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Cómo usar las luces del coche para evitar una multa de hasta 200 euros

En esta época del año los días se acortan y disminuye la visibilidad al volante. Guía para conocer y usar la iluminación del automóvil.

Luces

En carretera, tan importante es ver como ser visto.

A partir del otoño se hace de noche cada vez más pronto y la aparición de niebla, lluvia o nieve dificulta la conducción. En esos casos es indispensable recurrir al sistema de iluminación del vehículo para poder rodar con seguridad. Y no solo para ver la carretera sino también para advertir de nuestra presencia a los demás conductores.

Lo primero que habrá que hacer es asegurarse de que todos los elementos que componen el sistema de iluminación de nuestro vehículo funciona correctamente. Se debe controlar con cierta regularidad que no haya ninguna bombilla fundida o estropeada, que las carcasas de los grupos ópticos se encuentren limpias y en buen estado, que no haya rastros de humedad en el interior y que la regulación en altura del haz de los faros sea la correcta para que ilumine bien la calzada sin deslumbrar a otros conductores.

Faros delanteros

Son esenciales para poder circular con seguridad por la noche o en condiciones de poca luz y constan de dos proyectores con bombillas que pueden ser del tipo led, halógenas o de xenón. Y mediante una lupa o un deflector, según la tecnología, proyectan un haz para iluminar por delante del vehículo la carretera y el arcén. Y pueden iluminar en función de cruce (cortas) o de carretera (largas).

El uso de los faros durante el día no es obligatorio (salvo en las motos) aunque, en caso de no disponer de luces diurnas, la DGT recomienda llevar las cortas encendidas por seguridad, para que se nos vea mejor y desde más lejos.

Pero también hay supuestos en los que sí deberemos usarlas de día: al circular por túneles, por carriles reversibles o acondicionados provisionalmente y cuando las condiciones de visibilidad se vean reducidas (lluvia, nieve, niebla…).

Faro
Faro delantero.

En cuanto a las largas, el código de la circulación estipula que deben usarse fuera de del ámbito urbano o poblado, cuando se circule a más de 40 km/h y solo durante la noche (entre la puesta y la salida del sol). Y circulando con ellas habrá que ser muy precavido para no deslumbrar a los vehículos que circulen en sentido contrario, conectando las cortas cuando se produzca esa situación.

Los últimos avances han dotado a algunos coches de iluminación selectiva de tecnología láser. Estos faros inteligentes concentran la luz solo donde hace falta sin molestar a otros usuarios de la vía y, en las curvas, adaptan su haz a la trayectoria del coche. Y algunos van más allá pues son interactivos e indican al conductor el camino marcando con la trayectoria adecuada sobre la carretera.

Luz diurna

De reciente incorporación en los modelos más modernos, van siempre encendidas cuando el coche está en marcha y su función es aumentar la visibilidad del propio vehículo para los demás conductores. Son un nuevo elemento en el equipamiento de seguridad de los vehículos.

La llegada de la tecnología led ha posibilitado que este tipo de iluminación pueda integrarse mejor en la carrocería del vehículo, convirtiéndose en parte de su diseño y aportando una firma distintiva que caracteriza a numerosos modelos actuales.

Faros antiniebla

Suelen estar situados más cerca del suelo que los normales, funcionan a la vez que las luces de cruce y se caracterizan porque son más potentes y emiten un haz de luz más disperso. Al ser más penetrante a través de la niebla, la lluvia o la nieve, ilumina mejor cuando la climatología es adversa y, lo que no es menos importante, se hace más visible en la distancia. Normalmente los coches llevan dos delanteros de luz blanca y otro trasero de color rojo.

Pero atención, su uso también está regulado por las normas de tráfico. Los antiniebla, tanto delanteros como traseros, solo podrán utilizarse cuando las condiciones ambientales disminuyan sensiblemente la visibilidad, por ejemplo, la niebla o lluvia intensa.

Luces de posición

Son menos potentes que las anteriores, se conectan a la vez y su función es señalizar el vehículo a otros conductores cuando las condiciones de visibilidad disminuyen al anochecer, pero también al atardecer o con tiempo nublado.

Luz de posición trasera.

Y será obligatorio conectar las luces de posición cuando el vehículo permanezca inmovilizado por cualquier circunstancia en la carretera o el arcén.

Algunos modelos de última generación permiten cambiar la firma lumínica de sus pilotos, dependiendo del modo de conducción seleccionado.

Intermitentes

Son señales lumínicas intermitentes que sirven para indicar al resto de conductores un cambio en la dirección del vehículo. Hay que accionarlas con antelación a la maniobra (desvíos, adelantamientos o cambios de carril). Y al funcionar las cuatro a la vez (pulsando la tecla triangular de emergencia o warning), sirven como advertencia a otros vehículos al detenerse en la calzada por una emergencia o un accidente.

También en este caso la tecnología led ha aportado más eficacia a la hora de indicar los cambios de dirección desarrollando los intermitentes dinámicos, que se iluminan mediante una luz activa que recorre el piloto de dentro a fuera enfatizando así la señal de giro.

Luz de freno

Suelen ser dos o tres (obligatorio en los coches de nueva producción), de color rojo, situadas en la parte posterior del vehículo, y cumplen la función de avisar de que frenamos a los vehículos que nos siguen.

En algunos vehículos modernos incluyen una función con un destello más potente y rápidos parpadeos cuando la detención es muy brusca, por ejemplo, al detectar el conductor un inesperado obstáculo en la carretera o cuando se activa la frenada de emergencia automática, un dispositivo que se va a hacer obligatoria en los coches nuevos.

Luz interior

También llamadas de cortesía, se encuentran repartidas por el techo del interior de la carrocería, pero también en la guantera, el maletero y en el interior de los parasoles. Sirven para iluminar el habitáculo con ausencia de luz natural, por ejemplo, cuando los ocupantes quieran consultar un mapa o buscar algún objeto en el maletero.

Luces
Luces interiores de cortesía.

Hay que usarlas cuando el coche esté detenido fuera de la vía ya que en marcha pueden molestar al conductor, deslumbrándole al reflejarse en el retrovisor o el parabrisas e impidiéndole la visión de otros vehículos que se aproximen. Una situación que puede originar una situación de peligro y que el código sanciona de forma específica.

Luz ambiental

Es un elemento lumínico decorativo que llevan en el interior algunos modelos y que también se puede instalar como accesorio siempre que esté homologado.

No interfiere en la conducción y los ocupantes pueden graduar su intensidad y el color de la luz ambiental, según la hora del día, para que sea relajante o más estimulante.

Luz de emergencia

Es un dispositivo portátil que sustituye a los actuales triángulos como señalización en caso de avería o accidente y que será obligatorio en todos los coches a partir de enero de 2026.  

La luz de emergencia, también llamada V-16, se puede colocar en el techo sin bajarse del vehículo gracias a su base imantada, entonces empieza a emitir destellos de color naranja que son visibles a un kilómetro de distancia. Y a la vez también activa un sistema de geolocalización que alertará de la incidencia a la DGT.

Por último, recordar que usar de forma incorrecta cualquiera de las luces del automóvil está considerada por el reglamento de la circulación como una infracción que puede conllevar sanciones entre 80 y 200 euros, sin pérdida de puntos del carnet excepto que incurran otras circunstancias que los agentes consideren sancionar por otro motivo.

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