Cada verano, miles de europeos eligen el coche para llegar a España. Sin embargo, este año una recomendación oficial ha puesto el foco sobre un riesgo que puede convertir el viaje en una experiencia muy diferente.
La advertencia no tiene que ver con el estado de las carreteras ni con el tráfico. El aviso se dirige a quienes atraviesan determinadas vías españolas y recuerda que un simple gesto de buena fe puede acabar facilitando un robo organizado.
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El Gobierno alemán alerta de un método activo
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Alemania ha actualizado sus recomendaciones para viajar a España y dedica un apartado específico a los desplazamientos por carretera.
En el documento, vigente desde comienzos de julio, alerta de que continúan registrándose robos a conductores mediante engaños, especialmente en algunos corredores muy transitados por turistas internacionales.
Menciona de forma expresa la autopista A-7, en el tramo comprendido entre La Jonquera y Barcelona, una de las principales puertas de entrada para quienes llegan desde Francia con destino a la costa mediterránea o al resto de la península.
Los delincuentes aprovechan el elevado volumen de tráfico internacional para seleccionar a sus víctimas. En muchos casos identifican vehículos cargados con equipaje o con matrícula extranjera, conscientes de que sus ocupantes desconocen el entorno y pueden reaccionar con mayor confianza ante cualquier incidencia aparente.
El inicio del engaño
El procedimiento descrito en la advertencia sigue un patrón similar en la mayoría de los casos. Los autores llaman la atención del conductor mediante gestos, ráfagas de luces, toques de claxon o incluso pequeños objetos lanzados contra la carrocería, haciéndole creer que su automóvil ha sufrido una avería o un desperfecto.
En otras ocasiones, el supuesto problema ha sido provocado previamente. Algunos grupos llegan a pinchar parcialmente un neumático mientras el vehículo permanece estacionado en un área de servicio, esperando después a que la pérdida de presión obligue al conductor a detenerse varios kilómetros más adelante.
Cuando el automóvil se inmoviliza en el arcén o en un aparcamiento poco concurrido, comienza la segunda parte del engaño. Mientras una persona ofrece ayuda o distrae al propietario del vehículo, otro integrante del grupo aprovecha para abrir puertas o acceder al maletero y llevarse dinero, documentación, teléfonos móviles o cualquier objeto de valor.
Pueden hacerse pasar por agentes
En determinados casos, los delincuentes llegan a identificarse falsamente como policías para reforzar la credibilidad de la situación y convencer a los viajeros de que detengan el vehículo inmediatamente.
Si otro conductor advierte de un supuesto problema mecánico, lo más prudente es continuar la marcha hasta una gasolinera o un área de servicio concurrida, donde resulte más seguro comprobar el estado del vehículo.
Qué hacer si aparece una avería durante el viaje
Las recomendaciones también incluyen pautas para quienes realmente sufran una incidencia mecánica. Antes de bajar del coche, conviene cerrar el vehículo, incluso cuando solo se vaya a inspeccionar una rueda o revisar el motor durante unos segundos.
Se debe mantener el dinero, la documentación, el permiso de conducir y otros objetos importantes separados entre sí, evitando además dejar pertenencias visibles en el habitáculo. También recomienda disponer de copias digitales de los documentos personales, ya que facilitan los trámites en caso de robo o pérdida.
Si la situación genera sospechas, recuerdan que el teléfono 112 funciona como número único de emergencias en toda España y permite contactar rápidamente con la policía.
Precaución también con la asistencia en carretera
Otro de los aspectos destacados hace referencia a la llegada de vehículos de auxilio. Antes de aceptar ayuda, conviene comprobar que la grúa pertenece realmente al servicio solicitado o a una concesionaria oficial de autopistas.
Ese control resulta especialmente importante porque algunos delincuentes aprovechan la confusión generada tras una avería para ofrecer asistencia de forma aparentemente desinteresada y acceder así al vehículo.
El viaje exige conocer algunas normas españolas
Más allá de esta advertencia, el documento recuerda varios aspectos que afectan directamente a quienes circulan por España durante el verano.
Desde este año, los vehículos matriculados en España deben llevar obligatoriamente la baliza V-16, que sustituye al tradicional triángulo de emergencia. No obstante, los automóviles matriculados en otros países pueden seguir utilizando el triángulo cuando viajen temporalmente por territorio español.
La existencia de zonas de bajas emisiones en ciudades como Madrid, Barcelona, Málaga o Palma, donde determinados vehículos pueden tener restricciones de acceso, así como los límites de velocidad urbanos adaptados al número de carriles y las particularidades de algunas autopistas de peaje.
Además de referencias a otros riesgos propios del verano, como los incendios forestales, capaces de provocar cortes de carreteras o alteraciones puntuales del tráfico en función de la evolución del fuego y de las condiciones meteorológicas.
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Nació en Madrid y desde pequeña soñaba con conducir. Estudió Periodismo en la Universidad Rey Juan Carlos y amplió su formación en Barcelona con un máster en Periodismo Deportivo en la Universitat Pompeu Fabra. Especializada en motor y también en competición, combina la redacción con la radio y la cobertura de grandes premios de motociclismo.
