores coches en sus nuevas versiones 2021. Presentan solo retoques exteriores, pero por dentro son casi completamente nuevos y ganan calidad, y los motores, de gasolina y gasóleo, cuentan ahora con distintivo ECO. Además, los dos se venden asimismo con mecánicas enchufables, de etiqueta Cero.

La apariencia de los modelos de Jaguar no cambia mucho, aunque presentan detalles más modernos que refrescan su imagen. Pero la sorpresa llega por dentro, porque estrenan interiores muy mejorados, con salpicaderos de nuevo diseño, acabados más cuidados, volante, instrumentación digital, una pantalla central más grande y otros detalles que aportan un estilo más moderno y una atmósfera más refinada, solucionando así uno de los principales puntos débiles de estos coches frente a la competencia.

El Jaguar E-Pace 2021, que mide 4,40 metros de largo y compite con modelos similares como los Audi Q3, BMW X1, Mercedes GLA y Volvo XC40, está disponible desde 40.750 euros, aunque la versión con etiqueta ECO más accesible sube a 42.250 (gasolina de 160 CV) e incluye cambio automático.

El Jaguar F-Pace 2021, que llega a 4,74 metros y rivaliza con los Q5, X3, GLC y XC60, se vende a partir de 59.994 euros (diésel de 163 CV), y todas las versiones vienen de serie con cambio automático y tracción 4×4. Los dos modelos de Jaguar presentan unas tarifas de acceso de las más elevadas de todos.

Las nuevas mecánicas reciben los citados distintivos ECO gracias a la hibridación ligera (MHEV), y las enchufables (PHEV), por su parte, que tienen sello Cero, superan 50 kilómetros de rango eléctrico pero destacan sobre todo por estar más enfocadas a la deportividad.

F-Pace, suavidad dinámica

El F-Pace siempre ha destacado por su suavidad de marcha y buen equilibrio de suspensiones. Es un SUV de conducción agradable y comportamiento ágil, que combina muy bien estabilidad y confort, y tiene un tacto general muy fino, con una amortiguación sedosa.

En las pruebas se ha podido llevar la nueva versión enchufable P400e, que transmite poderío y mantiene la finura y agilidad del resto de la gama. Combina motores 2.0 turbo de 300 CV y eléctrico de 143 CV, y rinde 404 CV en total. Y corre mucho.

A diferencia de otros híbridos enchufables, basta acelerar para que la mecánica responda con nervio, incluso en el modo de conducción normal. En otros modelos solo se nota la potencia al acelerar a fondo o conectar el modo deportivo. Y las prestaciones oficiales dan ya una idea del potencial disponible, porque acelera de 0 a 100 km/h en 5,3 segundos y alcanza 240 km/h.

El F-Pace P400e puede circular también hasta 53 kilómetros con electricidad, gracias a su batería de 17 kWh. Y homologa un consumo de 2,2 litros en los primeros 100 kilómetros recorridos, aunque en uso real estará más cerca de los cinco, mejorando en todo caso a los diésel en el gasto diario y con el estacionamiento gratuito del distintivo Cero.

En las pruebas, en modo híbrido y con carga parcial en la batería, gastó 5,5 litros en un recorrido corto que mezclaba carreteras comarcales y travesía de poblaciones, con velocidades de circulación bajas, que podría valer como referencia de consumo urbano. Y en un viaje por autopista de 600 kilómetros (a 120 km/h), también en modo híbrido y partiendo a plena carga, se conformó con 6,5 litros en los primeros 98 kilómetros (que es lo que duró el apoyo de la pila) y subió a 9 litros al agotarla. Aquí, los diésel mejorarían ese último consumo.

El F-Pace se vende con tres motores diésel, de 163, 204 y 300 CV (desde 59.994, 63.217 y 72.800 euros), y otros dos de gasolina, con 250 y 400 CV (a partir de 66.759 y 81.100). Y salvo el de 250 CV, todos son ECO. El híbrido enchufable cuesta 73.000 euros. Su maletero es más pequeño y baja de 470 a 354 litros.

E-Pace, pisada sólida

El E-Pace destaca al volante por su tacto consistente y pisada aplomada Y recoge también un salpicadero casi completamente renovado que mejora notablemente la sensación de calidad percibida en su interior, y motores con etiquetas ECO y Cero.

Está disponible desde 40.750 euros, aunque la versión ECO más accesible sube a 42.250 (gasolina de 160 CV) e incluye cambio automático. El diésel ECO más asequible cuesta 48.150 (163 CV) y viene con cambio automático y tracción 4×4.

La gama continua con otro motor diésel de 204 CV (desde 52.000 euros; automático, 4×4 y ECO), y con tres más de gasolina, de 200, 250 y 300 CV (a partir de 50.150), todos también automáticos, 4×4 y ECO, salvo el de 250 CV.

La variante enchufable, por su parte, se denomina P300e, rinde 309 CV y cuesta 58.000 euros. Y también se pudo conducir, aunque solo en el mismo recorrido corto del F-Pace, en el que marcó un gasto ligeramente inferior, cinco litros.

Responde también con poderío en la configuración normal y ofrece prestaciones elevadas: 6,5 segundos en el 0 a 100 km/h y 216 km/h de punta.

Equipa motores 1.5 turbo de gasolina de 200 CV y eléctrico de 109, batería de 15 kWh, y anuncia una autonomía a pilas de hasta 55 kilómetros y un consumo de dos litros en los 100 iniciales. Y mantiene el mismo maletero del resto de versiones, 470 litros.

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