La relación entre Stellantis y Dongfeng Group entra en una nueva fase. Ambos fabricantes han anunciado su intención de crear una joint venture con sede en Europa destinada a impulsar la venta, distribución, fabricación y desarrollo de vehículos eléctricos de nueva generación para el mercado europeo.
La operación, todavía pendiente de acuerdos definitivos y de las aprobaciones regulatorias habituales, supone un movimiento relevante en un momento en el que los fabricantes chinos aceleran su presencia en Europa y los grupos tradicionales buscan socios tecnológicos para competir en el complejo mercado del coche eléctrico.
Más información
Voyah será la punta de lanza de Dongfeng en Europa
El acuerdo contempla la creación de una sociedad conjunta controlada por Stellantis con un reparto accionarial del 51% para el grupo europeo y del 49% para Dongfeng. La nueva entidad asumirá la comercialización de los modelos de Voyah, la marca prémium de coches eléctricos del fabricante chino.
La estrategia permitirá a Dongfeng aprovechar la amplia red comercial y la infraestructura de posventa de Stellantis en Europa. Para el grupo europeo, la alianza representa una vía rápida para acceder a tecnologías de electrificación desarrolladas en China, actualmente uno de los mercados más avanzados del mundo en producción de vehículos eléctricos y baterías.

El movimiento también refleja cómo el sector del automóvil está entrando en una nueva etapa de colaboraciones internacionales para reducir costes de desarrollo y acelerar la llegada de nuevos modelos eléctricos.
La producción, en Francia
Uno de los aspectos más relevantes del acuerdo es la posibilidad de fabricar futuros modelos eléctricos de Dongfeng en la planta francesa de Rennes. Ambas compañías explican que estudian localizar parte de la producción en Europa para cumplir con los requisitos industriales y normativos vinculados al sello Made in Europe.
La producción local se ha convertido en un elemento estratégico para los fabricantes que quieren mantener competitividad en Europa. Las nuevas normativas comunitarias, junto a los posibles aranceles y a los incentivos ligados a la fabricación europea, están empujando a muchos grupos asiáticos a buscar capacidad industrial dentro del continente.

En este escenario, Stellantis aportaría su experiencia industrial y su implantación en Europa, mientras que Dongfeng pondría sobre la mesa su capacidad tecnológica en el desarrollo de plataformas y sistemas de electrificación.
Una alianza que ya suma más de tres décadas
La colaboración entre ambos grupos no es nueva. Stellantis y Dongfeng mantienen relaciones industriales desde hace 34 años a través de la joint venture Dongfeng Peugeot Citroën Automobile (DPCA). Desde su creación, esta sociedad ha producido más de 6,5 millones de vehículos de las marcas Peugeot y Citroën en China.
Hace solo unas semanas, ambas compañías anunciaron además el fortalecimiento de DPCA con la futura producción de nuevos modelos eléctricos de Peugeot y Jeep en la planta china de Wuhan a partir de 2027, tanto para el mercado local como para exportación internacional.

Ese movimiento ya dejaba entrever una mayor cooperación industrial entre ambas partes, especialmente en el terreno de los NEV (vehículos de nueva energía), una categoría que engloba eléctricos e híbridos enchufables.
Stellantis busca reforzar su estrategia eléctrica
La operación también encaja en la estrategia de Stellantis para ampliar su presencia en el mercado de la movilidad eléctrica con productos más competitivos en precio y tecnología.
El grupo europeo se enfrenta a una creciente presión por parte de fabricantes chinos capaces de desarrollar coches eléctricos a menor coste y con ciclos de producción más rápidos.
Antonio Filosa, CEO de Stellantis, aseguró que el acuerdo permitirá ofrecer una selección más amplia de productos y precios competitivos aprovechando “lo mejor de la huella global de Stellantis” junto al ecosistema tecnológico chino de Dongfeng.

Por su parte, Qing Yang, presidente de Dongfeng, destacó que la operación ayudará a acelerar la expansión internacional del grupo chino y reforzará el valor de la cooperación entre ambas compañías.
La futura joint venture todavía debe concretar sus próximos pasos, pero confirma una tendencia cada vez más visible: la industria europea del automóvil y los fabricantes chinos estrechan lazos para afrontar juntos la transición hacia el vehículo eléctrico.
Sigue toda la información de EL MOTOR desde Facebook, X o Instagram
Voyah Free: para sentirse ‘casi’ libre
Dongfeng, otra marca de coches chinos que llega con mucha fuerza y varios modelos a España