Pruebas

Comparativa: cuatro utilitarios híbridos con etiqueta ECO

Seat Ibiza, Toyota Yaris, Renault Clio y Honda Jazz: cuatro modelos híbridos de gasolina, tres con apoyo eléctrico y uno que circula también con gas.

Utilitarios híbridos

De izquierda a derecha, Seat Ibiza, Honda Jazz, Toyota Yaris y Renault Clio. / Enrique Brooking

Son los coches sin enchufe más limpios y eficientes del mercado, y los que menos consumen, sobre todo en ciudad. Tienen un tamaño ajustado para aparcar, un interior bien aprovechado y prestaciones suficientes para poder viajar. Esta prueba reúne a cuatro utilitarios con mecánicas híbridas, tres con un motor de gasolina y otro eléctrico que sirve de apoyo y ayuda a gastar menos. Dos son japoneses, los nuevos Toyota Yaris y Honda Jazz, y uno europeo, el Renault Clio, que estrena un módulo híbrido inspirado en los KERS de Fórmula 1.

El Seat Ibiza TGi es el cuarto contendiente y equipa una hibridación bicombustible, con un motor convencional de gasolina, pero funciona por defecto con gas natural comprimido (GNC) hasta que agota el tanque. Y se impone a todos.

En pocas palabras

El Seat Ibiza domina por su economía. Así, tiene un coste de uso muy competitivo, gracias al bajo precio del GNC, que le ha permitido recorrer 100 kilómetros en la prueba por apenas cuatro euros. Además, mantiene las virtudes del Ibiza, con una imagen elaborada y consistente que le hace parecer más coche, el interior más amplio y mejor preparado para alojar tres adultos atrás, y el comportamiento dinámico eficaz y equilibrado que distingue a los Seat. Y pierde maletero por el espacio que ocupa el tanque del gas y viene menos equipado, también en seguridad, acaba imponiendo su calidad de conjunto. En realidad, su mayor inconveniente es una red de repostaje limitada que no cubre el norte de la Península ni Andalucía. Las versiones TGi de GNC del Ibiza se venden desde 19.250 euros.

El Toyota Yaris es segundo, ayudado también por su economía. Es el más asequible, pero a la vez el mejor equipado de serie, tanto en detalles como el navegador, como en seguridad, con ocho airbags. Además, tiene unos consumos eficientes en todas las condiciones de uso y un tamaño algo menor para aparcar en ciudad. Pero está bien aprovechado por dentro, aunque con detalles de acabado mejorables y una presencia inferior. Y se vende desde 22.200 euros.

El Honda y el Renault empatan. El Jazz es un pequeño monovolumen que destaca por su modularidad interior, porque incluye unos asientos traseros con soluciones ingeniosas para convertirlo en una minifurgoneta si se necesita cargar bultos grandes. Pero sobre todo es muy eficiente y ha gastado menos en la prueba: apenas tres litros en autovía urbana tipo M-30 y cuatro en ciudad y a 120 km/h en autopista. Y aunque es el más caro, desde 22.200 euros sin descuentos, viene bien equipado y a tope en seguridad, con 11 airbags.

El Renault destaca por sus prestaciones, es el más rápido y el mejor dotado para viajar, porque tiene también las suspensiones más suaves. Estrena un cambio automático innovador más agradable y eficaz que los de sus rivales japoneses. Y se mantiene segundo en la prueba hasta que entra en juego la economía, porque le penaliza el precio: apenas cuesta 400 euros menos que el Honda, pero viene mucho menos equipado, también en seguridad. Se vende desde 23.130 euros.

Análisis completo

CONDUCCIÓN

Cuatro utilitarios híbridos con etiqueta ECO y soluciones técnicas diferentes. El Honda, el Toyota y el Renault combinan un motor de gasolina y otro eléctrico: 1.5 litros el Jazz y el Yaris, y 1.6 el Clio, con 109, 116 y 140 CV, respectivamente. La hibridación del Seat es bicombustible: un motor 1.0 de 90 CV que funciona con gas natural comprimido –y con gasolina cuando se acaba el GNC– y un cambio manual de seis marchas, frente a los automáticos de los otros tres, que son fijos y no se pueden usar de forma manual. Además, los japoneses informan del consumo por trayecto.

