Pruebas

Toyota RAV4 Plug-in: llega el primer SUV híbrido enchufable de la marca

La nueva versión es la más sofisticada de la gama y reúne 306 CV, tracción 4x4, etiqueta Cero y una autonomía eléctrica de hasta 75 kilómetros.

Toyota RAV4 Plug-in Hybrid

El nuevo Toyota RAV4 Plug-in está disponible desde 49.500 euros, y puede bajar a 44.500 con las ayudas del Moves III.

Tras anunciar hace apenas unos días su primer modelo eléctrico puro, Toyota, el fabricante que inventó los híbridos, lanza ahora su primer SUV con mecánica híbrida enchufable, el esperado RAV4 Plug-in, que se suma al actual Prius Plug-in. La nueva versión se postula como el tope de gama en la oferta de este todocamino medio, y ya está disponible desde 52.500 euros, aunque las primeras unidades se entregarán en junio.

El nuevo Toyota RAV4 Plug-in Hybrid reúne 306 CV, tracción 4×4 y una autonomía en modo eléctrico de hasta 75 kilómetros WLTP, que, aparte de eliminar el consumo diario (o reducirlo al mínimo, según la longitud de los trayectos), le otorga asimismo la etiqueta Cero de Tráfico. Y viene además bien equipado.

Las tarifas son elevadas, pero Toyota ofrece una promoción de lanzamiento de 3.000 euros que deja el precio en 49.500 euros. Y con las ayudas del Plan Moves III (hasta 5.000 euros para los híbridos enchufables) podría quedarse en 44.500.

Por potencia, precio y tracción 4×4, compite con modelos similares como el Land Rover Discovery Sport P 300e, y el trío formado por los DS7 Crossback E-Tense, Opel Grandland X Hybrid4 y Peugeot 3008 Hybrid4, que son el mismo coche con diferente presentación. Los Cupra Formentor, Ford Kuga, Hyundai Tucson y VW Tiguan, entre otras referencias, tienen también variante enchufables, pero de menor potencia (entre 225 y 265 CV).

Un litro cada 100 kilómetros

Con respecto al híbrido convencional, la potencia sube considerablemente, de 222 a 306 CV, y la aceleración de 0 a 100 km/h baja a seis segundos, 2,1 menos,  un valor que ya iguala al de muchos modelos de corte deportivo.

Para conseguir este incremento de potencia en la versión enchufable, el motor térmico 2.5 del RAV4 Hybrid ha ganado siete CV y el eléctrico delantero ha sido sustituido por el del modelo superior Highlander, pasando de 120 a 182 CV, mientras que el trasero no cambia y sigue aportando otros 54 CV.

Toyota RAV4 Plug-in Hybrid

Aunque la diferencia más significativa del módulo es la nueva batería de 18,1 kWh, recargable en la red y también con el motor térmico, que aporta un rango eléctrico de 75 kilómetros (WLTP) y que pueden llegar a 98 en uso exclusivamente urbano. Y si se usa toda la energía eléctrica de la pila durante los primeros 100 kilómetros, el consumo de gasolina en esa distancia se reduce a solo un litro (WLTP).

Una vez agotada, el gasto del motor térmico homologa una media de 6,6 litros, ligeramente superior a la del RAV4 híbrido convencional (5,7 litros). En la primera toma de contacto por carretera, estos valores oficiales se confirmaron estabilizándose el consumo en los 6,7 litros.

Al llevar una batería mayor, el RAV4 Plug-in incrementa su peso hasta los 2.000 kilos, pero en marcha no se nota ya que el centro de gravedad baja dos centímetros en esta versión, consiguiendo un buen aplomo dinámico.

Toyota RAV4 Plug-in Hybrid

Ligeros cambios estéticos

Exteriormente el RAV4 Plug-in es casi idéntico, aunque se diferencia en pequeños detalles como la parrilla delantera, que es de diseño más abierto y tiene bordes cromados, los paragolpes, unas llantas específicas, el acabado negro brillante del spoiler aerodinámico inferior. Y ya en el interior, unos mandos y una instrumentación adaptados a la tecnología enchufable y una costura distintiva roja que remata la tapicería de los asientos.

El maletero pierde espacio para poder alojar la pila de mayor tamaño y pasa de 580 a 520 litros, pero dispone de un cofre especial bajo el suelo donde guardar los cables de recarga.

Y otra diferencia invisible del habitáculo es la calefacción, que es por bomba de calor y utiliza solo energía eléctrica para calentar el líquido refrigerante del motor térmico y disponer así de una climatización instantánea.

Cuatro modos de energía

En cuanto a las novedades en su conducción, el RAV4 Plug-in ofrece cuatro modos de funcionamiento, seleccionables según se quiera aprovechar la energía disponible: EV, que utiliza solo la energía de la batería (hasta 135 km/h); Auto EV/HV, en el que el coche decide si rueda en eléctrico o híbrido; HV, o híbrido, y CHG, o modo Charge, que permite recargar la batería utilizando el motor de combustión.

Como en cualquier RAV4, el conductor puede elegir entre cuatro diferentes ajustes para la mecánica: Eco, Normal, Sport y Trail, para cuando empeoran las condiciones de adherencia o se sale del asfalto.

En cuanto a la recarga de la pila, se puede realizar en siete horas y media usando un enchufe doméstico (230 voltios y 10 amperios; 2,3 kW), tiempo que baja a dos horas y media recurriendo a un cargador público (7,4 kW).

Por último, el nuevo Toyota RAV4 Plug-in se ofrece en dos niveles de acabado, Advance (desde 49.500 euros) y Style Plus (52.500). Y, según los cálculos de la marca, el principal argumento para decidirse por la versión enchufable es que resulta más rentable que el híbrido convencional (desde 35.000 euros) cuando se alcanza un 20% de uso en modo eléctrico, incluso si la pila se recarga en la red con una tarifa normal.

Toyota RAV4 Plug-in Hybrid

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