Actualidad

Las emisiones del automóvil vuelven a subir en Europa

Por tercer año consecutivo, el CO2 crece y da al traste con los avances de los últimos años. Las claves son la caída del diésel y el alza de los SUV.

coches de gasolina

La pérdida de protagonismo de los diésel propicia que aumenten las emisiones. / Getty Images


En el año 2016, las emisiones medias de CO2 del mercado del automóvil europeo se situaron en su mínimo histórico, 117,8 gramos por kilómetro (g/km), lo que supuso el noveno ejercicio consecutivo de mejora entre los 23 países de la UE. Pero hasta ahí. En 2017 subió a 118,1 g/km; en 2018 alcanzó 120,5 y, el año pasado llegó hasta 121,8, el peor dato desde 2014.

El informe procede de la consultora JATO, que lo elabora anualmente y permite establecer comparaciones. Y vuelve a poner de relieve un aspecto preocupante: los incrementos de las últimas temporadas están eliminando los avances logrados en la última década.

Felipe Munoz, analista global de JATO Dynamics, la división estadística de la compañía, ofrece su visión: “Como se esperaba, la combinación de menos diésel y más SUV continúa teniendo un impacto negativo en las emisiones. Y no prevemos ningún cambio en la tendencia a medio plazo”.

Pero aún hay más, porque los valores del informe 2020 corresponden a 2019, un año en el que el consumo de los coches (y sus emisiones) se cuantificaban todavía con el ciclo NEDC y no con el actual WLTP, que resulta más realista, implica valores hasta un 30% superiores y podría tener una incidencia dramática en los registros que se publiquen el año que viene.

Los eléctricos no bastan

Además, la reducida generalización de los automóviles eléctricos puros (100% de baterías) o electrificados (híbridos, híbridos enchufables…) no consigue compensar todavía los efectos negativos de la caída de los modelos de gasóleo (que emiten hasta un 20% menos CO2 que los de gasolina) y la subida de los SUV, que, por su mayor tamaño, peso y una peor aerodinámica, consumen más y agravan la problemática.

Munoz ofrece algunos datos reveladores: “Las emisiones medias de los vehículos electrificados fueron de 63,2 g/km, la mitad que las de gasolina y diésel. Pero el problema viene de que los eléctricos puros solo concentraron el 6% de matriculaciones, por lo que no logran todavía generar un cambio positivo”.

Cuatro de los cinco mercados europeos principales presentan emisiones crecientes, como Alemania (sube un 0,8% hasta 129,9 g/km), Reino Unido (crece un 2,3%; 127,4), Italia (alza del 3%; 118,4) y España (incremento del 2%; 120,6). Y, según la consultora, se debe al efecto perverso de que los conductores están reemplazando sus diésel por modelos de gasolina con mayor polución asociada, tanto SUV como turismos.

Francia, por su parte, es de los pocos países que mejoran: de 112,0 g/km en 2018 a 111,1 en 2019. Y es que tiene el mayor porcentaje de coches eléctricos puros de los cinco grandes actores europeos, un 2%. En este caso, su penetración sí resulta relevante para invertir la tendencia y reducir la polución de ese mercado.

Diferencias entre marcas

Aparte de Tesla, que solo comercializa modelos eléctricos y registra emisiones cero, el fabricante que encabeza el ranking de CO2 es Toyota, que además es de los pocos que mejora frente al ejercicio anterior: cerró 2019 con 97,5 g/km, un 2,3% menos que 2018, gracias a sus nuevos híbridos más eficientes. Segunda se colocó Citroën, con 106,4 g/km (-1,7%), y Peugeot completó el podio (108,2), aunque empeoró sus datos respecto al año previo (+0,3% ).

Renault y Nissan fueron cuarta y quinta, respectivamente, mientras que Skoda, Seat, Suzuki, Volkswagen y Kia, por este orden, cerraron el top 10. Por último, destaca Opel, que mejora un 1,1% (126,0 g/km), y BMW, que es el fabricante exclusivo con registros más bajos: reduce sus emisiones un 1,3% en 2019 y se queda en 129 gramos por kilómetro de CO2, por delante de Audi (130,3) y Mercedes (140,9).

Los SUV, los peores

Por tipos de modelos, los SUV son los automóviles con mayor polución asociada, 131,5 g/km en 2019, por encima incluso de los turismos de lujo y sus 131 g/km. Los que dejan menos huella son, lógicamente, los pequeños coches de ciudad, con 107,7 gramos.

Entre medias estarían los utilitarios estilo Seat Ibiza (109,2), los compactos tipo Volkswagen Golf (115,3) y los modelos de tamaño medio, como un BMW Serie 3 (117,9).

Felipe Munoz concluye con un aviso: “El segmento de los vehículos SUV necesita urgentemente más modelos electrificados”.

Cerrar

NEWSLETTER

Toda la actualidad del mundo del automóvil y la moto, tecnología, seguridad, conducción y eficiencia en tu buzón de correo.

¡Me interesa!
Por ahora no