A pesar de las diferencias, todos van bien, gastan poquísimo en ciudad y corren lo suficiente para viajar sin grandes agobios, salvo si van muy cargados. El más rápido es el Renault, aunque pesa entre 100 y 250 kilos más. Tiene un cambio menos instantáneo y tarda más en reaccionar al acelerador, tanto al arrancar, como en recuperaciones, pero luego acaba imponiendo su potencia y es el mejor para viajar.

Los otros tres corren casi igual con matices mínimos: unos aceleran algo mejor, pero luego se igualan, y otros se recuperan con más brío. Sin embargo, cuando agotan la batería y se quedan solo con el motor térmico, por ejemplo, en subidas prolongadas y puertos de montaña, incluso en autopista, se vuelven perezosos. Por último, el Seat a pesar de su menor potencia se defiende bien, pero exige estirar las marchas y usar más el cambio.

En la estabilidad domina el Ibiza, que aporta el equilibrio de suspensiones y la facilidad de conducción de la marca, con la dirección más precisa y menos balanceos que los demás. Le sigue el Yaris, que ofrece también un buen tacto de dirección, y al ser más pequeño, resulta ágil y manejable. Además, aunque equipaba la rueda más justa, ofrece una conducción fácil y reacciones equilibradas.

El Honda es el más burgués. Tiene una buena dirección, pero con una suspensión más blanda que busca el confort y no da tanta confianza: retiene poco al entrar en la curva, como si fuera en una marcha larga, e invita a ir más tranquilo. Pero en ciudad es muy agradable. El Clio opta por la doble personalidad. Viene de serie con la rueda más grande y viaja con buen aplomo en trazados amplios y despejados. Pero en zonas viradas y curvas enlazadas no mantiene un buen equilibrio cuando se le exige: la dirección eléctrica es imprecisa y le falta rigidez a la amortiguación. Y como el cambio tiende a ir en la marcha más larga, pierde eficacia.

El que mejor ha frenado es el Seat, a pesar de ser el único con tambores atrás. Le siguen el Renault y el Honda muy igualados, y el Toyota necesita más metros y se mueve más en frenadas de apuro. El Ibiza y el Clio ofrecen una calidad de conducción superior, el primero por su tacto preciso y aplomo, y el otro por su consistencia en trazados amplios. Los japoneses son muy agradables, pero con un carácter más urbano que viajero, y ligera ventaja del Yaris, más ágil y silencioso al acelerar y con mejor filtrado que el Jazz.

  CONSUMOS Y EMISIONES

El Jazz ha gastado menos en la prueba: solo 3 litros en autovía urbana tipo M-30, por 3,5 del Yaris y el Clio, y todos suben a 4 en ciudad y a 120 km/h. El Ibiza gasta más en ciudad 6,5 kilos (GNC), pero solo 3 en M-30 y 3,5 a 120 km/h. En carreteras viradas y ritmos alegres, el Renault gasta 6 litros; el Honda, 6,5; el Toyota, 7, y el Seat, 7 litros. Las emisiones son muy bajas: 85 g/km de CO2 en el Yaris, 95 en el Ibiza, 98 en el Clio y 102 en el Jazz.

  COSTE DE USO

Ventaja clara del Ibiza, que tiene un coste de uso imbatible por el menor precio del gas natural (0,87 euros el kilo): 4,2 euros cada 100 kilómetros con los consumos de la prueba en un recorrido muy variado. El Jazz sube a 6,2 euros, el Yaris a 6,7 y el Clio a 6,9.

VIDA A BORDO

El Honda es el más práctico y diferente. Todos son pequeños, sobre todo el Yaris, que mide 3,94 metros, unos 10 centímetros menos. Pero ofrecen buenos puestos de conducción y una habitabilidad correcta para su tamaño. El más amplio es el Ibiza y el mejor para ocupar las cinco plazas: tiene más anchura y altura al techo y la del medio es menos incómoda.

Le sigue el Jazz, que ofrece más espacio para las piernas y es el mejor para llevar dos adultos atrás. Y el Clio y el Yaris están igualados, muy meritorio para el Toyota, el más pequeño. Pero son más estrechos atrás, hay menos espacio para las rodillas y se toca con la cabeza en los laterales del techo, sobre todo en el Renault.

Ninguno destaca por su maletero, pero los del Jazz y el Yaris son mejores. Además, el respaldo trasero del Honda arrastra la banqueta hacia el piso cuando se pliega y refuerza su polivalencia: se convierte en una minifurgoneta que puede cargar bultos grandes. El Clio y el Ibiza pierden espacio para alojar el módulo híbrido y el depósito del gas, respectivamente, y son muy justos. En cambio, están mejor acabados, sobre todo por presencia y calidad de materiales, y aunque el Honda y el Toyota transmiten solidez, no parecen tan cuidados.

Todos incluyen detalles austeros, como los paneles de las puertas traseras o la tapicería posterior de los asientos delanteros. Pero el Jazz y el Yaris no llevan pintado por dentro el portón y los tirantes de la bandeja del Toyota son muy pobres: van atados en la base con un nudo para sujetarla.

El Clio es el más cómodo de suspensión para viajar y, junto con el Ibiza, transmite más empaque, en parte porque está mejor aislado de mecánica y rodadura. Es el más silencioso, seguido del Seat y el Toyota, pero mientras el primero es más consistente en carretera, el otro acusa la sonoridad del cambio y el motor tres cilindros al acelerar, aunque es más suave en ciudad. El Jazz resulta cómodo en todas partes, pero el cambio CVT es más ruidoso que el del Yaris cuando se le exige.

AL DETALLE


Renault Clio,
el más eficiente en carretera.
Le penaliza el precio, más alto, pero ofrece mejores prestaciones y gasta algo menos en carretera. Estrena un nuevo cambio más agradable que los de los japoneses y es el mejor para viajar, con las suspensiones más suaves y cómodas. Pero en zonas viradas resulta más blando y menos preciso y eficaz. Y su módulo híbrido permite circular más kilómetros solo con las pilas.

Honda Jazz, muy práctico y gasta menos. Es el mejor para viajar cuatro adultos, porque tiene más sitio para las piernas atrás, aunque le falta anchura para uno más, y el más flexible: la banqueta trasera se levanta de delante y se pliega contra el respaldo para llevar bultos altos, como macetas, y deja el piso plano al abatirlo. También ha gastado menos en todas partes, salvo en autopista. Pero es casi tan caro como el Clio.

Toyota Yaris, urbanita asequible y seguro. El Yaris tiene el precio más asequible y viene mejor equipado, también en seguridad, aunque sin llegar a la excelencia del Jazz. Por fuera es el más pequeño y se aparca mejor, pero ofrece el segundo maletero más grande tras el Honda. Y resulta más ágil en ciudad, donde además de gastar muy poco, ofrece una conducción fácil, agradable y placentera.

Seat Ibiza, amplitud y economía de uso. El más amplio y el mejor para llevar tres adultos atrás, pero con menos maletero. El Ibiza destaca por su equilibrio dinámico, con una conducción más fácil y precisa, y el comportamiento más eficaz. Y la versión TGi de gas añade el coste de uso más bajo, apenas cuatro euros cada 100 kilómetros, pero con una autonomía y una red de repostaje limitada que no cubre toda España.

 IMAGEN Y DISEÑO

Ninguno sorprende por su diseño rompedor, porque buscan más la amplitud y el sentido práctico. Pero los dos europeos tienen más presencia por fuera, con ventaja del Ibiza, que presenta unos rasgos y nervios más elaborados y parece más grande. El Renault es original, sobre todo por delante, con el capó en cuña y el rombo resaltado e integrado en la parrilla. Pero tiene un lateral muy sencillo, aunque con los picaportes traseros camuflados.

Los japoneses son más funcionales y de línea monovolumen. Sobre todo el Honda, que prima el espacio. El frontal es algo anodino, sin apenas parrilla, y adopta unos laterales más rectos sin rasgos marcados. El Toyota es el más pequeño y tiene menos presencia, aunque aporta un diseño más original y un ligero toque deportivo. Destaca el frontal, con una parrilla sobredimensionada, y la zaga alta con los pilotos integrados en una banda que va de lado a lado.

En el diseño interior hay más diferencias. El Seat es sencillo, pero elegante y ordenado. El Honda es simple y austero, pero lo compensa con soluciones inteligentes, como la modularidad de los asientos traseros. Le sigue el Renault, con su pantalla vertical y otros detalles coloristas y vistosos. Y el Toyota es el más discreto, aunque tiene un salpicadero original que integra bandejas y huecos para objetos.

• PRECIOS Y EQUIPAMIENTO

El Honda es el más caro, 21.900 euros, solo 400 más que el Renault, que sube a 21.533. El Seat se queda en 19.340 y el Toyota en 18.650, todos con descuentos. Junto con el equipo de seguridad obligatorio –ABS, ESP, sensores de presión de ruedas y llamada de auxilio en accidentes– todos incluyen seis airbags y frenada automática de emergencia con detección de peatones.

Salvo el Ibiza, llevan mantenimiento de carril y lector de señales. Pero el Yaris y el Jazz añaden sistema precrash (tensa los cinturones y cierra las ventanillas ante riesgo de accidente), gestor de luces de carretera, control de crucero con radar antichoque ACC y dos airbags centrales entre las plazas delanteras. Y el Honda suma un airbag de rodilla (conductor) y dos en las puertas traseras. El Ibiza tiene el comportamiento más aplomado y consistente, seguido del Yaris y el Jazz, y el Clio es más nervioso y menos eficaz en curva.

El Yaris, además, viene mejor equipado. Aparte del equipo de seguridad, todos incluyen de serie control de velocidad, ordenador de viaje, climatizador (aire acondicionado en el Clio), cambio automático y botón de arranque (salvo el Ibiza), radio, conexiones bluetooth , USB y Apple Car Play y Android Auto (menos el Jazz), mandos en el volante, órdenes orales, cuatro elevalunas eléctricos, cierre centralizado, sensores de lluvia y faros, retrovisores eléctricos y pantalla táctil: cinco pulgadas en el Honda, 6,5 en el Seat, siete en el Renault y ocho en el Toyota. Además, suman las llantas de aleación, de 15 pulgadas en los Ibiza, Yaris y Jazz, y de 16, pero de acero, en el Clio. Y salvo los dos primeros añaden el plegado eléctrico de los retrovisores.

El Renault tiene faros led, el Toyota y el Honda los modos de conducción. Y el último los asientos traseros modulables Magic Seat y cinco años de garantía sin límite de kilómetros, frente a tres años o 100.000 del Yaris y dos sin límite del Ibiza y el Clio. Pero el más completo es el Toyota, que incluye también navegador y cámara trasera para aparcar.

LA CONCLUSIÓN

Domina el Seat por economía: tiene el coste de uso más bajo por el precio del GNC y es el segundo más barato. Y ofrece la mejor habitabilidad, un comportamiento eficaz y un equilibrio de conjunto conseguido. El Toyota es el más asequible y el mejor equipado. Y añade un consumo bajo en ciudad y una conducción fácil y agradable, y una buena dotación de seguridad. El Honda y el Renault empatan. El Jazz es el más eficiente y el que menos gasta, salvo en trazados virados. Tiene un interior amplio, unas plazas traseras muy prácticas y modulables, y el mejor maletero. Y sobre todo, un equipo de seguridad a tope, con 11 airbags, pero sale más caro. El Clio es el más rápido, cómodo y eficiente para viajar en carretera, pero cuesta casi como el Honda. Y tiene una imagen consistente, pero gasta más en ciudad y viene bastante menos equipado..

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